El Ayuntamiento de Jaca ha instalado vallas protectoras de forma provisional y preventiva en el viaducto de la avenida de Rapitán con el objetivo de reforzar la seguridad en este punto, después de tres años de solicitudes al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para que adoptara medidas de protección. El Consistorio ha decidido asumir directamente esta actuación ante la falta de una solución definitiva por parte de la Administración estatal hasta la fecha.
La instalación se produce después de que el Ayuntamiento haya reclamado en reiteradas ocasiones la colocación de elementos físicos de protección y disuasión en el viaducto, considerado por el Consistorio un punto especialmente vulnerable y escenario de numerosos intentos de suicidio, varios de ellos con resultado fatal. La última petición formal se remitió el pasado 19 de marzo de 2026, después de registrarse un nuevo fallecimiento en este lugar.
En la respuesta remitida al Ayuntamiento, el Ministerio señalaba que la estructura está prevista para ser sustituida por un falso túnel con la construcción de la variante de Jaca, dentro del proyecto de la A-21 y A-23. Añadía que, aunque el viaducto fue construido dentro del proyecto de la variante, actualmente se encuentra integrado en una vía urbana y su competencia no corresponde a la Demarcación de Carreteras.
El Consistorio cuestionó entonces la respuesta ministerial, al considerar contradictorio que se indicara que cualquier actuación requeriría una autorización previa por encontrarse el viaducto en zona de dominio público y, al mismo tiempo, se comunicara que esta autorización no se concedería al considerar que una intervención sobre esta estructura no sería eficaz por la existencia de otros elementos próximos.
La primera solicitud formal del actual mandato municipal se produjo el 7 de septiembre de 2023, cuando el Ayuntamiento ya advertía de la situación del viaducto y reclamaba la adopción de medidas urgentes de seguridad y disuasión mientras no se ejecutara la variante prevista.

La preocupación municipal volvió a trasladarse al Ministerio el 18 de marzo de 2026, después de que se produjeran dos fallecimientos en un periodo de quince días. En aquella ocasión, el Ayuntamiento reclamó que se actuara con carácter urgente y solicitó expresamente la instalación de barandillas u otros elementos físicos de protección, además de información sobre las posibles actuaciones y un calendario de intervención.
El Consistorio recuerda que las peticiones se remontan incluso a la anterior legislatura, cuando ya se trasladó en varias ocasiones la necesidad de reforzar la seguridad del viaducto. Ante la ausencia de actuaciones estatales, el Ayuntamiento llegó a incluir el pasado año una partida específica en sus presupuestos para poder colaborar en la ejecución de medidas de protección.
SOLUCIÓN PROVISIONAL
Con la instalación de las vallas, el Ayuntamiento pretende mejorar de forma inmediata la seguridad de la zona, aunque recalca que se trata de una medida provisional y preventiva. El Consistorio mantiene su reclamación al Ministerio para que adopte una solución definitiva sobre el viaducto.
La actuación municipal llega además mientras continúa pendiente la ejecución de la solución prevista para este tramo de la infraestructura, que contempla la eliminación del actual viaducto y su sustitución por un falso túnel en el marco de la futura variante de Jaca.
El Ayuntamiento considera que no resulta suficiente esperar a una actuación cuya ejecución acumula años de demora y defiende que deben adoptarse medidas mientras la solución definitiva no se materialice. Con las nuevas vallas, el Consistorio pretende cubrir de manera preventiva ese periodo de espera y, al mismo tiempo, mantener su reclamación ante el Ministerio para que se concrete una actuación permanente.