Izquierda Unida Huesca considera que el Partido Popular vuelve a engañar a la ciudadanía: ni conoce las necesidades del sector cultural ni ha tenido nunca un proyecto para garantizar el acceso a la cultura. Entre anuncios vacíos y planes aplazados, quienes viven y trabajan de la cultura en Huesca siguen pagando las consecuencias.
Pilar Callén, coordinadora de Izquierda Unida en Huesca y segunda candidata a las Cortes de Aragón por esta provincia, denuncia “la ausencia total de políticas culturales en Huesca” y exige “medidas inmediatas que apoyen al sector cultural y la reapertura urgente de la Biblioteca Municipal Ramón J. Sender, cerrada desde hace 23 meses, para que la ciudadanía pueda ejercer plenamente su derecho a la cultura”.
Izquierda Unida continúa diciendo que el área de Cultura del Ayuntamiento debería ser una de las principales herramientas de relación con la ciudadanía, un espacio de encuentro, participación y pensamiento crítico. Quedando demostrado con la intensa actividad que históricamente se ha desarrollado en centros culturales, bibliotecas municipales y en colaboración con salas y entidades privadas, impulsando cine, teatro, danza, música, clubes de lectura y otras expresiones culturales que fortalecen el tejido social y creativo de la ciudad. La cultura no es un adorno ni un lujo: es un derecho y un motor de cohesión social. Para garantizarlo es imprescindible contar con los y las protagonistas del sector cultural —creadores, artistas, profesionales, asociaciones, empresas y personas trabajadoras—, que hoy siguen siendo ignoradas en la estructura política y funcional del Ayuntamiento.
Izquierda Unida señala que casi tres años después de la llegada al gobierno municipal del Partido Popular, encabezado por Lorena Orduna, la única “respuesta” conocida es encargar a una empresa externa un diagnóstico de la situación cultural. El Ayuntamiento ha propuesto adjudicar a Radar Cultura S.L., con sede en Madrid, la elaboración de un Plan Estratégico de Cultura 2025-2035 por un importe de 27.520 euros (IVA incluido). Para Izquierda Unida, este encargo evidencia que no existía ningún plan ni conocimiento previo de la realidad cultural oscense.