La mejora de la N-230 entre Benabarre y Sopeira supera el trámite ambiental para convertirse en vía 2+1

El Ministerio de Transportes destina 65 millones a un proyecto que refuerza la seguridad vial con carriles alternos de adelantamiento y medidas de protección ambiental

D.H.
08 de Julio de 2026
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La mejora de la N-230 entre Benabarre y Sopeira supera el trámite ambiental.
La mejora de la N-230 entre Benabarre y Sopeira supera el trámite ambiental.

El proyecto para transformar la carretera N-230 en una vía 2+1 entre Benabarre y Sopeira ha superado un paso decisivo con la declaración de impacto ambiental favorable emitida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, lo que permite seguir avanzando al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en una actuación valorada en 65 millones de euros. La resolución ha sido publicada este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La intervención afectará al tramo comprendido entre los kilómetros 70,3 y 109, en la comarca de Ribagorza, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y la fluidez del tráfico en uno de los principales ejes de comunicación entre Aragón y el Valle de Arán.

El subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, ha señalado que se trata de "un proyecto en el que el Gobierno de España ha escuchado al territorio para lograr una carretera con mayor seguridad y capacidad de adelantamiento. Superar este trámite permite avanzar en un proyecto que tiene un presupuesto estimado de 65 millones de euros y que va a mejorar la seguridad y velocidad entre Benabarre, Arén y Sopeira, y hacerlo además de forma respetuosa con el medioambiente".

El proyecto contempla la conversión de la carretera en una vía 2+1, con carriles de adelantamiento alternos y separados físicamente del sentido contrario de circulación. Esta configuración permitirá realizar adelantamientos con mayor seguridad, reduciendo el riesgo de colisiones frontales, uno de los principales problemas de este trazado.

Además, se corregirán varios radios de curva para incrementar la velocidad de diseño hasta los 80 kilómetros por hora entre Benabarre y Arén y los 60 kilómetros por hora entre Arén y Sopeira, mejorando las condiciones de circulación en un recorrido especialmente sinuoso.

La actuación forma parte de la estrategia del Ministerio para completar y modernizar el corredor de la A-14 y la N-230 entre Lleida y el Valle de Arán, una infraestructura con un importante volumen de tráfico, especialmente de vehículos pesados.

Entre las actuaciones previstas también figura la reordenación de 257 accesos, que se agruparán mediante vías de servicio e intersecciones para reducir los puntos de conflicto. Asimismo, se construirán 46 muros de escollera con el fin de garantizar la estabilidad de la carretera y minimizar la afección sobre el cauce del río Noguera Ribagorzana, alejando los terraplenes de las zonas de protección fluvial.

El trazado atraviesa los términos municipales de Benabarre, Tolva, Viacamp y Litera, Puente de Montañana, Arén y Sopeira, en un entorno rural de gran valor ambiental. A lo largo del recorrido salva 43 cauces y barrancos, entre ellos los ríos Seco, Guart, Cajigar, San Juan y Sobrecastell, todos ellos pertenecientes a la demarcación hidrográfica del Ebro.

Aunque el informe ambiental es favorable, establece una serie de condiciones que deberán incorporarse al proyecto constructivo para garantizar la protección del medio natural. Entre ellas figuran la elaboración de un inventario actualizado de los hábitats de interés comunitario, la realización de prospecciones de fauna antes del inicio de las obras y el estudio de un nuevo paso para mamíferos de tamaño medio entre los kilómetros 77,2 y 78,2, con el objetivo de mejorar la conectividad ecológica.

Además, durante la fase de explotación deberá comprobarse la eficacia de las medidas destinadas a facilitar el paso de la fauna, se calculará la huella de carbono del proyecto para plantear medidas de reducción y compensación -incluida la reforestación de las superficies afectadas- y se priorizará el uso de especies autóctonas en la restauración paisajística. El proyecto también deberá respetar las prescripciones emitidas por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón.

 

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