El 92,38 % del profesorado aragonés considera que la carga burocrática impuesta por la Administración es “asfixiante para el trabajo docente” y puede llegar a consumir hasta la mitad de la jornada laboral, mientras que el 87,34 % sostiene que las ratios actuales impiden ofrecer una atención individualizada adecuada. Son los principales datos del estudio presentado por el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza de Aragón (STEA).
Los resultados forman parte de un macroestudio estatal de STEs-Intersindical, elaborado a partir de más de 13.200 encuestas a docentes de toda España. El sindicato subraya que los problemas detectados son comunes en todas las comunidades y deben situarse entre las prioridades del próximo Gobierno autonómico para “conciliar calidad, equidad e inclusión” y reducir el elevado porcentaje de repeticiones y la tasa de abandono educativo temprano.
Según STEA, la creciente burocratización en Educación resta tiempo a la preparación de clases y a la atención del alumnado con mayores dificultades. “El papeleo resta tiempo de preparación de clases y atención al alumnado, hasta un punto insostenible, en el que el personal docente siente que ha dejado de enseñar para convertirse en administrativos con escolares alrededor”, señala el sindicato.
Las respuestas recogidas inciden en que muchos docentes dedican más horas a rellenar informes que a impartir clase, llegando a ocupar más de la mitad de la jornada en justificar actividades. También denuncian que “más de la mitad de estos informes son un puro teatro, que no son leídos por nadie” y que, en definitiva, “la educación se ha convertido en rellenar hojas con protocolos infinitos”.
El sindicato sostiene que la creciente complejidad de las aulas exige confianza en la labor docente y refuerzo de personal especializado, ya que “no somos personal administrativo, ni informático, ni contable, ni psicólogo”. A su juicio, la solución pasa por reducir tareas impuestas que afectan al núcleo pedagógico.
RATIOS ELEVADAS
El estudio refleja que el 87,34 % del profesorado aragonés considera que las ratios por aula no permiten una atención adecuada. La media nacional asciende al 91,83 %, y por provincias el porcentaje alcanza el 91,56 % en Zaragoza, el 88,19 % en Huesca y el 82,35 % en Teruel, dato que el sindicato vincula a la mayor presencia de centros rurales con grupos más reducidos.
STEA advierte de que el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo -por discapacidades, trastornos, retraso madurativo, integración tardía, vulnerabilidad o desconocimiento grave del idioma- ha aumentado un 75 % a nivel estatal, hasta alcanzar los 1,1 millones de escolares (14 % del total), mientras que los recursos destinados a atenderlos solo han crecido un 30%.
En Aragón, las ratios actuales son de 19 alumnos en segundo ciclo de Infantil, 25 en Primaria y 30 en ESO, computando el alumnado con necesidades educativas especiales como dos plazas. El sindicato reclama rebajar el máximo por aula en la normativa básica, regular desdobles, apoyos y grupos flexibles, y reforzar la plantilla orgánica estable, en lugar de recurrir a cupos temporales.
Además, STEA alerta de las consecuencias en la salud laboral del profesorado, con un aumento de bajas por ansiedad y situaciones de fatiga que afectan al rendimiento incluso sin baja oficial.
“La mejora de la calidad educativa pasa por devolver al profesorado el tiempo y el espacio necesarios para enseñar, preparar bien las clases, coordinarse con el resto del claustro, hacer una buena tutoría y atender mejor su alumnado, especialmente aquel que más lo necesita”, concluye el sindicato.