El episodio de nieve que dejó importantes acumulaciones este pasado domingo en el Pirineo oscense ha remitido, pero se mantiene el fuerte viento que seguirá presente en las próximas jornadas. La jornada de este lunes está marcada por rachas muy intensas que han llevado a activar avisos meteorológicos y han afectado a estaciones de esquí.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha establecido aviso naranja en el Pirineo por vientos que pueden alcanzar los 100 kilómetros por hora desde las 00.00 horas y hasta el final del día, mientras que en el resto de la provincia el aviso es amarillo, con rachas de hasta 70 kilómetros por hora.
En la capital oscense, se ha procedido a la reapertura del Parque Miguel Servet, que permanecía cerrado desde el sábado por la tarde, tras la revisión efectuada por parte de los técnicos del área de Medioambiente del Ayuntamiento de Huesca.
Esta situación ha afectado a Panticosa, que permane cerrada durante la jornada debido a las fuertes rachas, mientras que en Cerler la apertura ha sido solo parcial ante las condiciones meteorológicas adversas.
Este lunes se han alcanzado rachas de 126 kilómetros por hora en Cerler y de 104 en Panticosa, tras una jornada dominical en la que Cerler llegó a registrar picos de hasta 154 kilómetros por hora.
A esta situación se suman las bajas temperaturas, con valores mínimos especialmente acusados en zonas de alta montaña. Encabeza la lista Astún, que ha marcado -9,4 grados y Cerler, con -8,7.
De cara al martes, la previsión apunta a la continuidad del episodio de viento en el Pirineo, con alerta naranja por vientos de 100 km/h desde las 14.00, mientras que en el resto de la provincia la situación se normaliza.
SEGURIDAD EN MONTAÑA
Desde el Gobierno de Aragón se apunta que, ante un aumento de visitantes en entornos de montaña, hace necesario reforzar la información preventiva y recordar las pautas básicas de seguridad.
En este contexto, es fundamental diferenciar entre las actividades de senderismo en ausencia de nieve y las de media y alta montaña, que actualmente presentan condiciones plenamente invernales. Se advierte que muchas personas pueden acudir con una percepción propia de la temporada estival, encontrándose, sin embargo, con un entorno de alta exigencia invernal.
Para quienes practiquen senderismo, se insiste en la importancia de equiparse adecuadamente, utilizando varias capas de abrigo, así como guantes y gorro. Las condiciones actuales requieren comprender conceptos como la sensación térmica y consultar previamente las temperaturas previstas.
En el caso de actividades de media y alta montaña, se recomienda planificar siempre bajo criterios de montaña invernal. Esto implica la consulta del Boletín de Peligro de Aludes (BPA) y la recomendación de que todos los integrantes del grupo dispongan y sepan utilizar correctamente el material técnico necesario: piolet, crampones, DVA (detector de víctimas de avalanchas), pala y sonda. Se recuerda, además, priorizar la seguridad y adecuar las excursiones a las condiciones de la montaña.
El viento constituye un factor de riesgo especialmente relevante, no solo por la disminución de la sensación térmica, sino también por su capacidad para desestabilizar a las personas, aumentando el riesgo de caídas. Se recomienda no infravalorar este fenómeno, reforzar la protección térmica y evitar transitar por crestas y zonas de alta montaña.
Finalmente, desde Montaña Segura se insiste en la necesidad de consultar el BPA, ya que las condiciones actuales han favorecido la formación de placas de viento y cornisas. En otras orientaciones, la nieve ha sido arrastrada, generando superficies irregulares. Estas circunstancias hacen imprescindible el uso de material técnico adecuado y conocimientos para su correcta utilización.