El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha centrado este domingo en Huesca su mensaje de campaña en la defensa de la gestión del Ejecutivo central, el respaldo explícito a Pilar Alegría como alternativa de gobierno en Aragón y la advertencia sobre los pactos de la derecha, en un mitin marcado por el recuerdo a las víctimas de los recientes accidentes ferroviarios y por una confrontación directa con el Partido Popular y Vox. En su intervención, Sánchez ha llamado a movilizar el voto progresista de cara al 8 de febrero y ha lanzado una crítica a los populares al asegurar que “el PP no es el dique de contención de la ultraderecha, es la puerta de entrada de sus políticas al Gobierno de Aragón”.
El acto, celebrado este domingo 25 en el Hotel Abba, ha estado acompañado por la candidata socialista a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, a quien Sánchez ha presentado como la “próxima presidenta del Gobierno de Aragón”. El jefe del Ejecutivo, que previamente ha sido recibido en la calle por una concentración de agricultores contrarios al acuerdo de Mercosur, ha comenzado su intervención con un recuerdo a las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Barcelona, afirmando que han sido “días muy duros y desgarradores” y trasladando el apoyo del Gobierno a las familias afectadas y a los profesionales de los servicios públicos que intervinieron en las emergencias.

En este contexto, Sánchez ha defendido que la respuesta ante situaciones de tragedia marca la diferencia entre unos gobiernos y otros. Ha subrayado que el Ejecutivo central ha actuado con empatía, transparencia y responsabilidad, situando a las víctimas en el centro, y ha expresado su respaldo al ministro de Transportes, Óscar Puente, del que ha destacado que “dio la cara desde el primer momento”, una afirmación que ha sido recibida con aplausos por el público.
Buena parte del discurso ha estado dedicada a reforzar la figura de Pilar Alegría, de la que ha recordado su trayectoria política y su paso por el Ministerio de Educación. Sánchez ha señalado que no es la primera vez que la dirigente socialista vence al Partido Popular en Aragón y ha atribuido los ataques que recibe a que es una candidata “libre, preparada y progresista” capaz de disputar el Gobierno autonómico. A su juicio, Alegría encarna una forma de gobernar centrada en los servicios públicos y en la igualdad de oportunidades.
El presidente del Gobierno ha advertido a su auditorio, que abarrotaba el espacio, de que en las elecciones autonómicas aragonesas “la ultraderecha tiene tres papeletas”, en referencia a Vox, al PP y a Alvise, frente a una única alternativa que, según ha defendido, pasa por el PSOE. En este sentido, ha apelado directamente a la movilización del electorado progresista para evitar un cambio de rumbo que, a su entender, supondría un retroceso en derechos sociales, políticas públicas y convivencia democrática.
Sánchez ha defendido la gestión económica del Ejecutivo central y ha afirmado que, si la política se midiera solo por datos, el Partido Socialista ganaría “de largo”. Ha recordado que España cerró el último ejercicio con un crecimiento del 2,9 %, con la creación de cerca de medio millón de empleos, y ha insistido en que ese resultado se está redistribuyendo. Entre los logros citados, ha destacado la revalorización de las pensiones conforme al IPC, la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que beneficia a más de 2,4 millones de trabajadores, y el acuerdo para actualizar los sueldos del personal público hasta 2028.

En clave territorial, el jefe del Ejecutivo ha puesto el foco en Aragón y la provincia de Huesca, aludiendo a los procesos de reindustrialización impulsados por el Gobierno de España y a proyectos estratégicos como la gigafactoría de Figueruelas. También ha citado inversiones en infraestructuras ferroviarias y viarias, así como el incremento de recursos destinados a la dependencia, con un aumento superior al 200 % en las transferencias al Gobierno de Aragón. A ello ha sumado la ampliación de plazas de formación sanitaria especializada como parte del refuerzo del sistema público de salud.
El presidente ha cargado contra la gestión del Ejecutivo autonómico del PP, al que ha acusado de sectarismo ideológico por no aplicar la ley de vivienda, rechazar la quita de deuda o abrir la puerta a la privatización sanitaria. Ha asegurado que Aragón se encuentra entre las comunidades donde más crecen los precios de la vivienda y donde aumenta la oferta de alojamientos turísticos sin que, según ha dicho, el Gobierno autonómico adopte medidas para contener esa situación.
Pedro Sánchez ha vinculado el debate sobre la quita de la deuda y la financiación autonómica a la capacidad real de las comunidades para sostener los servicios públicos. Ha defendido que el Gobierno de España ha incrementado de forma continuada los recursos transferidos a las autonomías, ofreciendo además instrumentos como la condonación parcial de la deuda para ensanchar el margen presupuestario de territorios como Aragón. En este contexto, ha reprochado al Ejecutivo aragonés del Partido Popular que haya rechazado estas opciones por motivos ideológicos, una decisión que, a su juicio, antepone la confrontación política a la mejora de la sanidad, la educación y la atención social, y priva a la comunidad de recursos que podrían destinarse a reforzar el Estado del bienestar.
Uno de los bloques más extensos del discurso ha estado dedicado a la política agraria y al acuerdo comercial con Mercosur. Sánchez ha acusado al PP y a Vox de incoherencia por apoyar ese pacto en Bruselas mientras lo critican en España y ha defendido que el Gobierno central ha respaldado al sector primario con 5.000 millones de euros en ayudas durante los últimos siete años, frente a los 15 millones de la etapa anterior. También ha recordado el incremento del 50 % en el seguro agrario como ejemplo del compromiso con agricultores y ganaderos.

En el tramo final de su intervención, Sánchez ha reivindicado el fortalecimiento del Estado del bienestar como garantía de estabilidad y cohesión social, vinculando la defensa de la sanidad, la educación y la dependencia con la seguridad y la igualdad de oportunidades. Ha advertido de los riesgos de importar modelos políticos ajenos a Europa y ha insistido en que la respuesta pasa por políticas públicas sólidas y por la cooperación institucional.
El mitin ha concluido con un llamamiento directo al voto socialista el próximo 8 de febrero, con el objetivo de que Pilar Alegría asuma la Presidencia del Gobierno de Aragón. Sánchez ha pedido una movilización amplia para consolidar el proyecto progresista y ha asegurado que el PSOE representa la única alternativa capaz de frenar la entrada de la ultraderecha en las instituciones autonómicas.
PILAR ALEGRÍA
La candidata socialista a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, ha intervenido este domingo en Huesca antes del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para trasladar un mensaje de ilusión y cambio tras lo que ha definido como una etapa de recortes y parálisis institucional en la comunidad. Alegría ha agradecido la presencia de militantes y simpatizantes procedentes de las tres provincias aragonesas y ha asegurado percibir en el territorio un clima favorable para iniciar una nueva etapa política.

En sus primeras palabras, la dirigente socialista ha querido detenerse en el recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, explicando que el PSOE decidió parar la campaña durante los días de luto por respeto a las familias afectadas. Ha señalado que, aunque el calendario político se haya reactivado, el dolor permanece y exige una actitud responsable por parte de todas las formaciones. En este contexto, ha agradecido el trabajo de los servicios públicos y de los vecinos que participaron en la emergencia, y ha defendido una campaña "digna y propositiva".
Alegría ha reivindicado una forma de hacer política desde la cercanía, recordando que desde mediados de diciembre ha recorrido buena parte del territorio aragonés y ha mantenido contacto directo con vecinos, alcaldes y colectivos sociales. A su juicio, los problemas pueden conocerse desde los despachos, pero solo se comprenden plenamente cuando se escucha a la ciudadanía en el territorio. Ha afirmado que esa experiencia es la que marca su manera de entender el gobierno y la acción pública.
Durante su intervención, la candidata ha citado expresamente al expresidente de Aragón Marcelino Iglesias, al que ha reconocido como referente de una etapa ha citado después también a Santiago Marraco y Javier Lambán- en la que Aragón -avanzó desde el diálogo, el acuerdo y la estabilidad institucional. Alegría ha defendido ese legado como un modelo a recuperar frente a lo que ha descrito como dos años de bloqueo, falta de consensos y confrontación permanente bajo el actual Ejecutivo autonómico.

Ha anticipado una campaña dura, con descalificaciones personales y ataques, pero ha asegurado que responderá con serenidad, propuestas y alternativas. Ha acusado al presidente autonómico, Jorge Azcón, de convocar elecciones por interés partidista, subordinando las necesidades de Aragón a las estrategias del presidente del PP en España, Alberto Núñez Feijóo.
La sanidad ha ocupado uno de los bloques de su discurso. Alegría ha denunciado el deterioro de la atención primaria, con esperas prolongadas para obtener cita médica, y ha asumido el compromiso de reducir esos plazos de forma drástica si gobierna. También ha anunciado la creación de un sistema de transporte sanitario público, con autobuses y taxis, para facilitar el acceso de las personas mayores a consultas y hospitales, especialmente en el medio rural.
En materia de vivienda, la candidata ha criticado el encarecimiento de los alquileres, que resultan inasumibles para la mayoría de las familias trabajadoras. Ha reiterado su intención de aplicar la ley estatal de vivienda en Aragón, recordando que una amplia mayoría de la población reside en zonas susceptibles de ser declaradas tensionadas, lo que permitiría contener los precios de los arrendamientos.
Alegría ha defendido asimismo la escuela pública y la escuela rural como pilares de la cohesión territorial, subrayando que sin ellas muchos municipios no podrían mantener su actividad. Ha vinculado la educación a la igualdad de oportunidades y ha asegurado que reforzar el sistema educativo será una de las prioridades de su programa.
La candidata socialista, como Sánchez, se ha referido también a la financiación autonómica y a la quita de la deuda, detallando las cantidades que Aragón podría recibir y lamentando que el Gobierno del PP haya rechazado esos recursos.
Pilar Alegría ha precisado que los 360 millones de euros adicionales que podría recibir Aragón permitirían contratar hasta 15.000 médicos, construir 175 colegios e institutos, y más de 80 residencias, y poner en marcha 4.000 viviendas públicas.
Alegría ha cerrado su intervención con un llamamiento a la movilización del electorado progresista el próximo 8 de febrero, planteando las elecciones como una disyuntiva entre dos modelos de comunidad. "Voy a por todas, salgo a ganar", ha proclamado.
En "primicia", ha dicho, ha presentado un vídeo grabado en su pueblo, La Zaida, donde se le presenta como una persona muy cercana, trabajadora y apegada a su tierra.

FERNANDO SABÉS
El secretario general del PSOE Alto Aragón y cabeza de lista socialista por Huesca, Fernando Sabés, ha situado las elecciones autonómicas del 8 de febrero como una cita decisiva en la que, a su juicio, Aragón se juega el modelo de comunidad. Durante su intervención, que ha sido la que ha abierto el acto de campaña de este domingo, ha contrapuesto una política orientada a la mayoría social frente a otra que, según ha denunciado, beneficia a una minoría que obtiene rédito de la privatización y mercantilización de los servicios públicos tras dos años y medio de gobierno del Partido Popular.
Sabés ha cargado con dureza contra el Ejecutivo presidido por Jorge Azcón, al que ha acusado de favorecer intereses privados en ámbitos como la sanidad, la vivienda y la educación, mientras se recortan derechos y se debilitan los servicios esenciales. En este sentido, ha denunciado la reducción y eliminación de ayudas a asociaciones de mujeres y ha insistido en que ese modelo no responde a las necesidades reales de la ciudadanía. Frente a ello, ha defendido el proyecto socialista como una alternativa basada en más derechos, más servicios públicos y una forma distinta de gobernar, centrada en escuchar, dialogar y alcanzar consensos.
El dirigente socialista ha subrayado que la sociedad aragonesa no está paralizada, como demostrarían las recientes movilizaciones en defensa de la educación pública, las protestas en el ámbito sanitario y las dificultades crecientes para acceder a una vivienda digna, especialmente en el Pirineo. Ha afirmado que estas situaciones reflejan una realidad que obliga a reaccionar y a confrontar lo que ha definido como una política de “ciencia ficción” basada en anuncios grandilocuentes que no se traducen en mejoras reales.

En ese contexto, Sabés ha ironizado sobre el uso reiterado del calificativo “histórico” por parte de Azcón y ha enumerado lo que, a su entender, sí constituye hechos sin precedentes: la imposibilidad de adquirir o alquilar una vivienda con salarios medios, la falta de auxiliares de educación especial que impide a algunos menores iniciar el curso escolar —como ha citado en el caso de Montanuy—, la ausencia de transporte escolar en núcleos como Zurita, el déficit de docentes en la provincia o las largas esperas en las urgencias del hospital de Barbastro. También ha mencionado retrasos en revisiones oncológicas en el Hospital San Jorge de Huesca y la falta de pediatra en la zona de Aínsa.
El líder socialista altoaragonés ha extendido sus críticas a la gestión en la ciudad de Huesca, preguntándose por proyectos pendientes como el centro de emergencias, el refuerzo de personal en equipamientos culturales o la puesta en marcha de infraestructuras sanitarias anunciadas. Ha recordado que el centro de salud del Perpetuo Socorro fue licitado bajo gobiernos socialistas y financiado con fondos europeos, reprochando al Ejecutivo actual su incapacidad para culminar proyectos heredados.
En el ámbito de la vivienda, Sabés ha denunciado que se presenten como asequibles alquileres en torno a los 800 euros mensuales, una cifra que ha considerado inasumible para la mayoría de las familias trabajadoras. Ha acusado al Gobierno autonómico de utilizar recursos públicos para favorecer intereses privados y ha alertado de las consecuencias sociales de ese enfoque, especialmente entre jóvenes y trabajadores.
Frente a las críticas, ha reivindicado la actuación del PSOE en los últimos meses, destacando que el grupo socialista ha permitido la aprobación de decretos ley y la llegada de recursos a organizaciones sociales pese a la falta de presupuestos autonómicos. Ha recordado también el respaldo a medidas de apoyo tras episodios de riadas, pedriscos y tormentas, así como la disposición de Pilar Alegría a negociar unos presupuestos para Aragón, una actitud que ha contrapuesto a la falta de voluntad de acuerdo del Partido Popular en el ámbito estatal.
Sabés ha defendido el legado de los gobiernos socialistas en Aragón, citando expresamente las etapas presididas por Marcelino Iglesias y Javier Lambán, y ha puesto como ejemplo la política de vivienda desarrollada durante esos años, con más de 22.000 viviendas públicas impulsadas. Ha afirmado sentirse orgulloso de esos periodos y ha resumido los gobiernos del PP en recortes y privatizaciones.
El dirigente socialista ha cerrado su intervención con un llamamiento a la movilización, asegurando que existe una alternativa real encabezada por Pilar Alegría, a quien ha definido como una candidata que representa una manera diferente de hacer política. Ha pedido implicación y esfuerzo en la recta final de la campaña y ha expresado su convencimiento de que el PSOE llegará fuerte a la cita electoral del 8 de febrero.