Miles de personas se han concentrado este domingo en Jaca bajo el lema ‘Aragón Arde’ para reclamar cambios en la gestión del medio rural y de los incendios forestales tras el fuego de Las Peñas de Riglos, que ha calcinado aproximadamente 14.500 hectáreas, convirtiéndose en uno de los mayores siniestros forestales registrados en Aragón en los últimos tiempos. La movilización, convocada por Pirineo Digno y respaldada por el Movimiento por la Dignidad de la Montaña, ha tenido como principales reivindicaciones la mejora de la prevención y extinción de incendios, el refuerzo de las plantillas y los medios de los bomberos forestales y un mayor apoyo a la actividad ganadera y al medio rural.
La manifestación ha comenzado al mediodía en la plaza Biscós y ha recorrido la avenida de la Jacetania, la calle Mayor y la avenida de Francia antes de regresar al punto de partida, donde se han sucedido distintas intervenciones. La convocatoria se ha desarrollado "por la dignidad de la montaña, de los pueblos y de los bomberos forestales".
Pirineo Digno ha destacado la preocupación generada por el incendio de Las Peñas de Riglos, que ha obligado al desalojo de numerosos núcleos y ha afectado a una amplia superficie del territorio. Los convocantes han expresado su "profundo dolor, rabia y enfado" por la situación y han defendido que los grandes incendios de este verano evidencian la necesidad de revisar el modelo de gestión forestal y de desarrollo rural.
La movilización ha servido también para respaldar la huelga indefinida de los bomberos forestales de Aragón y para reclamar un aumento de las plantillas, mejores condiciones laborales y medios adecuados para afrontar incendios de mayor intensidad y complejidad. Los organizadores sostienen que la despoblación, el abandono de la ganadería extensiva y el incremento de las temperaturas derivado del cambio climático están favoreciendo una mayor acumulación de masa forestal y elevando el riesgo de incendios.
Desde Pirineo Digno han recordado la manifestación celebrada en Jaca el 25 de octubre de 2025, cuando, según sus datos, unas 6.000 personas participaron en una movilización en la que ya reclamaban una mayor inversión en prevención y una gestión del territorio vinculada al mantenimiento de la actividad rural. En aquella ocasión advertían de que era necesario reforzar el personal dedicado a la extinción y fomentar la ganadería extensiva como herramienta de prevención.
Los convocantes consideran que los incendios registrados este verano han confirmado aquellas advertencias. Según sus cifras, más de 44.000 hectáreas habrían ardido este año en Aragón, además de haberse producido desalojos de localidades y situaciones de emergencia que, aseguran, han generado importantes consecuencias sociales y psicológicas en los territorios afectados.
Pirineo Digno ha reclamado responsabilidades al Gobierno de Aragón y ha pedido la dimisión del presidente autonómico, Jorge Azcón; del vicepresidente, Alejandro Nolasco, y del consejero de Medio Ambiente, Luis Biendicho. Los organizadores sostienen que la magnitud de los incendios no puede atribuirse a una única causa o persona y consideran necesaria una revisión de la gestión desarrollada por las administraciones.
Entre sus argumentos, han señalado también las dificultades que, según denuncian, han encontrado los municipios del Reino de los Mallos en relación con las obras de la A-132. Afirman que distintos ayuntamientos han solicitado información sobre autorizaciones, informes de seguridad, evaluaciones de riesgo y protocolos de obra sin obtener una respuesta suficiente.
Los organizadores reclaman más financiación para los bomberos forestales, un incremento significativo de las plantillas, mejores condiciones laborales y una mejora de los medios materiales, además de políticas que permitan fijar población y mantener la actividad económica en los pueblos.
La plataforma considera que la prevención de los incendios debe abordarse conjuntamente con la lucha contra la despoblación. En este sentido, defiende políticas relacionadas con la vivienda asequible, el refuerzo de los servicios básicos, el impulso del sector primario y ayudas a la ganadería extensiva para favorecer el mantenimiento y limpieza de los montes.
También se reclama una mayor participación de la población rural en las decisiones sobre el territorio y con la defensa de un modelo de gestión forestal que" permita combinar la protección de los montes con la actividad económica y la permanencia de los habitantes en el medio rural".