Protesta contra el festival Sizigia para defender "el medioambiente y los derechos humanos"

Decenas de personas realizan una marcha en La Sotonera bajo el lema "Que este festival no eclipse el genocidio" y denuncian que los trabajos "continúan sin licencia ni autorización"

D.H.
27 de Junio de 2026
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Protesta contra el festival Sizigia para defender "el medioambiente y los derechos humanos".
Protesta contra el festival Sizigia para defender "el medioambiente y los derechos humanos".

Bajo el lema "Que este festival no eclipse el genocidio", alrededor de 150 personas, según la organización, han participado este sábado en una marcha reivindicativa entre Alcalá de Gurrea y el entorno del embalse de La Sotonera para mostrar su rechazo a la celebración del Festival Sizigia Eclipse, previsto del 10 al 14 de agosto con motivo del eclipse solar. La movilización, convocada por los grupos de apoyo a Palestina de Huesca y respaldada por colectivos de Zaragoza, Navarra y el País Vasco, ha concluido junto al camping de La Sotonera con una asamblea informativa sobre las próximas acciones contra el proyecto.

Uno de los portavoces de la organización, Alejandro Miguel, ha destacado que "ha sido una jornada bastante intensa, pero muy interesante. Hemos concentrado finalmente unas 150 personas y todo ha transcurrido con total normalidad, en un ambiente festivo y familiar", ha señalado. La caminata, de unos ocho kilómetros, ha servido para visualizar el rechazo de los convocantes a un evento que consideran "incompatible con la protección del entorno y con la defensa de los derechos humanos", ya que lo vinculan con Israel. 

Tras la marcha, los participantes celebraron una asamblea en la que se explicaron las iniciativas que impulsan para intentar frenar el festival. Según Miguel, la plataforma está promoviendo tres vías de actuación administrativa. La primera consiste en la presentación de alegaciones ante el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), de las que "ya se hemos registrado unas 80 entre colectivos ecologistas y organizaciones de defensa de los derechos humanos", ha señalado. Aunque el plazo concluye el 2 de julio, ha asegurado que las expectativas son limitadas porque "los promotores pagarán la multa que ya les han informado que les van a poner y seguirán adelante", ha considerado.

A esas alegaciones se suman dos modelos de instancia dirigidos al Ayuntamiento para, por una parte, solicitar la paralización de las obras y, por otra, para trasladar la preocupación por la ocupación de un espacio natural protegido. "Queremos que conste la preocupación de los vecinos y de los colectivos por el uso de un espacio público que es de todos", ha explicado.

Imagen de la movilización contra el festival.
Imagen de la movilización contra el festival.

Durante su intervención, Miguel ha insistido en que el rechazo al festival responde tanto a motivos ambientales como a razones éticas. "Somos gente del territorio preocupada por un espacio público que pertenece a todos y que no entendemos por qué se tiene que ceder a un tercero para que obtenga unos beneficios que, hasta ahora, no han tenido ningún impacto positivo en la zona", ha afirmado.

En este sentido, ha considerado que se trata de un modelo turístico "que sirve sobre todo para que gente de fuera obtenga pingües beneficios, mientras que el impacto económico positivo que dejan en el territorio es más bien escaso", ha asegurado. "Más allá de utilizar un espacio público, no tiene ningún impacto económico positivo para la provincia", ha insistido.

Otro de los aspectos que ha criticado los convocantes ha sido el estado de las obras, ya que "los trabajos continúan sin licencia de obras ni autorización del Inaga ni del propio Ayuntamiento", ha denunciado. Según ha explicado, ya se ha instalado una gran carpa, varios contenedores y se están realizando movimientos de tierra. "Los promotores siguen adelante pasando por alto todos los permisos tanto de la administración local como de la autonómica", ha criticado.

La organización de la marcha denuncia que los trabajos continúan "sin licencia".
La organización de la marcha denuncia que los trabajos continúan "sin licencia".

A ello ha añadido que el emplazamiento elegido se encuentra en una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y ha recordado que una instrucción remitida el pasado 7 de enero por la Dirección General de Interior y Emergencias del Gobierno de Aragón recomendaba expresamente que los eventos vinculados al eclipse no se celebraran en espacios naturales protegidos ni en un radio inferior a 400 metros de ellos, aconsejando su ubicación en núcleos urbanos o en su entorno inmediato.

Miguel ha advertido además del riesgo que supondría la celebración del festival en pleno verano. "Con total seguridad, para esas fechas estaremos en alerta roja por incendios", ha señalado.

Los convocantes también vinculan su protesta con la situación en Palestina. En este sentido, han asegurado que continuarán promoviendo alegaciones y campañas de boicot contra "aquellos festivales que están financiados o mantienen vinculaciones con fondos proisraelíes o cuentan con la participación de artistas israelíes". Para Alejandro Miguel, la movilización ha pretendido situar en el centro del debate "los derechos humanos y la protección del medioambiente", dos cuestiones que, a su juicio, están directamente relacionadas en este proyecto.

"Huesca no va a ser el patio de recreo donde soldados que presuntamente llegan de participar en estas atrocidades vengan a desconectar entre misión y misión, al ritmo de DJ que callan ante el genocidio palestino. Esto no es turismo. No es cultura. Es complicidad con el genocidio", han señalado los convocantes.