Fernando Gracia tendría que haber llegado a Sabiñánigo este jueves pasado pero la guerra en Oriente Medio le ha sorprendido en Kuala Lumpur, la capital de Malasia en la que más de un centenar de españoles han quedado al amparo de nuevas combinaciones para volver, en medio de una zozobra importante. La familia ha buscado incansablemente soluciones para su retorno intentando encontrar una tranquilidad que no existe. De momento, la solución llegará 11 días tarde y con una ruta planetaria: Kuala Lumpur-Bangkok-Pekín-Londres y, ya en la capital londinense, se verá la combinación con Madrid o Barcelona.
Esta odisea tiene en un sinvivir a la familia, donde su hermana Susana ha buscado a través de agencias de viaje e internet cualquier combinación que traiga a Fernando de vuelta. Están en constante contacto con él y el desasosiego se ha apoderado del viajero a Kuala Lumpur y de los suyos de aquí. No encuentran solución allí donde la esperan, "la embajada pasa de ellos", y las respuestas desde las compañías sólo tienen una conexión en común: son tremendamente caras. En todo caso, "ese no es el problema, lo que queremos es tenerlo de vuelta ya".
Susana creaba el viernes un grupo de Whatsapp un grupo denominado "Españoles atrapados en Kuala Lumpur" y en menos de 24 horas ya tenían localizados a 80 ciudadanos, cada uno con una casuística compleja e incluso difícilmente solventable. "Este domingo ha enviado un correo a la Embajada, al Consultado y al Ministerio de Asuntos Exteriores solicitando formalmente asistencia".
Un viaje de placer se ha convertido en una pesadilla. Hasta tal punto la desesperación, que Susana se había planteado en un momento dado "coger el coche con otras tres personas y tirar al encuentro con él", pero las dificultades son idénticas. No se puede transitar por el Golfo. 16.500 kilómetros median entre la capital de Malasia y la del Alto Gállego.

Fernando ha encontrado en el aeropuerto de Kuala Lumpur a decenas de españoles que padecen las mismas dificultades que tiene él. Atrás quedan los exotismos disfrutados desde que emprendiera el viaje hace un mes. "Estamos intranquilos porque las soluciones se demoran". "Se habla mucho de la repatriación de españoles y se está haciendo con los países en el entorno de Irán, pero están abandonados los del Sudeste Asiático, los muchos que hay en Singapur, el Bali, en Tailandia o en Camboya". De hecho, "Fernando envió un correo electrónico a la embajada española, pero no le han contestado".
Tenía que reincorporarse al trabajo este lunes día 9 de marzo, pero el vuelo que ha encontrado Susana no partirá hasta el 16. Serán unos 2.000 euros del ala -nunca mejor dicho- para ir de Kuala Lumpur a Pekín y, desde la capital china, tomar rumbo hasta Londres y, ya en la capital inglesa encontrar la conexión con España. Y todo gracias a que la hermana de Fernando se ha "buscado la vida" al no encontrar amparo oficial.