El Sindicato de Enfermería SATSE ha reclamado al Departamento de Educación que garantice la presencia de enfermeras en los centros aragoneses donde estén escolarizados alumnos con enfermedades crónicas o complejas que requieren cuidados sanitarios durante la jornada lectiva. La organización sostiene que Educación conoce antes del comienzo del curso cuántos estudiantes necesitan esta atención y, por tanto, debe disponer de los profesionales necesarios para que puedan desarrollar su actividad académica en condiciones de seguridad e igualdad.
SATSE ha expresado además su preocupación porque, según denuncia, en uno de los centros educativos una enfermera ha sido sustituida por una profesional de otra categoría que no cuenta con las mismas competencias para determinadas actuaciones sanitarias. El sindicato considera que esta situación puede comprometer la atención que precisan los alumnos y recuerda que las funciones atribuidas a cada categoría profesional están reguladas por la legislación sanitaria y respaldadas por distintas resoluciones judiciales.
La organización señala que esta profesional no puede modificar dosis, pautas ni tratamientos prescritos, por lo que, a su juicio, tampoco puede asumir la responsabilidad profesional asociada a la administración de determinados fármacos ni realizar cuidados especializados. SATSE subraya que las competencias de cada categoría están recogidas en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y han sido ratificadas por sentencias del Tribunal Supremo y de los tribunales de justicia.
ALUMNOS CON DIABETES
El caso denunciado afecta a alumnos diabéticos portadores de bombas de infusión subcutánea, cuya atención requiere conocimientos y actuaciones específicas durante la jornada escolar. SATSE explica que es necesario ajustar las dosis adicionales de insulina en función de la actividad física prevista y de los alimentos que vayan a consumir, además de vigilar posibles complicaciones.
“Es necesario calcular las dosis adicionales dependiendo de la actividad que vaya a realizar o los alimentos que vaya a ingerir en almuerzo y comida. Además, su atención requiere valorar los signos y síntomas de una hipoglucemia, identificar y resolver todas alarmas e incidencias en el sistema, detectar precozmente el riesgo de cetoacidosis, o los puntos de infección y manejo de la vía subcutánea”, señala el sindicato.
Para SATSE, este conjunto de actuaciones corresponde a profesionales de Enfermería, por su formación y competencias específicas. El sindicato reclama que ningún trabajador sea colocado ante responsabilidades que legal y profesionalmente no le corresponden.
La organización cuestiona por ello la decisión de sustituir a la enfermera pese a que, según sostiene, los informes existentes determinan la necesidad de este perfil profesional. SATSE plantea también quién asumirá la atención de estos menores cuando surjan situaciones que requieran una intervención enfermera.
“¿Serán los padres quienes tengan que acudir al centro para tomar la decisión de qué dosis de insulina debe inyectarse a su hijo, antes de la clase de Educación Física?, ¿tendrán que estar disponibles para desplazarse al colegio cuando haya una alarma de la bomba de insulina?”, plantea el sindicato.
ENFERMERA EN TODOS LOS CENTROS
SATSE ha reiterado una reivindicación que ya trasladó el pasado mes de julio: crear puestos de enfermera en todos los centros educativos en los que haya escolarizado alumnado con necesidades sanitarias especiales. La organización considera que esta medida permitiría garantizar una atención adecuada a los estudiantes con patologías crónicas o complejas y evitaría trasladar a las familias responsabilidades que corresponden a profesionales sanitarios.
“Es la única forma de garantizar que estos alumnos, y sus familias, participen en la actividad académica en condiciones de igualdad y seguridad”, sostiene el Sindicato de Enfermería.
La organización reclama, además, la implantación de al menos una enfermera o enfermero en cada colegio e instituto de Aragón. A su juicio, su presencia permitiría responder de forma inmediata ante problemas de salud y desarrollar también actuaciones de educación sanitaria, prevención y promoción de hábitos saludables entre niños y adolescentes.
SATSE destaca asimismo el papel de la enfermería escolar en la detección precoz de problemas de salud física y mental, así como en la activación de los recursos asistenciales y la derivación al profesional correspondiente cuando sea necesario. La organización defiende que su trabajo coordinado con docentes y comunidad educativa contribuiría a prevenir enfermedades y a optimizar los recursos sanitarios.
Por último, el sindicato considera que disponer de estos profesionales evitaría que profesorado u otros trabajadores del ámbito educativo tengan que asumir actuaciones sanitarias para las que no disponen de la formación ni de las competencias profesionales necesarias.