La asociación vecinal Estrecho Quinto ha sido constituida "para defender el territorio frente a los proyectos industriales de biogás", nutrida de vecinos de Loporzano, Tierz, Siétamo y Quicena.
Se trata de un movimiento ciudadano constituido para defender el territorio, el medio ambiente y la calidad de vida de los pueblos del entorno. Durante el acto se expondrán los objetivos de la entidad, su posición respecto al proyecto de planta industrial de biogás previsto en Loporzano y su propuesta de impulsar una regulación autonómica que ordene este tipo de instalaciones en Aragón.
El próximo viernes, 12 de junio de 2026, se dará a conocer la nueva asociación vecinal Estrecho Quinto en un acto que tendrá lugar a las 17:30 horas en la Casa de Cultura de Tierz.
La asociación apuesta por un crecimiento sostenible del territorio. Sus fines son la "defensa del medio ambiente, el paisaje, la biodiversidad, la salud, la calidad de vida de los vecinos y el equilibrio social y económico" de nuestros pueblos.
Asegura perseguir "la información veraz y formar parte de la toma de decisiones que afecten directamente al territorio".
Su primer objetivo consiste en "paralizar la planta industrial de biogás proyectada en Loporzano. Las plantas de biogás son actualmente un modelo en auge de gestión de los residuos en la comunidad autónoma de Aragón y en la provincia de Huesca, pero los proyectos previstos parecen exceder a nuestras necesidades reales".
Afirma en su convocatoria la Asociación Vecinal Estrecho Quinto que Aragón no cuenta con regulación autonómica específica y los municipios son los que han de regular y adoptar decisiones. "Esta situación dificulta un análisis riguroso de las necesidades del territorio y puede suponer que, la necesaria declaración de interés municipal, se haga de manera arbitraria".
Critica al ayuntamiento de Loporzano, con el alcalde, David Suelves a la cabeza, al asegurar que "no está teniendo en cuenta que actualmente hay un equilibrio en la gestión de los residuos ganaderos y está obviando la voluntad sus vecinos y de los de los municipios limítrofes".
Estrecho Quinto rechaza asumir "el riesgo de una planta industrial ubicada en un territorio que no precisa de ese medio para gestionar los residuos de un entorno próximo de 20 kilómetros"., tal y como se indica en el proyecto presentado.
Por ello, solicita al Gobierno de Aragón una norma de carácter autonómico que establezca "una regulación clara para este tipo de instalaciones que pueden generar un elevado impacto".
Defienden que las plantas de biogás pueden ser una buena solución al impacto que la industria agrícola y ganadera generan en el medio ambiente por lo que, desde la defensa de un modelo de desarrollo de gestión circular real y siguiendo el modelo de otros países de la Unión Europea, "consideramos imprescindible que se articulen los medios necesarios para una planificación sostenible de plantas de biogás, teniendo en cuenta la protección del terrtorio y de las personas que lo habitamos".