El incendio forestal de Las Peñas de Riglos obliga a ampliar las medidas de protección a nuevas localidades. El Gobierno de Aragón ha enviado un ES-Alert para ordenar la evacuación preventiva de Santa Cruz de la Serós, Binacua y Osia, que suman aproximadamente 300 personas. Además, se ha decretado el confinamiento de la localidad de Puente la Reina, ante la evolución del incendio, que afecta ya a 8.000 hectáreas.
Las personas evacuadas que no dispongan de una alternativa de alojamiento con familiares o amigos se trasladan a la Escuela Militar de Montaña de Jaca.
La medida se suma a las evacuaciones ya decretadas en Villalangua, Salinas de Jaca, Ena, Centenero, Bailo, Larués, Arbués, Alastuey y Botaya, además del Centro Vacacional Pirineos de Santa Cilia de Jaca, y suma unos 900 evacuados. El confinamiento de Puente la Reina de Jaca se suma al de Santa Cilia decretado este pasado miércoles.
Los trabajos de extinción del incendio forestal de Las Peñas de Riglos afrontan este jueves una jornada especialmente complicada después de una noche en la que el fuego mantuvo una elevada intensidad y continuó avanzando por distintos sectores del perímetro. Actualmente el perímetro del incendio es de 58 kilómetros, y alrededor de 500 efectivos y cerca de 30 medios aéreos participan en el dispositivo.
El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha señalado tras la reunión del Cecopi que la noche ha sido "complicada", tal y como se esperaba, aunque el comportamiento del fuego ha sido especialmente intenso durante buena parte de la madrugada. "Hasta las 4 de la mañana el fuego ha seguido de una manera muy intensa y, por tanto, ha sido una noche bastante complicada", ha explicado.
Como ha explicado, "en la parte izquierda del incendio pegado a la carretera del puerto de Santa Bárbara el fuego en este momento está más controlado", pero "se está trabajando de una manera intensa para intentar aplacar el fuego en algunos puntos de la parte derecha y la cabeza del incendio".
La principal preocupación se mantiene por el riesgo de que las llamas alcancen el espacio protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel y "las posibles afecciones que puede haber tanto al Monasterio Nuevo como al Monasterio Viejo", ha indicado Bermúdez de Castro. Por ello, el operativo está concentrando sus esfuerzos en evitar que el fuego avance hacia esta zona de especial valor ambiental, histórico y patrimonial.
UN AMPLIO DISPOSITIVO DE EXTINCIÓN
El operativo reúne medios del Gobierno de Aragón, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y la Unidad Militar de Emergencias, además de recursos aportados por Navarra, Castilla y León, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
La UME mantiene sobre el terreno dos secciones de intervención y maquinaria pesada, mientras los medios aéreos concentran buena parte de las labores durante las horas centrales del día. "Tenemos más medios aéreos que nunca, 30 medios aéreos", ha destacado Bermúdez de Castro.
Las carreteras A-132, A-1205 y N-240 continúan cortadas como consecuencia de la emergencia y de las condiciones de seguridad en el entorno del incendio.
La meteorología seguirá siendo uno de los principales condicionantes durante la jornada. El viento de componente sur, presente desde hace días, continúa siendo especialmente desfavorable para la evolución del fuego. "No van a ser nada buenas porque seguimos teniendo viento sur, como todo el verano. Es el viento que más nos perjudica para los incendios forestales", ha advertido el consejero.
"La situación no es buena, se sigue trabajando muy intensamente, pero queda todavía mucho por trabajar", ha resumido Bermúdez de Castro tras la reunión del CECOPI.