La asociación de protección animal Salvando Huellas rescatado un cachorro lactante de perro que fue hallado dentro de un contenedor subterráneo de basura en el centro de Huesca, concretamente en la calle Moya.
La asociación ha informado a través de sus redes sociales de que el animal se encontraba envuelto en una bolsa y varias prendas de ropa, en una situación crítica y con riesgo evidente de asfixia. La asociación señala que, de no haber intervenido de manera inmediata, el cachorro habría muerto.
Para poder rescatar al animal fue necesaria la colaboración del servicio de recogida de basuras, cuyos operarios elevaron el contenedor subterráneo y facilitaron la extracción del perro. Tras el rescate, el cachorro fue atendido por voluntarios de Salvando Huellas y trasladado para recibir atención veterinaria urgente.
Desde la asociación califican los hechos como un claro caso de maltrato animal y denuncian que no se trata de un episodio aislado. A su juicio, este tipo de situaciones se repiten con frecuencia en la ciudad y están relacionadas con la falta de un “servicio real y eficaz de recogida y atención animal”, lo que, aseguran, obliga a las protectoras a asumir rescates para evitar la muerte de los animales.
Salvando Huellas ha anunciado su intención de presentar una denuncia por lo ocurrido y afirma que conserva la bolsa y la ropa en la que fue introducido el cachorro, con el objetivo de aportar pruebas. Asimismo, la asociación subraya que el abandono se produjo de forma deliberada y con pleno conocimiento del peligro que suponía para la vida del animal.
El cachorro, que todavía es lactante, necesita ahora cuidados constantes, leche maternizada, medicación y diversas pruebas veterinarias, lo que supone un coste elevado. Por ello, la asociación ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para poder afrontar los gastos derivados de su recuperación, tanto a través de aportaciones económicas como mediante la difusión del caso.
“Seguimos recogiendo a quienes otros tiran y denunciando situaciones que no pueden normalizarse”, señalan desde Salvando Huellas. Insisten en que la protección animal no es una cuestión de caridad, sino de justicia y responsabilidad colectiva.