El subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, ha condenado con “total rotundidad” el asesinato machista de María Paloma B. S. y ha puesto en valor la investigación de la Guardia Civil, que permitió esclarecer un crimen que en un primer momento se había interpretado como un posible suicidio.
Las declaraciones se han producido este martes tras el minuto de silencio celebrado a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Huesca, en el que han participado representantes de todas las instituciones de la provincia, del Ejecutivo autonómico y de los cuerpos de seguridad. El acto ha servido para mostrar el rechazo institucional y social ante el asesinato de la vecina de Barbastro, de 53 años, cuyo cuerpo fue localizado en enero en el barranco de Las Palomeras, en Colungo, y cuyo caso ha sido confirmado como violencia de género, tal y como ya se informó tras la investigación judicial y las detenciones practicadas.
Tres hombres han sido investigados por su presunta relación con el asesinato de la vecina de Barbastro, aunque solo dos de ellos fueron detenidos por la Guardia Civil. Tras su puesta a disposición judicial, la jueza ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza para uno de los arrestados, su pareja, considerado el principal sospechoso del crimen, mientras que el segundo detenido, su marido, ha quedado en libertad provisional con medidas cautelares, entre ellas comparecencias periódicas en el juzgado y la retirada del pasaporte. El tercer implicado, que también compareció ante la magistrada, ha quedado finalmente en libertad sin cargos al retirársele la condición de investigado.
Campo ha trasladado “solidaridad y cariño” a los familiares y amigos de la víctima y ha indicado que, por el momento, no se puede aportar más información sobre el caso más allá de la ya facilitada por la Guardia Civil, que mantiene la investigación abierta. Asimismo, ha señalado que no constaban denuncias previas por violencia de género en el sistema VioGén contra el presunto agresor.
GRAN TRABAJO DE LA GUARDIA CIVIL
El subdelegado ha destacado el “gran trabajo” desarrollado por la Guardia Civil, subrayando que la evolución de la investigación ha sido determinante para esclarecer los hechos. Según ha explicado, las primeras hipótesis apuntaban a un suicidio, pero las diligencias practicadas durante estos meses permitieron descubrir indicios de criminalidad y concluir que se trataba de “un detestable asesinato machista”.
En su intervención, Campo también ha contextualizado este crimen dentro de las cifras de violencia de género. Con el caso de María Paloma, son ya seis las mujeres asesinadas en la provincia de Huesca desde que existen estadísticas oficiales en 2003, mientras que a nivel nacional la cifra asciende a 13 víctimas en lo que va de 2026, un dato que ha calificado de “insoportable” y que ha motivado la activación, hoy mismo, del Comité de Crisis del Ministerio de Igualdad.
El subdelegado ha aportado además datos sobre la situación actual en la provincia, donde existen 668 casos activos en el sistema VioGén, es decir, mujeres que cuentan con algún tipo de protección frente a la violencia de género. En este sentido, ha señalado que en estos momentos no hay ningún caso catalogado como de riesgo extremo, aunque sí ha reconocido que el número de casos sigue aumentando año tras año.
Campo ha subrayado que este incremento tiene una doble lectura: por un lado, refleja la persistencia del problema, pero por otro evidencia que cada vez más mujeres dan el paso de denunciar y acceder a los sistemas de protección. En este contexto, ha insistido en la necesidad de que toda la sociedad respalde a las víctimas y de que los agresores perciban una respuesta firme por parte de las instituciones.