Los problemas de agua de boca en los municipios de la zona de Riglos "no tienen relación directa con el incendio"

El Gobierno de Aragón prevé completar a finales de octubre buena parte de las obras de recuperación del abastecimiento.

D.H.
13 de Octubre de 2026
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Depósitos y filtros de cloración instalados por el IAA en los núcleos afectados por el incendio de Riglos.
Depósitos y filtros de cloración instalados por el IAA en los núcleos afectados por el incendio de Riglos.

Los municipios de Alastuey, Arbués, La Peña, Yeste y Larués siguen sin agua potable, "si bien este hecho no tiene relación directa con el incendio", informa el Gobierno de Aragón. Las últimas analíticas realizadas por Salud Pública muestran datos que revelan una mala cloración del agua en los depósitos municipales y presencia de patógenos como coliformes o E.coli.

Protección Civil se encargará de suministrar nuevas garrafas de cloro y de retirar las garrafas que venían utilizando los pueblos hasta ahora. Además un técnico de Salud Pública les explicará cómo deben clorar el agua en el depósito para que los valores sean aptos para el consumo humano.

En el caso del municipio de Triste que inicialmente tuvo problemas en la captación por las cenizas del incendio, tampoco dispone de agua potable "si bien los estudios realizados dejan claro que la turbidez actual se debe a que no se cerró la captación municipal de agua cuando comenzaron las lluvias desoyendo el consejo que viene recogido en las "recomendaciones sanitarias en actuaciones de incendios forestales 2026" editadas por el Ministerio de Sanidad y que fueron trasladadas por escrito a todos los ayuntamientos", señala el Ejecutivo.

El Gobierno aragonés recuerda que la gestión del agua de consumo es competencia municipal, al igual que la realización de analíticas si bien, "en total colaboración con los pueblos afectados, la Dirección General de Salud Pública está asumiendo la realización y el coste de estos análisis cuyos resultados se trasladan semanalmente a los alcaldes".

En el marco de esta colaboración, el pasado lunes se mantuvo una reunión entre los representantes de la comarca, de los ayuntamientos y del Gobierno de Aragón, con representantes de la Dirección General de Salud Pública y del Instituto Aragonés del Agua, para seguir trabajando conjuntamente en el restablecimiento del agua de boca.

LOS TRABAJOS DEL IAA SE ENCUENTRAN MUY AVANZADOS

El Instituto Aragonés del Agua (IAA), organismo dependiente del Departamento de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, continúa con los trabajos en los sistemas de abastecimiento de agua de boca en los núcleos de población afectados por el incendio de las Peñas de Riglos, que se prolongó entre el 10 de agosto y el 12 de septiembre.

Las actuaciones comprenden la limpieza y reparación de depósitos, balsas y captaciones, la instalación de equipos de tratamiento del agua y la incorporación de sistemas de medición de parámetros como el cloro, el pH y la turbidez. La inversión aproximada asciende a 500.000 euros, y está ejecutada por encima del 50 %.

Según la planificación del IAA, está previsto completar las actuaciones a finales de octubre, salvo la recuperación del antiguo pozo de La Peña Estación, pendiente de expropiación, una cuestión que depende del Consistorio. Mientras se tramita esta actuación, el abastecimiento de Triste, Yeste y La Peña Estación cuenta con agua disponible para varios meses procedente de una balsa de 7.000 metros cúbicos.

A día de hoy, el azud de Triste es la única captación que continúa afectada por las consecuencias del incendio, en este caso por los sedimentos arrastrados por las lluvias. Además, desde el IAA se ha prestado asesoramiento técnico tras incidencias relacionadas con los procedimientos de cloración en varias localidades.

REPARACIÓN DE INFRAESTRUCTURAS Y CAPTACIONES

Los tres depósitos previstos en Anzánigo, Centenero y Osia quedaron limpios durante la semana del 7 al 11 de septiembre, con los correspondientes certificados de la empresa encargada de los trabajos. En Osia, la lámina de la balsa quedó reparada a finales de septiembre y también se completaron las obras en el camino de acceso, incluidas zonas hormigonadas. El abastecimiento quedó operativo a principios de octubre, aunque sigue pendiente la reposición del equipo de ultrasonidos.

En Atarés finalizaron el 26 de septiembre los trabajos de reparación de la captación y de instalación de la tubería del barranco Cerveral, dañada por el fuego. En Triste, la acumulación de sedimentos arrastrados por las lluvias de la semana del 5 de octubre ha hecho necesaria la limpieza del azud de captación.

Los trabajos, gestionados por el Ayuntamiento de La Peña con una empresa de la zona autorizada por Protección Civil y financiados por el Gobierno de Aragón, comienzan este miércoles 14 de octubre. Una vez concluidos, se realizará una nueva analítica para comprobar el estado del agua.

POTABILIZADORAS Y CONTROL DE LA CALIDAD DEL AGUA

La potabilizadora de Santa Cruz de la Serós está instalada y en funcionamiento desde el 2 de octubre. En Arbués, el filtro de arenas quedó operativo el 9 de octubre y está pendiente la instalación de una caseta prefabricada para alojar los dos filtros de carbón activo, prevista para finales de mes.

En Atarés, los trabajos de construcción de la caseta que albergará la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) y la instalación de una línea eléctrica subterránea de 150 metros tienen prevista su finalización el 19 de octubre. El objetivo es que la instalación esté operativa a finales de octubre.

En cuanto a los sistemas de control, Santa Cilia, Bailo, Centenero, Anzánigo, Alastuey, Arbués y Larues ya disponen de equipos de medición de cloro, pH y turbidez instalados y en funcionamiento. La implantación continúa en el resto de los núcleos que previamente no contaban con estos equipos antes de estas actuaciones.

Desde el IAA, en conjunto con Salud Pública, se viene trabajando en la revisión de las instalaciones de Bailo tras detectarse problemas en el sabor y el olor del agua almacenada en la balsa de la estación de tratamiento.

Estas alteraciones están relacionadas con la reducción del volumen de agua embalsada y la falta de renovación, y se ha recomendado vaciar y limpiar la balsa antes de llenarla de nuevo. En la misma visita se comprobó el estado de la captación, cuyo agua se describió como limpia tras las lluvias, y se recomendó retomar su uso para normalizar el abastecimiento.