El Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Sariñena han acordado reabrir el Centro Social de Mayores de la localidad, cerrado desde 2020, y trabajar conjuntamente para poner en funcionamiento cuanto antes las 51 nuevas plazas de la residencia municipal. La decisión se ha conocido este martes durante la visita realizada por el vicepresidente del Ejecutivo autonómico y consejero de Bienestar Social y Familia, Alejandro Nolasco, a las instalaciones, acompañado por el alcalde, Francisco Villellas, y miembros de la corporación municipal.
La principal novedad es que el Centro Social de Mayores cuenta ya con un acceso independiente al de la residencia, una circunstancia que despeja uno de los obstáculos que dificultaban su reapertura y que permitirá avanzar en su puesta en marcha una vez se emita el informe técnico correspondiente.
Tras recorrer las instalaciones, Nolasco ha explicado que el Ayuntamiento le ha detallado las necesidades existentes tanto en el centro social como en la residencia y ha considerado que ambas actuaciones llevaban demasiado tiempo pendientes. El vicepresidente ha trasladado además un mensaje de optimismo a los vecinos de la localidad al asegurar que el Ejecutivo autonómico hará todo lo posible para que el espacio pueda volver a abrir sus puertas lo antes posible.
“El Gobierno de Aragón va a intentar hacer todo lo posible para poner en marcha cuanto antes ese centro social de mayores”, ha afirmado el consejero, quien ha señalado que la intención es avanzar con la mayor rapidez posible una vez se conozcan las conclusiones de la inspección.
Respecto a la residencia, Nolasco ha destacado que existe una primera fase ya finalizada con 51 plazas que podrían incorporarse al servicio antes de que concluya la segunda etapa del proyecto. Según ha explicado, el objetivo es que esos espacios puedan entrar en funcionamiento cumpliendo todas las garantías legales y de seguridad.
“Vamos a intentar que, con todas las medidas de seguridad y con la legalidad de la mano, se pongan también en marcha”, ha manifestado en referencia a las nuevas plazas residenciales. El vicepresidente ha defendido además la necesidad de completar el proyecto para dotar a Sariñena de unas instalaciones adaptadas a la normativa vigente y preparadas para atender las necesidades de las personas mayores.
Durante su intervención, el responsable autonómico ha mostrado su sorpresa por la prolongación de una situación que, a su juicio, podría haberse resuelto hace tiempo. En este sentido, ha señalado que algunos asuntos administrativos y económicos se habían enquistado durante años pese a que, según ha indicado, requerían voluntad para desbloquearlos.
La reapertura del centro social queda ahora pendiente de una inspección de centros que permita verificar el estado de las instalaciones y determinar si existe algún requisito pendiente antes de su puesta en funcionamiento. El propio Nolasco ha explicado que el Ayuntamiento solicitará formalmente ese informe para garantizar que la apertura se realiza con todas las garantías.
“En principio, si no ven ninguna dificultad, podríamos abrirlo ya”, ha apuntado el consejero, aunque ha insistido en que serán los técnicos quienes determinen los pasos definitivos a seguir. También ha asegurado que, si fuera necesario realizar alguna actuación adicional, el Gobierno de Aragón estudiará la forma de colaborar para facilitar la apertura.
En cuanto a la ampliación de la residencia, Nolasco ha indicado que el Ejecutivo autonómico ha solicitado al Ayuntamiento una memoria económica que detalle el coste total de la segunda fase. Con esa información, el Gobierno valorará posibles vías de apoyo económico para culminar el proyecto.
La visita ha servido para reforzar el compromiso de ambas instituciones de seguir colaborando con el objetivo de recuperar el Centro Social de Mayores y poner en servicio las 51 nuevas plazas residenciales, dos actuaciones largamente demandadas en la capital monegrina.
VALORACIÓN POSITIVA
Por su parte, el alcalde de Sariñena, Francisco Villellas, ha valorado positivamente la visita del consejero y la disposición mostrada por el Gobierno de Aragón para avanzar en un proyecto que el municipio lleva años esperando culminar. El primer edil ha confiado en que la colaboración entre ambas instituciones permita retomar cuanto antes los pasos necesarios para completar la ampliación de la residencia y poner en servicio las nuevas plazas.
Villellas ha explicado que una de las opciones que se estudian pasa por integrar provisionalmente la nueva planta con la residencia actual para que ambas funcionen como un único centro mientras concluyen las actuaciones pendientes. Según ha detallado, todavía queda por ejecutar parte de las instalaciones comunes, entre ellas las cocinas, las zonas compartidas y la lavandería.
El alcalde ha señalado que la inversión necesaria para finalizar la totalidad del proyecto ronda los 1,2 millones de euros, una cantidad que permitiría completar una actuación cuya tramitación y ejecución se prolonga desde hace cerca de dos décadas.
Asimismo, ha subrayado la necesidad que existe en la localidad de ampliar la capacidad residencial. Según ha indicado, actualmente hay una importante demanda de plazas y numerosos vecinos se encuentran alojados en centros de otras poblaciones cercanas. A ello se suma que, tras la pandemia, la residencia municipal pasó de 63 a 47 plazas, una reducción que ha repercutido tanto en la atención a los usuarios como en la sostenibilidad económica de un servicio gestionado íntegramente por el Ayuntamiento. Según ha defendido, las 51 nuevas plazas podrían ocuparse con rapidez dada la demanda existente.