La reserva de nieve en la cuenca del Ebro alcanza los 2.073,7 hectómetros cúbicos y se sitúa en nivel muy alto. El último informe del Programa ERHIN confirma una campaña invernal especialmente favorable en las subcuencas nivales de la vertiente pirenaica y cantábrica.
Según los datos difundidos por la Confederación Hidrográfica del Ebro, el volumen acumulado en el conjunto pirenaico asciende a 1.890,3 hm³, también en categoría muy alta. Las aportaciones acumuladas desde el inicio del año hidrológico suman 3.075,5 hm³ y se consideran normales en comparación con la media del último lustro.
Entre los principales sistemas destaca el Cinca en Escalona, que registra 266,4 hm³ de reserva, con valores máximos de los últimos cinco años. Le siguen el Ésera en Campo, con 198,1 hm³, y el Aragón en el embalse de Yesa, que alcanza 207,2 hm³ y mantiene una situación muy elevada para estas fechas.
El informe también subraya la evolución del Gállego en el embalse de Búbal, con 170,4 hm³ y registros máximos del último quinquenio. En la misma línea se sitúa la Noguera Pallaresa en el embalse de Talarn, que acumula 407,3 hm³ y presenta una valoración muy alta.
En el conjunto de la demarcación —que integra la cuenca del Ebro y la del Garona hasta la frontera francesa— las aportaciones acumuladas alcanzan 3.216,4 hm³, dentro de parámetros normales. La cuenca del Garona en Bossòst y en Torán mantiene igualmente niveles altos de reserva.
Las previsiones a siete días apuntan a variaciones moderadas, sin alteraciones significativas en el escenario hidrológico inmediato. El actual volumen nival consolida una situación sólida de cara al deshielo primaveral, especialmente en los grandes ríos pirenaicos que alimentan los embalses estratégicos de la demarcación.