Las piscinas municipales de Almudévar permanecen cerradas este lunes después de que personas sin identificar arrojaran durante la madrugada varios sacos de estiércol en los tres vasos del recinto, un acto vandálico que el Ayuntamiento considera cuidadosamente preparado y que obliga ahora a realizar una compleja limpieza antes de poder reabrir las instalaciones. La Guardia Civil investiga lo sucedido mientras los servicios municipales trabajan para recuperar las infraestructuras y garantizar que el agua vuelva a cumplir las condiciones sanitarias exigidas.
La alcaldesa de Almudévar, Sofía Avellanas, ha mostrado su desolación por lo ocurrido y por las consecuencias que tendrá para los vecinos en plena ola de calor. "Es una mezcla de indignación, decepción y tristeza. No puedo entender el fin de esto. Es un acto contra todo el pueblo. Llenar las piscinas la última semana de julio con estiércol..., no sé qué pretenden. ¿Qué puede pasar por la cabeza de esas personas para fastidiar a todo un pueblo?", ha declarado a este periódico.
El concejal de Protección Civil, Joaquín Abiol, ha explicado que las instalaciones habían cerrado con normalidad la noche del domingo a las 22:00. Aunque después permanecieron algunas personas en la zona practicando pádel, el Ayuntamiento no detectó ninguna incidencia. El sabotaje no se descubrió hasta las 8:00 de este lunes, cuando la operaria de mantenimiento acudió a poner en marcha las depuradoras y preparar la apertura de las piscinas, momento en el que dio aviso al encontrar el estiércol en el agua. "Nos han echado un saco de estiércol en cada piscina. Ahora estamos todos con la brigada, buceando, achicándolo y limpiando todo lo que podemos", ha relatado.
Abiol considera que la forma de actuar revela una ejecución muy cuidada. Según ha explicado, quienes accedieron al recinto lograron introducir el estiércol sin dejar prácticamente evidencias. "No se aprecia ninguna huella por la parte exterior ni por el interior de la instalación. Lo han echado tan bien que no han manchado ni las rejillas. En cada piscina hay tres montones perfectamente colocados y fuera del agua no hemos encontrado absolutamente nada", ha señalado.
El edil cree poco probable que se trate de una simple gamberrada. A su juicio, los autores conocían perfectamente cómo actuar para no dejar pruebas. "Esto no ha sido cosa de críos. Está muy bien hecho. Hasta han tenido cuidado al abrir y cerrar los sacos para no dejar ningún resto", ha afirmado.
Las primeras inspecciones tampoco han permitido esclarecer cómo accedieron al recinto. El Ayuntamiento ha revisado todo el perímetro sin encontrar marcas en la valla, mientras la Guardia Civil analiza las cámaras de videovigilancia. Según Abiol, las imágenes cubren la entrada principal, la zona del bar y las pistas deportivas, aunque no toda la instalación. Además, considera que, por el peso de los sacos utilizados, tuvieron que participar al menos dos o tres personas.

Desde primera hora de la mañana, la brigada municipal trabaja intensamente para recuperar las instalaciones. Para ello se ha movilizado también el antiguo equipo de buceo de los bomberos voluntarios, que está utilizando buzos, aspiradores de lodos y motobombas, además de otros equipos trasladados desde Huesca, para retirar el estiércol depositado en el fondo de las piscinas.
Los trabajos avanzan de forma diferente en cada vaso. La piscina infantil ya se está vaciando para proceder a su limpieza, mientras que la mediana sigue el mismo proceso. En la piscina grande, dos equipos de buceadores trabajan simultáneamente con varios aspiradores para retirar los restos acumulados.
El Ayuntamiento todavía no puede concretar cuándo volverán a abrir las instalaciones. Una vez finalice la limpieza será necesario comprobar mediante los controles habituales que el agua cumple todos los parámetros establecidos por la normativa sanitaria. Mientras tanto, las piscinas permanecerán cerradas hasta que las analíticas confirmen que el baño vuelve a ser seguro.