Las jornadas que se alargan más allá del horario ordinario, las guardias mal remuneradas, cerca de 1.000 horas complementarias anuales que no computan en la vida laboral y tiempos de descanso cada vez más escasos forman parte del día a día que denuncian los médicos aragoneses en el marco de la huelga convocada esta semana. Según ha explicado este lunes Manuel Muñoz, vicesecretario general de CESM Aragón, en un acto celebrado ante la puerta principal del Hospital Universitario San Jorge de Huesca, la reforma planteada del Estatuto Marco no corrige estas situaciones y puede agravarlas.
En el ámbito asistencial, el sindicato sitúa el foco en las guardias y en la reducción de los tiempos de descanso, que todavía van a ser más escasos. “Y si antes eran semanales ahora quieren que sean cada 14 días por esta falta de médicos que tenemos”, ha señalado Muñoz.
Según ha indicado, cubrirlos con otros compañeros igualmente sobrecargados no resuelve el problema estructural. “Las sobrecargas de trabajo, en vez de intentar mejorarlas, van a más”.

A esta situación se suma la jornada complementaria obligatoria. El portavoz sindical ha cifrado en “cerca de 1000 horas anuales” el volumen de trabajo adicional que realizan los facultativos por encima de su jornada ordinaria. Ese tiempo, ha precisado, no computa para la vida laboral y están retribuidas por debajo del valor de la hora ordinaria. “No nos computa ni para nuestra vida laboral ni existen en nuestro día a día de trabajo, solamente en nuestra salud y en la de nuestros pacientes”.
Muñoz ha recordado que desde el 1 de enero de 2026 la jornada ordinaria se sitúa en 35 horas semanales, una reivindicación histórica del sector. No obstante, sostiene que la existencia de una jornada complementaria obligatoria e ilimitada por necesidades del servicio vacía de contenido esa reducción. “Si tú a esas 35 horas añades una complementaria por encima y sin límite, de nada te sirve tener esas 35 ordinarias”.

En cuanto a los servicios mínimos, el sindicato ha señalado que están funcionando con normalidad. Se mantienen al 100% en Urgencias, en las UCI, en la atención a pacientes oncológicos y en las cirugías urgentes e inaplazables. “Son servicios mínimos establecidos y van a seguir funcionando con normalidad”, ha afirmado Muñoz.
En este contexto se ha celebrado este lunes, a las 12.00 horas, una concentración en la puerta del Hospital San Jorge de Huesca, dentro de una movilización nacional previa a los cinco días de huelga convocados del 16 al 20 de febrero. Durante la protesta se han desplegado pancartas en las que se podía leer: “Médicos explotados, insurrección”, “Sanidad pública” -acompañada del símbolo de una cruz-, “Estatuto explotación” y “Estatuto ‘n’ arco, sois una mafia”.
Las concentraciones se repetirán diariamente hasta el viernes, coincidiendo con las cinco jornadas de paro. A las 12 del mediodía, tanto en el Hospital San Jorge como en el resto de centros sanitarios de Aragón, los facultativos se concentrarán para reclamar la reforma del Estatuto Marco con el objetivo de lograr un estatuto propio para los médicos.

En cuanto al seguimiento del primer día de paro, desde FEMS Aragón cifran la participación en un 85% en los hospitales y en un 50% en Atención Primaria. El impacto se está reflejando principalmente en la suspensión de actividad quirúrgica programada, ya que la asistencia urgente no se ve afectada. El sindicato indica que los datos son similares en Zaragoza, Teruel y en el Hospital Royo Villanova.
La organización sindical subraya que el cálculo del impacto debe considerar los servicios mínimos, los profesionales salientes de guardia, las dispensas y los permisos previamente concedidos, así como la coincidencia con la semana blanca en la provincia de Huesca.
La convocatoria tiene un doble carácter: nacional y autonómico. A nivel estatal, la reivindicación central es la reforma del Estatuto Marco para dotar a los facultativos de un marco propio. No obstante, existen competencias que corresponden a las comunidades autónomas. Según ha explicado Muñoz, la ministra de Sanidad instó a los consejeros autonómicos a negociar aquellas cuestiones de su ámbito competencial.
En el caso de Aragón, las demandas específicas incluyen el precio de la atención continuada, el desbloqueo del nivel 4 de la carrera profesional y la posibilidad de que los médicos interinos puedan desarrollar plenamente su carrera profesional. Estas cuestiones, según el sindicato, sí se están abordando en otras comunidades. Muñoz ha agregado que la actual situación del Gobierno de Aragón, en funciones, dificulta la apertura de una negociación formal.

El calendario de movilizaciones no se limita a esta semana. Tras los paros del 16 al 20 de febrero, están previstas nuevas semanas de huelga en marzo, abril, mayo y junio. En cuanto a las perspectivas, el portavoz sindical ha señalado que, por el momento, no perciben avances. “No vemos que haya una actitud dialogante por parte del Ministerio de Sanidad”, ha afirmado. En el ámbito autonómico, ha añadido que la ausencia de un Gobierno plenamente constituido complica igualmente cualquier negociación.
Además de las concentraciones diarias, el viernes a las 18.00 horas está convocada una manifestación en Zaragoza. La marcha partirá desde el Paraninfo, recorrerá el paseo de la Constitución, continuará por la calle Alfonso y finalizará en la Delegación del Gobierno.
Sobre posibles reuniones con la administración, Muñoz ha señalado que la iniciativa debería corresponder al Ejecutivo. “Realmente son ellos los que tendrían que convocarnos a nosotros”. El pasado viernes se produjo un primer contacto con el Gobierno de Aragón, en el que se trasladó la dificultad de negociar en la actual situación institucional. Desde el sindicato se plantea avanzar en el trabajo técnico para que, una vez se constituya un Ejecutivo con plena capacidad, exista una base sobre la que abordar las reivindicaciones planteadas.

"NO AGUANTAMOS MÁS"
El internista Pablo Sánchez Rubio, médico del Hospital San Jorge de Huesca, considera que la convocatoria responde a un desgaste acumulado durante años. Señala que el colectivo arrastra “muchos años con unas exigencias enormes en cuanto a horarios” y que la presión asistencial les situaba “muy al límite”.
A su juicio, el nuevo Estatuto Marco, aprobado “sin la participación de los médicos”, ha supuesto un punto de inflexión. “De una situación que ya estaba al límite, hemos pasado a decir que ya vale”, afirma.
Sánchez Rubio explica que realizan “muchísimas horas de horario normal, luego de guardias” y recuerda que “las horas de guardia, por ejemplo, no nos cotizan para una posible jubilación”. Añade que con el nuevo marco normativo “nos pueden mover de hospital o de zona un poco como el Ministerio o el Salud quiera”.
El facultativo sostiene que la apelación constante a la vocación profesional no puede desligarse de las condiciones reales de trabajo. “La vocación es importante… pero al final también jugamos nuestra salud, el tiempo con nuestra familia y nuestra calidad de vida”, señala.
En relación con los pacientes, insiste en que la intención no es perjudicarles. “Lo que menos queremos es hacer daño al paciente”, explica. Reconoce, no obstante, que hay jornadas en las que “no podemos darles la mejor atención”.
Entre los factores que han incrementado la carga diaria menciona el aumento de trámites administrativos. “Tenemos que hacer muchísimos trámites administrativos”, indica, hasta el punto de que en ocasiones pasan más tiempo rellenando informes o bajas que dedicados directamente a la asistencia. “Cada vez nos obligan a estar menos con el paciente y más haciendo trámites que antes no hacíamos”.
Asimismo, describe agendas saturadas, con citaciones muy ajustadas o simultáneas. “Pacientes citados cada dos minutos, dos pacientes citados a la misma hora”, ejemplifica. Esta organización obliga a prolongar la jornada más allá del horario previsto. “Todo es a costa de tu salud, de entrar antes y salir más tarde en tu tiempo de descanso”. Y añade: “Llega un momento en el que ya no aguantamos más”.