El PP ha presentado su propuesta de ordenanzas fiscales, que plantea modificaciones en 10 tasas e impuestos, porque considera que “hay margen” para acometer una rebaja.
“Lamentamos enormemente la falta de empatía del alcalde con los vecinos de Huesca, sobre todo en estos momentos en los que una inflación por encima del 10 % nos está ahogando a todos, y ahora más que nunca consideramos que es el momento de estar a la altura de las circunstancias y de rebajar los impuestos en Huesca”, ha asegurado la concejala popular Antonia Alcalá.
Por su parte, la edil del PP Gemma Allué ha trasladado que “no basta con congelar tasas e impuestos. No estamos de acuerdo con la inacción” de Luis Felipe, alcalde de Huesca, “no estamos de acuerdo con no hacer nada, y entendemos que, en estos momentos difíciles para todos los ciudadanos, el alcalde tiene que demostrar la solidaridad con sus vecinos en las ordenanzas fiscales”.
En este sentido, Alcalá ha expuesto la evolución en los últimos años del IBI, el impuesto más significativo por cuantía y número de contribuyentes al que afecta. “En 2016, tras completar las rebajas del IBI efectuadas por el PP que consiguieron un descenso del 10 % de este impuesto, el Ayuntamiento recaudaba 13,5 millones de euros; seis años después de Gobierno socialista, la recaudación a aumentado 2,5 millones. Ahora se sitúa sobre los 16 millones, a causa de las constantes revalorizaciones de los valores catastrales, que han supuesto un incremento acumulado del 21 %”, ha expuesto.
A ello ha añadido que “no han sido años de expansión inmobiliaria ni crecimiento económico, sino todo lo contrario, hemos atravesado años críticos condicionados de forma extraordinaria por la pandemia, y en estos años al único que le ha ido bien en cuento a ingresos se refiere ha sido al Ayuntamiento de Huesca, tanto que año tras año han sido incapaces de reinvertir todos sus ingresos en beneficio de la ciudad”.
En este sentido, Alcalá se ha referido a los remanentes de Tesorería de los últimos años, que en 2020 fueron de 4,5 millones y el 2021, de 7 millones “desaprovechados, que no han revertido a la ciudad”.
“Quiero recordar que Huesca -ha apuntado- sigue siendo de las ciudades donde más IBI se paga, donde más alto es el impuesto de circulación y donde también más se paga de plusvalías. Sin ir más lejos, en Zaragoza o Teruel pagan casi la mitad del IBI que lo que pagamos en Huesca”.
Asimismo, Alcalá ha calificado de “falta de respeto” que el PSOE “ponga como excusa para no bajar los impuestos el aumento de gasto de energía o que se pondrían en riesgo servicios públicos cuando llevan desde 2016 teniendo remanentes de varios millones de euros y no los han sabido aprovechar para mejorar estos servicios ni para mejorar la ciudad”. A ello ha sumado que el Ayuntamiento también va a recibir una mayor aportación de los impuestos que se recaudan por el Gobierno central.
El PP plantea modificaciones en 10 ordenanzas, “las de mayor impacto, porque consideramos que es la mejor manera de ayudar a los oscenses”. Alcalá se ha mostrdo convencida de que “a través de bonificaciones o reducciones de impuestos se puede conseguir el objetivo de reactivar la economía de la ciudad, porque necesitamos empresas que generen puestos de trabajo, pero es evidente que, si no hacemos más atractiva nuestra ciudad, las empresas preferirán irse a Zaragoza o Teruel”.
El PP propone una reducción del 5 % del tipo impositivo del IBI y otro 5 % el impuesto de vehículos. Plantea, asimismo, bajar el tipo de gravamen de las plusvarías del 30 al 20 %.
También pone encima de la mesa el PP reducir un 10 % los coeficientes del impuesto sobre actividades económicas, un 5 % las tarifas en licencia de apertura de establecimientos y la paralización en 2023 de la ordenanza de veladores. Otra propuesta es bajar el precio de los bonos de transporte urbano un 50 %, además de otras en agua y basuras.