Un nuevo ataque del lobo en Robres ha dejado una oveja destrozada con la fortuna de que se había descarriado fuera del pastor eléctrico que guardaba el recinto de 800 cabezas, de las que 300 estan en trance de parir. El depredador ha sido visto a las siete de la mañana por un granjero y un conductor de autobús lo vio el viernes pasado. "Un bicho tremendo", es la expresión que han utilizado los testigos.
El ganado de Ramón Maza Hurtado descansaba esta pasada noche tutelada por un pastor eléctrico que, tal y como señala el pastor del rebaño, "no hubiera sido obstáculo para el lobo. La suerte es que la que ha muerto se ha quedado fuera y con ella ha saciado el hambre. No hay más que ver que se ha comido medio cuerpo y apreciar el mordisco tan tremendo en el cuello, que demuestra que es muy fuerte".
Sobre las 7:00 de esta mañana, un granjero que se dirigía hacia su trabajo ha visto al lobo, de unas dimensiones considerables, presumiblemente el mismo que captaron las imágenes del Gobierno de Aragón hace una semana, el que ha degollado a la oveja esta noche pasada. "Los vecinos estamos intranquilos. Este no es un hábitat para el lobo. Aquí no hay corzos, ni ciervos, ni jabalíes, y no se va a alimentar de conejos. Solución: ir a por los rebaños. Si ya la ganadería extensiva es complicada, sólo nos falta esto".
En estos momentos, "el forestal está viniendo para ver las muestras, pero poco hace falta para saber que ha sido el lobo".
El presidente de Asaja Huesca, José Fernando Luna, ha afirmado que a los ganaderos las ayudas "les importan tres pepinos. Están nerviosos y preocupados ". No sólo los de Robres, también en Montesusín, Frula y Alcubierre.
Tras agradecer al consejero que reconociera el error de las necropsias de los dos primeros ataques que aludían a perros, ha centrado la cuestión. "La administración tiene que elegir si prefiere lobos u ovejas y ganaderos".