El Gobierno de Aragón ha declarado Inversión de Interés Autonómico una planta de biometano en Fraga promovida por el grupo ABEI Energy, con una inversión de 19,7 millones de euros. Al mismo tiempo, el Consejo de Gobierno también ha acordado la misma declaración otros dos proyecto de construcción de plantas de gestión de residuos orgánicos para la producción de biometano del mismo grupo en los municipios de Caspe (Zaragoza), La Puebla de Híjar (Teruel).
La actuación prevé una inversión global de 58,7 millones de euros para la puesta en marcha de tres instalaciones destinadas a valorizar residuos, procedentes principalmente de la actividad ganadera y agroalimentaria al transformarlos en biometano, un gas renovable plenamente compatible con las infraestructuras de gas natural existentes. El conjunto de las tres plantas tendrá capacidad para tratar 537.000 toneladas anuales de residuos orgánicos.
La inversión global será de 58,72 millones de euros y cerca del 90 % se ejecutará entre 2026 y 2028, con la puesta en funcionamiento prevista para junio de 2028 en Caspe, agosto de 2028 en La Puebla de Híjar y octubre de 2028 en Fraga.
El Gobierno de Aragón señala que el proyecto "generará además un importante impacto económico y laboral en el territorio, con la creación de unos 180 empleos directos durante la fase de construcción y 48 puestos de trabajo estables una vez entren en funcionamiento las plantas, a los que se sumarán alrededor de 90 empleos indirectos vinculados a actividades auxiliares como transporte, mantenimiento, logística y servicios especializados".
En conjunto, los estudios incorporados al expediente estiman que la iniciativa podría alcanzar un impacto total de hasta 462 empleos entre directos, indirectos e inducidos durante las fases de construcción y operación.
La declaración de inversión de interés autonómico reconoce la especial relevancia económica, social y territorial del proyecto para Aragón y permitirá agilizar su tramitación administrativa mediante el impulso preferente y urgente de todos los procedimientos vinculados a su desarrollo, sin menoscabo del cumplimiento de todas las autorizaciones y requisitos legales exigibles.
El Gobierno de Aragón señala que, con esta declaración, "refuerza su apuesta por proyectos vinculados a la transición energética, la economía circular y la valorización de recursos locales, impulsando nuevas inversiones industriales, la creación de empleo y la actividad económica en el medio rural de las tres provincias aragonesas".