Un senderista de 57 años y nacionalidad francesa tuvo que pasar toda la noche en la montaña después de quedar bloqueado cerca del Pico Tena Cantal, en el término municipal de Sallent de Gállego. El aviso se recibió a las 18:30 del 31 de agosto y, tras establecer contacto con él, los especialistas del GREIM de Panticosa determinaron que tendría que permanecer allí hasta el día siguiente.
El suyo fue uno de los seis casos en los que los montañeros quedaron enriscados durante el periodo analizado por la Guardia Civil, entre el 31 de agosto y el 5 de septiembre. Dos montañeros, de 67 y 69 años y vecinos de Zaragoza, se vieron imposibilitados para continuar cerca del Pico Labata, en Ansó, el 2 de septiembre. Tres días después, otras tres personas quedaron bloqueadas en las inmediaciones del Pico Aspe, en Aísa: una mujer de 28 años, de Navarra, a las 17:30, y dos jóvenes de 22 y 23 años, de Madrid, apenas media hora después. Los tres grupos fueron puestos a salvo por vía aérea.
En esos seis días, la Guardia Civil atendió 16 intervenciones y auxilió a 24 personas en distintos puntos del Pirineo oscense. La jornada con mayor actividad fue el 5 de septiembre, con seis actuaciones, mientras que el 31 de agosto se contabilizaron dos; el 1 de septiembre, una; el 2, cuatro, y el 3, tres. El 4 de septiembre no se realizó ninguna actuación.
La primera jornada había comenzado a las 10:40 con un senderista que sufrió un esguince de tobillo tras tropezar en las inmediaciones de los Llanos de Millares, dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en el término de Fanlo. El hombre, también de 57 años y nacionalidad francesa, fue localizado desde el aire y trasladado hasta el punto donde tenía estacionado su vehículo particular.
A las 18:30 se produjo el episodio del Pico Tena Cantal, que se prolongó hasta la mañana siguiente y obligó al excursionista a permanecer durante toda la noche en la zona donde había quedado bloqueado.
El 1 de septiembre, a las 19:40, un motorista de 63 años, vecino de Barcelona, sufrió una caída cuando circulaba por una pista forestal de Liena. Presentaba dolor lumbar y fue atendido en el lugar antes de ser llevado hasta Bielsa, desde donde continuó por sus propios medios.
El 2 de septiembre concentró cuatro intervenciones. A las 12:50, dos montañeros de 67 y 69 años, ambos de Zaragoza, quedaron bloqueados cerca del Pico Labata, en Ansó. Fueron encontrados desde el aire y llevados hasta el aparcamiento de la estación de esquí de Candanchú, donde tenían su vehículo.
A las 15:10, dos escaladoras de 23 y 30 años, procedentes de Barcelona, tuvieron problemas al enredárseles las cuerdas en las inmediaciones del Pico Anayet, en Sallent de Gállego, lo que les impidió continuar. Ambas fueron trasladadas en aeronave hasta el lugar donde habían dejado su vehículo.
Una hora después, a las 16:00, una senderista de 65 años y residente en Madrid sufrió un tropiezo en el entorno del Puente de la Zoche, en Panticosa, que le provocó un esguince de tobillo. Tras ser llevada al helipuerto de Panticosa, continuó por sus propios medios hasta el hospital de Jaca.
La jornada terminó a las 21:05 con dos jóvenes de 22 y 20 años, de la provincia de Alicante, que no pudieron continuar su recorrido junto al ibón de Gorgutes, dentro del Parque Natural Posets-Maladeta, en Benasque. El parte atribuyó la situación a una mala planificación de la actividad, una sobreestimación de sus capacidades y la falta de material adecuado. Ambos fueron trasladados por vía aérea.
El 3 de septiembre se sucedieron otras tres actuaciones. A las 13:50, dos senderistas que recorrían las Pasarelas de Alquézar sufrieron un episodio de golpe de calor. Uno de ellos no pudo continuar y ambos fueron atendidos; la mujer, de 64 años, fue trasladada hasta esa localidad, mientras que el hombre, de 70, fue llevado al Hospital San Jorge de Huesca.
A las 16:30, una joven de 17 años, procedente de Navarra, sufrió una caída mientras realizaba la ruta normal del Pico Castillo de Acher, en Hecho, y se lesionó el menisco. Tras ser trasladada al helipuerto de Jaca, una ambulancia la condujo hasta el hospital de la localidad.
Ya a las 22:00, dos menores de nacionalidad colombiana se perdieron mientras recorrían el camino de Saletas, en Benasque, y no pudieron continuar. Fueron encontradas por los especialistas y trasladadas hasta su domicilio.
El 5 de septiembre fue la jornada más intensa, con seis intervenciones. A las 11:00, un senderista de 36 años, de la comarca del Cinca Medio, sufrió una caída cerca del ibón de Iserias, en Canfranc, y se lesionó la rodilla. Después de ser trasladado al helipuerto de Jaca, fue conducido en ambulancia al hospital.
A las 12:30, dos senderistas de 26 y 50 años, de la comarca del Sobrarbe, se encontraban cerca de la Brecha Ledormer, en Sallent de Gállego, cuando una caída de piedras alcanzó a una de ellas y le provocó una lesión en el tobillo. Ambas fueron trasladadas hasta el helipuerto de Panticosa y la herida quedó a la espera de una ambulancia que la condujo posteriormente al hospital de Jaca.
A las 13:00, un hombre de 54 años y procedente de Zaragoza sufrió una caída cerca del collado de Pondiellos, en Panticosa, con lesiones en el hombro, una pierna y el rostro. Fue trasladado al helipuerto de Panticosa y posteriormente conducido en ambulancia al hospital de Jaca.
A las 17:30 se produjo el primero de los dos episodios registrados ese día en el Pico Aspe, en Aísa. Una mujer de 28 años, de Navarra, quedó enriscada y no pudo continuar. Media hora después, a las 18:00, otros dos excursionistas, de 22 y 23 años y residentes en Madrid, se encontraron en la misma situación en las inmediaciones de la cima. La primera fue trasladada hasta Jaca y los otros dos, hasta Riguelo.
La última actuación del periodo tuvo lugar a las 20:00 en el GR-11 del valle de Pineta, en Bielsa. Uno de los dos senderistas, un hombre de 64 años, sufrió una caída y se lesionó la rodilla. Él y su acompañante, una mujer de 65 años, ambos de nacionalidad neerlandesa, fueron trasladados en aeronave hasta las proximidades del Refugio de Pineta.
En el conjunto de las actuaciones intervinieron efectivos de los GREIM de Boltaña, Panticosa, Benasque, Jaca y Huesca, junto con las Unidades Aéreas de Benasque y Huesca y facultativos del 061, que participaron en los casos que requirieron asistencia sanitaria. Los avisos fueron canalizados a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón y comunicados posteriormente a la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca.