Las investigaciones de la Guardia Civil para disminuir la obtención fraudulenta del permiso de conducir dieron con tres infractores en la prueba teórica del pasado 26 de octubre. Uno de ellos fue pillado cuando acudía en coche a la Jefatura Provincial de Tráfico para realizar el examen con el que pretendía recuperar el permiso retirado por haber pedido todos los puntos. Además, se detectó a un aspirante que estaba realizando la prueba por otra persona.
En el primer caso, efectivos del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT), del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca, detectaron que uno de los aspirantes que acudía al centro de exámenes para recuperar el permiso lo hacía conduciendo su vehículo particular. Se trata de un vecino de la comarca del Alto Gállego, natural de Ecuador de 31 años, que había perdido el permiso de conducir tras perder todos los puntos.
La Comandancia de la Guardia Civil explica que se le investiga como supuesto autor de un delito contra la Seguridad Vial al conducir un vehículo a motor teniendo una pérdida de vigencia del permiso de conducción por la pérdida total del crédito de puntos, cuyas penas son 6 meses de inhabilitación para la obtención del permiso de conducción, pena de prisión de 3 a 6 meses, multa de 12 a 24 meses y trabajos sociales de 31 a 90 días.
También fueron investigados dos varones de 40 y 25 años, respectivamente, naturales de Gambia y residentes en la comarca del Cinca Medio por un supuesto delito de falsedad documental. Fueron descubiertos ya en el centro de exámenes, durante la verificación de la documentación de los aspirantes.
A los agentes les infundió sospechas uno de ellos. Tras analizar la documentación aportada por el mismo, los agentes comprobaron que presuntamente la persona que se encontraba realizando el examen tenía un parecido razonable con el aspirante, si bien pudieron apreciar diferencias biométricas con la que realmente debía realizarlo.
Al parecer ambos, habrían llegado a un acuerdo económico dado que el aspirante tenía un menor conocimiento del idioma y de la normativa de tráfico. Por este motivo se procedió a la investigación de ambos como supuestos autores de un delito de falsedad documental, que está penado con multa de 6 a 12 meses y pena de prisión de 6 meses a 3 años.
Esta actuación es el resultado del trabajo que habitualmente se realiza de manera conjunta por parte del GIAT de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca junto con los funcionarios de la Jefatura Provincial de Tráfico de esta provincia.
Con esta investigación se ha impedido que el suplantado obtenga de manera fraudulenta el permiso de conducción español, careciendo de todos los conocimientos relacionados con la seguridad vial, normas de circulación, señalización, etcétera, lo que hubiera supuesto un problema de inseguridad para el resto de los conductores y peatones que transitan por vías tanto urbanas cómo interurbanas.
Las diligencias instruidas por el GIAT fueron entregadas en el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 4 de Huesca, y los investigados quedaron en libertad con la obligación de personarse ante la autoridad judicial cuando sean requeridos para ello.