El PSOE de Huesca ha cuestionado este martes la coherencia entre el papel de la alcaldesa, Lorena Orduna, como vicepresidenta segunda de la Red de Entidades Locales de la Agenda 2030 y el voto favorable que emitió junto a Vox en el Pleno municipal del 25 de junio a una moción que planteaba derogar políticas inspiradas en el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030. Orduna sostiene, por su parte, que ambas posiciones son compatibles porque aquella resolución se refería a normas concretas que, según defiende, perjudican al sector primario, y no a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, cuyo cumplimiento asegura que mantiene el Ayuntamiento.
El portavoz socialista, Fernando Sarasa, considera que la alcaldesa no puede defender la Agenda 2030 en los actos públicos y respaldar al mismo tiempo acuerdos que plantean la derogación de políticas inspiradas en ella. El PSOE ha anunciado que presentará una moción para dejar sin efecto el punto tercero del acuerdo aprobado el 25 de junio y reclama a Orduna que rectifique. Si no lo hace, los socialistas plantean que renuncie a su responsabilidad en la Red de Entidades Locales de la Agenda 2030.
Sarasa ha acusado a la alcaldesa de mantener una posición contradictoria al participar en la dirección de una red cuyo objetivo es impulsar el desarrollo sostenible en los municipios españoles y, al mismo tiempo, haber respaldado en el Ayuntamiento el acuerdo de junio. En su intervención, ha defendido que la sostenibilidad debe traducirse en decisiones políticas y no limitarse a la presencia institucional en actos vinculados con la Agenda 2030.
El PSOE sostiene que el acuerdo municipal no deja margen para una interpretación distinta sobre este punto, ya que recoge expresamente el respaldo a "promover la derogación de todas las políticas inspiradas en el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030". Los socialistas consideran que, por ello, existe una incompatibilidad entre aquella posición y la responsabilidad que actualmente desempeña Orduna en la red de la FEMP.
La alcaldesa ha respondido que la moción aprobada en junio debe interpretarse en el contexto de las reivindicaciones del sector agrario. Orduna ha recordado que la iniciativa también salió adelante en otras instituciones aragonesas y ha señalado que su objetivo era reclamar reciprocidad en los acuerdos comerciales, una PAC sin recortes y una reducción de la burocracia que afecta al medio rural.
En este sentido, la alcaldesa ha diferenciado entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las normas concretas que considera perjudiciales para las explotaciones agrícolas y ganaderas. "No hablamos de renunciar a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esos objetivos no se derogan: se cumplen o no se cumplen, y en Huesca se trabaja para cumplirlos", ha señalado.
Orduna ha defendido además que la sostenibilidad incluye la defensa del medio rural, al considerar que la pérdida de explotaciones puede repercutir en la población, el paisaje y las perspectivas de futuro del territorio. "Un territorio que pierde explotaciones pierde población, paisaje y futuro. Sostenibilidad es también que nuestros agricultores puedan vivir de su trabajo", ha afirmado.
La alcaldesa ha añadido que la moción de junio se dirigía a otras administraciones y, según su interpretación, no modifica la política municipal en materia de sostenibilidad. Entre las actuaciones que ha citado figuran la movilidad sostenible, la zona de bajas emisiones, la eficiencia energética, el autoconsumo y la renaturalización urbana mediante islas de biodiversidad y nuevo arbolado. Estas políticas, ha señalado, explican también que Huesca haya sido elegida como sede de la VI Asamblea de la Red de Entidades Locales de la Agenda 2030.