La borrasca Leonardo está dejando este miércoles problemas de circulación en el norte de la provincia de Huesca, donde la nieve ha obligado a activar restricciones en numerosas vías. Los problemas han llegado a la autovía A-23, donde la nevada ha afectado a Monrepós, con circulación difícil entre Nueno y Sabiñánigo, donde es obligatorio el uso de neumáticos de invierno y se ha procedido al embolsamiento de camiones y autobuses. También son obigatorias las cadenas en el Portalet y el túnel de Bielsa.

Las afecciones se extienden por buena parte de la red en el Pirineo. En la A-136, entre Piedrafita de Jaca y la frontera del Portalet y la A-2606 en todo su recorrido entre El Pueyo de Jaca y Baños de Panticosa. También en la N-330, en Canfranc.

La N-260a registra circulación difícil entre Torla y Biescas, y en la N-260 entre Lardiés y San Julián de Basa y entre Noales y Castejón de Sos. También la A-1605, entre Ballabriga y Castarné.
También hay necesidad de cadenas o neumáticos de invierno en el Sobrarbe, la A-138 entre Bielsa y Parzán y hasta la frontera francesa en Bielsa, mientras que la A-2611 se encuentra afectada entre Bielsa y Espierba. En la Jacetania, en la A-1205 entre Jaca y Bernués, la A-1603 entre Bernués y Botaya y la A-1604 entre Gillué y Campodarbe.
En total, la nieve está afectando a unas quince carreteras y más de 200 kilómetros en la provincia, con prohibición de circulación para camiones y autobuses y obligación de cadenas o neumáticos de invierno para el resto de vehículos.

La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activo el aviso amarillo por acumulación de nieve de hasta 5 centímetros por encima de los 1.100–1.200 metros de altitud, al menos hasta las 16.00 horas de este martes.