El incendio forestal de Las Peñas de Riglos continúa activo, aunque con una evolución más favorable que en las jornadas anteriores y con una menor potencialidad. Tras una noche de intenso trabajo sobre el terreno, los equipos de extinción han conseguido consolidar dos sectores del flanco izquierdo y avanzar en la consolidación del flanco derecho, mientras el operativo concentra ahora sus esfuerzos en la cabeza del incendio. El fuego ha afectado ya a más de 5.000 hectáreas y presenta un perímetro de más de 40 kilómetros, del que aproximadamente la mitad está perimetrado.
El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha señalado tras la reunión del Cecopi que el incendio "evoluciona mejor", aunque ha advertido de que continúa siendo preocupante por el avance del flanco derecho hacia el entorno protegido y monumental de San Juan de la Peña. "El incendio tiene menos potencialidad que tenía antes de ayer y menos que ayer, pero sigue estando activo y sigue siendo preocupante", ha resumido.
Durante este miércoles se prevé establecer alguna nueva prealerta a las localidades de Osia y Bernués, mientras se mantiene la situación de las más de 400 personas evacuadas de ocho núcleos, que están siendo atendidos en Ayerbe y Jaca. Parte de ellos ya ha podido abandonar los pabellones y ha sido trasladada a otros recursos, entre ellos residencias y la Residencia Militar de Jaca.
La situación es especialmente compleja en el flanco derecho y, sobre todo, en la cabeza del incendio, donde la orografía dificulta el acceso de los medios terrestres y el abastecimiento de agua. En cambio, el flanco izquierdo permanece detenido y permite a los equipos apoyarse en zonas más accesibles para avanzar en su consolidación.
Durante la noche han trabajado alrededor de 400 efectivos de las distintas administraciones. El dispositivo se reforzará este miércoles con 22 medios aéreos, seis aviones y 16 helicópteros, además de las brigadas terrestres y el resto de recursos desplegados por Aragón, el Ministerio para la Transición Ecológica, Defensa, las diputaciones de Huesca y Zaragoza, el Ayuntamiento de Zaragoza y las comunidades autónomas de Navarra y Cataluña, un total de 500 efectivos.
Bermúdez de Castro ha destacado la magnitud del operativo y ha señalado que se trata de uno de los incendios que más medios terrestres y aéreos ha movilizado en los últimos años en Aragón. La previsión es aprovechar al máximo las horas de luz y, si las condiciones lo permiten, prolongar la actuación de los medios aéreos hasta última hora, condicionado por el eclipse.
CORTAFUEGOS Y SAN JUAN DE LA PEÑA
El incendio afecta a campos de cultivo, matorral bajo y extensas superficies de pinar, buena parte de ellas correspondientes a pinares de repoblación de los años sesenta. Una de las principales dificultades que ha encontrado el operativo es que el fuego ha superado numerosos cortafuegos existentes en la zona, incluso los que presentaban una anchura considerable y se encontraban mantenidos.
La situación se vio agravada en las jornadas anteriores por la formación de dos pirocúmulos, uno en cada cabeza del incendio, capaces de lanzar partículas y fragmentos incandescentes por delante del frente y favorecer nuevos focos.
El comportamiento del fuego obliga a mantener la vigilancia sobre la zona de San Juan de la Peña. yA ha llevado también a anular las visitas y el tráfico turístico hacia los monasterios de San Juan de la Peña, tanto el Nuevo como el Viejo. La medida pretende evitar riesgos y facilitar, al mismo tiempo, el trabajo de los equipos de extinción en un entorno especialmente complejo.
La meteorología continúa siendo uno de los principales factores de preocupación. Hasta el sábado no se espera una bajada clara de las temperaturas ni la llegada de tormentas, mientras que el viento sur seguirá aportando condiciones secas y cálidas.
Aunque no se prevé un viento especialmente sostenido, sí pueden producirse rachas que compliquen la evolución del incendio. A ello se suma el riesgo de nuevos pirocúmulos durante las horas de mayor temperatura, que pueden dificultar el trabajo de los medios aéreos y modificar el comportamiento del fuego.
"El incendio ha mejorado", ha insistido Bermúdez de Castro, recordando que en las primeras horas llegó a avanzar a un ritmo de 900 hectáreas por hora. "Vamos trabajando, poco a poco", ha señalado, apelando a la prudencia ante un incendio que continúa activo y cuya evolución dependerá en buena medida de las condiciones meteorológicas y de la capacidad de los equipos para seguir consolidando el perímetro.
Respecto al origen del fuego, el consejero ha insistido en que la investigación corresponde a la Guardia Civil y al Seprona y ha pedido no realizar especulaciones mientras continúa la emergencia. "En el Cecopi nos dedicamos a gestionar la crisis, no a ver qué ha pasado para esa crisis", ha afirmado.
