El incendio forestal declarado el pasado viernes en Seira, en la comarca de Ribagorza, mantiene este domingo su evolución favorable, aunque su extinción definitiva todavía requerirá varias jornadas. El fuego se localiza en Sierra Calva, a unos 2.000 metros de altitud, en una zona de difícil acceso y con una orografía que complica las labores de los equipos de emergencia.
El incendio, cuyo origen es natural, afecta de forma provisional a unas 25 hectáreas. La acumulación de acículas de pino en la zona y las características del terreno están dificultando la extinción, mientras que los trabajos quedan limitados al arco diurno.
El operativo de Infoar del Gobierno de Aragón mantiene desplegados cinco medios aéreos, cuatro brigadas helitransportadas y tres brigadas terrestres, que han tenido que aproximarse a la zona mediante helicóptero. También interviene un bulldozer, junto al director de extinción y cuatro técnicos de apoyo y ocho Agentes para la Protección de la Naturaleza.
A estos medios se suma un medio aéreo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), dentro de un dispositivo que trabaja para controlar definitivamente el incendio en una zona especialmente compleja por su altitud, vegetación y accesibilidad.