Jorge Azcón ha tomado posesión como presidente del Gobierno de Aragón en el Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón, que han elegido al presidente, con un compromiso y responsabilidad: "No hay más orgullo que trabajar a diario por un Aragón más próspero, más avanzado, inserto en la vanguardia europea y con más oportunidades para todos.
El presidente en ciernes ha sido recibido con la Marcha de Juan II conocida como la de los Reyes de Aragón. En pie todos los presentes, ha sonado el Himno de Aragón en versión instrumental. María Navarro Viscasillas, presidenta de las Cortes, ha saludado a los presentes, entre ellos el presidente de Castilla y León, la Justicia de Aragón, el presidente del TSJA, la secretaria de Estado de Política Territorial, las tres alcaldesas de capitales, los presidentes de diputaciones. María Navarro ha definido la toma de posesión como "un momento que refleja la fortaleza de nuestra democracia y la continuidad de nuestras instituciones". Azcón fue elegido con una "mayoría amplia y sólida". Ha estimado que Aragón afronta esta etapa con "ilusión y confianza", y el compromiso de avanzar en la cohesión. "Recibe hoy la enorme responsabilidad de gobernar a los aragoneses", ha afirmado a Azcón, y ha asegurado que en el legislativo encontrará lealtada por el bien de todos los aragoneses.
Se ha leído el Real Decreto firmado por el Rey y el presidente del Gobierno. Ha jurado su cargo ante la Constitución y el Estatuto de Autonomía según la fórmula para estos actos. A continuación, entre aplausos, le ha felicitado en primer lugar la presidenta de las Cortes de Aragón.
Ya presidente de Aragón, Jorge Azcón ha pronunciado su primera alocución comenzando con una larga salutación a todas las autoridades presentes. "Un acto especial en lo personal y cargado de significado para todos los que vivimos la política como una pasión inherente al ser humano desde la vocación de servicio público". Con un "sentido claro de la responsabilidad que significa asumir de nuevo la presidencia del Gobierno de Aragón", ha añadido, "no puede ser mayor honor para un aragonés, pero tampoco mayor responsabilidad" recibir este encargo.
Gratitud a los grupos parlamentarios de VOX y del PP, cuyos votos representan "más del 52 % de los aragoneses que me han traído hasta aquí". Ha comprometido "lealtad y determinación para desarrollar un programa único pensado para mejorar la calidad de vida de todos los aragoneses". También agradecimiento a quienes no lo han hecho, "la democracia es discrepar, confrontar ideas, proponer lo que uno entiende mejor para todos los ciudadanos". Respeto a lo que sale de las urnas y las instituciones, "la máxima expresión de la voluntad del pueblo y los organismos que deben velar" por la convivencia.
"Los aragoneses siempre hemos presumido de nuestra inclinación al pacto, de nuestra facilitad para llegar a acuerdos", lo que incluye "el respeto al resultado de los procesos electorales", no sólo cuando avalan nuestras posiciones sino también cuando "colisionan con nuestra ideología". "Aragón avanza cuando hay diálogo, cuando hay acuerdos y cuando se antepone el interés general a cualquier diferencia ideológica o personal". Aragón no entendería que sus representantes antepusieran sus intereses al general de la comunidad, ha agregado. "Con fuerzas renovadas, para seguir con una hoja de ruta que se manifiesta sustancialmente buena para Aragón". Ha recordado que "hoy Aragón es una comunidad autónoma que se ha sacudido los complejos y construye un futuro con paso firme. Aragón es una tierra de oportunidades con un proyecto común" para atraer el mejor de los talentos, "para aprovechar al máximo nuestras capacidades y potencial".

Aragón mira al futuro con optimismo. "Prometo que mi gobierno será perseverante a la hora de impulsar el talento que generan nuestros colegios y universidades, y para aprovechar todas las oportunidades" de una "tierra de acogida de todos los que vengan a compartir un proyecto de crecimiento con respeto a nuestros valores". "Aspiro a un Aragón más próspero, social y con más oportunidades para todos", con una sanidad, educación y servicios sociales "más robustos a la altura de los hombres y mujeres que construyen día a día nuestra realidad".
Ha reconocido el presidente el papel fundamental de las Cortes de Aragón, "donde la voz de todos los aragoneses encuentra su representación". Seguirá bajo la referencia de "dos leyes fundamentales cuya defensa asumo como una obligación diaria": la Constitución y el Estatuto de Autonomía, que no ha de ser "un ejercicio estético" sino la norma de la que nos dotamos los aragoneses. Ha citado algunos de los artículos por su especial trascendencia ahora y durante toda la legislatura.
En primer lugar, el 27, que interpela a los poderes públicos para el derecho a una vivienda digna mediante la utilización racional del suelo y la vivienda pública prestando atención a los jóvenes y los colectivos más vulnerables. "Así lo asumimos en la presente legislatura cuando entendimos que las 1.289 viviendas públicas que la comunidad tiene en propiedad son escasas". Se ha comprometido a multiplicar por tres al final de la legislatura que ahora comienza para que en el horizonte de ocho años se multiplique por siete. "No se soluciona en un solo día pero tampoco ha aparecido de un día para otro".
Artículos 26 y 28, asociados el uno al otro. El primero para promover empleo de calidad, "aspiración legítima que en Aragón nos hemos empezado a creer mes a mes y trimestre a trimestre" con inversiones milmillonarias y estadísticas de ocupación. El 28 habla de fomentar la investigación, el desarrollo y la innovación científica y tecnológica. Aragón "vive un momento de cambio de paradigma", con los sectores clásicos junto "al floreciente sector tecnológico:". La revolución 4.0 crea una brecha entre las comunidades y territorios que han apostado por aprovecharla y los que no lo han hecho. "Hemos incorporado a nuestro ADN las nuevas tecnologías. No sólo al tejido productivo, la educación, la administración, sino sobre todo la innovación". "No aprovechar ua situación de este calado no será sino una negligencia", ha cerrado este apartado.

Ha apelado a la colaboración del Estado bajo los principios de "lealtad mutua, coordinación y ayuda", y ha recordado el papel de Aragón que, cuando el proyecto nacional era un embrión, "ya estaba al servicio de nuestro país y seguimos estándolo". "Los aragoneses, por serlo, somos doblemente españoles", ha parafraseado a Joaquín Costa. "Los éxitos de Aragón son los de España. Y el avance de España es el avance de Aragón" por lo que los proyectos estratégicos pertenecen a todos los españoles y "también interpelan al Gobierno de la Nación". Urgirá al Gobierno de España para abordar las necesidades que están pensadas "en impulsar nuestro progreso, que es el progreso de España y dotar a nuestra comunidad de los recursos suficientes". El debate de la financiación autonómica seguirá "siendo central y definitorio de nuestro futuro", habrá de ser asumido "con lealtad institucional y añado, y remarco, con respeto a los aragoneses y las características que definen nuestra sociedad y nuestro territorio".
Ha terminado asumiendo, además de una responsabilidad política, su compromiso con la historia, con el presente y sobre todo con el futuro de Aragón, con la firme voluntad de servir sobre todo al interés general de los aragoneses, que es la línea que separa la dignidad política de todo lo demás. Cita a Baltasar Gracián, "hemos de proceder de tal manera que no nos sonrojemos ante nosotros mismos". Por ello, trabajará para que la etapa se caracterice por la "estabilidad, por la ambición, el crecimiento de los intereses de todos los aragoneses" para legar "un Aragón mejor que el que recibí". Ha estimado que se afronta "un camino emocionante, una senda que a veces se retuerce, pero hemos comprobado que tiene un suelo firme". "No hay más orgullo que trabajar a diario por un Aragón más próspero, más avanzado, inserto en la vanguardia europea y con más oportunidades para todos". El himno de España ha puesto el broche a sus palabras.