Agentes de Policía Nacional han detenido en Huesca a un joven de 19 años por simular situaciones de peligro para movilizar los servicios de emergencia.
La investigación se iniciaba a raíz de detectar una patrulla de Seguridad Ciudadana que habían sido llamados para un servicio al parecer inventado, puesto que el testigo afirmaba estar observando cómo un varón estaba sustrayendo una bicicleta.
Cuando la patrulla llegó al lugar tan solo observó al testigo, cuya apariencia física coincidía plenamente con las características que él mismo había descrito del autor de los hechos, pero que negaba haber realizado la llamada. Se daba la circunstancia además de que tan solo unos días antes ese mismo testigo había activado los servicios de emergencia para otra situación similar, por lo que fue comisionada esa misma patrulla.
La Brigada de Información de la Comisaría Provincial de Huesca comenzaba una investigación que ha permitido determinar que esta persona en tan solo dos semanas había simulado hasta en ocho ocasiones situaciones de peligro, por lo que se activaban los servicios de emergencia tanto a través del CIMACC 091 como a través de la aplicación Alertcorps. Estas situaciones de peligro ficticias constituían desde alertas por robos de patinetes y bicis, peleas entre jóvenes, agresiones a indigentes, tráfico de drogas o tentativas de suicidio de amigos.
Por tales coincidencias, se procedió a su detención como autor de delito de desórdenes públicos, puesto que estas falsas alarmas movilizan servicios esenciales policiales, detrayendo recursos humanos y materiales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de otras funciones.
A estas circunstancias, hay que sumar que para dar respuesta a estas llamadas en las que hay víctimas, los funcionarios de los vehículos de emergencias acuden al lugar con los acústicos y luminosos activados, ya que la velocidad de respuesta suele ser vital en las emergencias, por lo que ponen en riesgo su integridad.