El embalse de Guara, conocido también como pantano de Calcón, está desembalsando al haber sobrepasado la máxima capacidad de 3,65 hectómetros cúbicos, por lo que la presa de 63 metros de altura está desarrollando una actividad poco frecuente.
Calcón, que acaba de cumplir treinta años desde su inauguración (la fecha de finalización de su construcción fue el último día de 1995) que respondió a una aspiración que se remontaba 1910, marcaba esta mañana 3,659 hectómetros cúbicos de agua, por encima de la capacidad, lo que ha motivado la decisión de soltar agua como medida de seguridad. Una circunstancia que conocen los agricultores que aprovechan sus prestaciones de las localidades de Angüés, Ibieca, Aguas, Panzano, Labata, Sieso, Liesa, Casbas y Junzano.
Esa máxima capacidad sobrepasada es la que ha motivado la suelta controlada de agua durante la mañana de este domingo.
La Mancomunidad de Aguas de Calcón gestiona los usos, que pueden abastecer 20.000 hectáreas de las localidades aludidas. La aportación media anual es de 7,50 hectómetros cúbicos, según explica la Confederación Hidrográfica del Ebro en su portal web.
El embalse Guara se encuentra en el término municipal de Casbas de Huesca, sobre el río Calcón, en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, con una presa situada estratégicamente en un estrecho del curso del río. Por la derecha cierra el vaso la vertical pared de conglomerado del tozal del Verdolo.

Parte del aporte de agua al embalse de Guara procede del río Formiga, y la conexión es posible por un túnel, a través del cual se hace un pequeño trasvase de aguas entre las cuencas de los dos ríos.
En esta zona, como en toda la Cuenca del Ebro, se sigue con expectación el efecto que están ocasionando las reiteradas lluvias de las últimas semanas, cuyos máximos perjuicios están sucediendo en el sur de España, pero que también está afectando a la necesidad de desembalsar pantanos de nuestra provincia, como Montearagón.