El entorno de la plaza de Santa Clara, en Huesca, ha comenzado a recuperar su fisonomía habitual tras semanas de restricciones. Este lunes se retranqueó el vallado instalado para permitir el apuntalamiento de los edificios con riesgo de colapso, lo que ha devuelto el paso peatonal por la plaza, y este martes se ha reabierto al tráfico la calle Cabestany, cerrada hasta ahora por las obras de conexión del colector entre Padre Huesca y Cabestany.
Según han confirmado fuentes municipales, el desplazamiento del vallado en Santa Clara se ha llevado a cabo una vez finalizados los trabajos de aseguramiento estructural, que han incluido el apuntalamiento de los inmuebles afectados por los problemas detectados. Esta actuación permite ahora el tránsito peatonal por la plaza, aunque se mantienen las medidas de seguridad necesarias en el entorno inmediato de los edificios intervenidos.

De forma independiente, la reapertura de la calle Cabestany responde a la finalización de las obras de conexión del colector, una actuación ajena al desalojo de los edificios de Santa Clara, aunque coincidente en el tiempo con las restricciones derivadas de esa situación. La apertura de esta vía permite restablecer la circulación en un punto relevante del centro urbano y mejorar la conexión entre las calles del entorno.
La recuperación parcial del espacio coincide con la publicación en el Boletín Oficial de Aragón de las ayudas directas concedidas a las empresas afectadas por los desalojos de la plaza de Santa Clara, una línea de subvenciones destinada a compensar los gastos derivados del cierre forzoso y del traslado de los establecimientos.