Se cumplen dos años del cierre del restaurante Flor de Huesca en los bajos del edificio de la Diputación Provincial, y el PSOE critica que “lo que iba a convertirse, según anunció a bombo y platillo el presidente de la Diputación Provincia de Huesca, Isaac Claver, en un espacio innovador y disruptivo, es hoy el mejor ejemplo de la forma de gobernar del PP: mucha pose y ninguna gestión”.
Gemma Betorz, viceportavoz socialista en la Diputación Provincial, señala que “el problema no es sólo que el local lleve dos años cerrado, es que este no es un caso aislado sino el símbolo de un modelo de gobierno que promete mucho y cumple poco. Cuando pasan dos años y nada cambia, el problema ya no es lo que ocurre: el problema es quién gobierna”.
El grupo socialista en la DPH considera, en palabras de su viceportavoz, que “dos años de cierre no son un problema puntual: es un fracaso de gestión. El Partido Popular ha tenido tiempo de sobra para resolverlo y no lo ha hecho. No hablamos de una cuestión técnica: se trata de desinterés institucional y de incapacidad política para resolver un problema”.
El cierre prolongado de este local, apunta Betorz, “no es una anécdota, es el síntoma de una forma de gobernar: mucha propaganda y cero resultados. Porque mientras la política del Partido Popular se centra en la publicidad y los titulares, los problemas se enquistan. Aragón y nuestra provincia están, como este local, estancados y a la espera de una solución que nunca llega”.