La Guardia Civil ha investigado a un hombre de 30 años, vecino de la comarca de la Ribagorza, como presunto autor de un delito contra la seguridad vial y otro de falsedad documental por huir de un control preventivo de alcoholemia y drogas en el término municipal de La Fueva y, posteriormente, tratar de eludir su responsabilidad aportando datos contradictorios sobre la identidad de la persona que conducía el vehículo.
Según ha informado este sábado el Instituto Armado, los hechos se remontan al pasado mes de febrero, cuando agentes del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Aínsa realizaban un control preventivo de alcohol y drogas en una carretera del municipio de La Fueva. Al llegar al final de la fila de vehículos que esperaban para acceder al dispositivo, el conductor investigado realizó de forma repentina un cambio de sentido, ignoró las señales de alto de los agentes y emprendió la huida a gran velocidad.
Durante la fuga, varios usuarios de la vía alertaron a los agentes de que el turismo circulaba a una velocidad elevada y de forma que ponía en peligro la seguridad del resto de conductores.
Poco después, los guardias civiles localizaron el vehículo e identificaron a su propietario en las inmediaciones. Las características físicas y la vestimenta del hombre coincidían con las del conductor que había huido del control. Al ser preguntado por quién conducía el turismo en el momento de los hechos, aseguró que era su hermana, aunque indicó que ya no se encontraba en el lugar.
Sin embargo, una vez iniciado el correspondiente procedimiento administrativo, la Jefatura Provincial de Tráfico de Huesca requirió al titular del vehículo para que identificara al conductor responsable de la infracción. En las alegaciones presentadas, el investigado negó ser quien conducía el vehículo y manifestó que, al tratarse de un turismo de uso familiar, no le era posible identificar a la persona que lo utilizaba en ese momento, una versión que contradecía la facilitada a los agentes el mismo día de los hechos.
Ante estas contradicciones, el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca asumió la investigación. Tras las gestiones realizadas, a finales del pasado mes de julio procedió a investigar al propietario del vehículo como presunto autor de un delito contra la seguridad vial y otro de falsedad documental.
Las diligencias instruidas por el GIAT han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Boltaña, donde el investigado deberá comparecer cuando sea requerido por la autoridad judicial.
La Guardia Civil recuerda que los controles preventivos de alcohol y drogas tienen como objetivo garantizar la seguridad de todos los usuarios de las vías y advierte de que eludirlos o desobedecer las indicaciones de los agentes puede acarrear importantes consecuencias penales y administrativas, especialmente cuando esa conducta pone en riesgo al resto de conductores.
Asimismo, el Instituto Armado insiste en que los titulares de los vehículos están obligados por ley a identificar de forma veraz al conductor cuando sean requeridos para ello por la Administración.