Una rata con aspecto enfermizo deambula por Cabestany en Huesca durante horas

Ha intentado entrar en dos comercios y se ha asentado junto a unos contenedores con un mendrugo de pan

06 de Mayo de 2026
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Una rata con aspecto enfermizo deambula por la calle Cabestany de Huesca durante horas

Una rata con aspecto enfermizo ha deambulado durante largo rato esta tarde de miércoles en la calle Cabestany de Huesca, donde ha pretendido irrumpir en comercios de alimentación y ha acabado frente a una panadería con un mendrugo de pan al "amparo" de unos contenedores.

Un aviso de un cliente ha puesto sobre el asunto a nuestra redacción, que se ha puesto en contacto con dos establecimientos de la calle Cabestany. La dependienta de uno de ellos, que ha seguido toda la evolución de la rata, explicaba que por dos veces ha intentado penetrar en la tienda, acceso que lógicamente han impedido.

El roedor ha desistido y ha caminado lentamente por la acera izquierda en la dirección a Santa Clara, con un paso muy lento y una sensación de enfermedad. El lomo del animal estaba raído, despeluchado, la cara igualmente sin pelo y algún viandante ha asegurado que se le apreciaba sarna. No estaba, ni mucho menos, flaca.

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Esta misma profesional del comercio ha llamado a la Policía Local, que a su vez le ha dicho que se pondría en contacto con los Bomberos y que éstos contactarían con ella. Así ha sido, pero tras explicar el panorama, han decidido que por una rata no iban a movilizar una unidad. También ha habido telefonazo al 112, pero, en definitiva, el caso es que nadie se ha acercado. Vista la pinta de la rata, consideraban algunos de los testigos que habría que haberla retirado por si hubiera cualquier problema de salud pública. 

Efectivamente, aunque en una primera inspección ocular no hemos visto al animal, en el retorno desde Santa Clara hemos comprobado que estaba junto a un mendrugo de pan que comía con fruición en los primeros contenedores. Quiere decir que, efectivamente, avanzaba a un ritmo minúsculo, y es que en más de dos horas apenas se ha movido diez o quince metros.

La extrañeza ha sido más por el estado del roedor que por la presencia de ratas que no es poco frecuente en la ciudad (en realidad, y en España), y es que a esta especie ha sido común verla incluso "coseando" por la arteria principal de la ciudad, incluso junto al Cine Olimpia o en un momento determinado en la Iglesia de San Vicente el Real, hecho ante el que se actuó rápidamente.