La estabilidad primaveral da un giro importante este fin de semana con una caída generalizada de las temperaturas que alcanzará los 10 grados y la vuelta de la nieve a cotas relativamente bajas.La provincia ha entrado en un episodio de tiempo inestable más propio del invierno, un giro meteorológico que obliga a recuperar de nuevo la ropa de abrigo en pleno mes de abril.
Este sábado ha comenzado ya con un cambio progresivo, con cielos nubosos y presencia de polvo en suspensión que ha dejado precipitaciones débiles acompañadas de barro especialmente en el Pirineo y de forma más dispersa en la mitad occidental de Aragón. La cota de nieve, todavía alta durante gran parte del día, ha empezado a descender desde más de 2.400 metros hasta situarse entre los 1.400 y 1.800 metros al final de la jornada, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Sin embargo, el cambio más acusado se dejará sentir de cara a este domingo. La previsión apunta a precipitaciones débiles o moderadas en el Pirineo oscense, que podrían ser persistentes en algunos momentos y todavía con posibilidad de barro en las primeras horas. La cota de nieve ha seguido bajando de forma clara, pasando de unos 2.000 metros a situarse entre los 1.000 y los 800 metros.
El descenso térmico es el aspecto más destacado. Las máximas caen de forma notable o incluso extraordinaria, mientras que las mínimas también bajan con intensidad. En zonas altas del Pirineo no se han descartado heladas, incluso moderadas o localmente fuertes en cumbres. En Canfranc, la temperatura máxima prevista pasa de los 21 grados de este sábado a apenas 10 el domingo; en Bielsa, de 23 a 14; y en la ciudad de Huesca, de 25 grados a 14.
De cara al lunes, la inestabilidad ha continuado, con precipitaciones débiles o localmente moderadas, especialmente en la divisoria con Francia. La cota de nieve se ha mantenido en torno a los 1.000-1.200 metros, manteniendo un ambiente claramente invernal para la época en zonas de montaña.
El martes apunta a una ligera mejoría, aunque todavía con posibilidad de precipitaciones débiles en el Pirineo. La cota de nieve ha tendido a subir, situándose entre los 1.100 y 1.800 metros.