Un segundo fallecido este fin de semana en la montaña oscense tras un accidente en Ordesa

La Guardia Civil realizó 18 rescates entre el jueves y el domingo y auxilió a 37 personas en un fin de semana marcado por caídas, golpes de calor, deshidrataciones y extravíos

26 de Julio de 2026
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Rescate de un ciclista herido tras una caída en Bisaurri.
Rescate de un ciclista herido tras una caída en Bisaurri.

La montaña altoaragonesa volvió a teñirse de luto este domingo con una segundo fallecimiento este fin de semana, el de un senderista de 63 años, vecino de la provincia de Guipúzcoa, que perdió la vida mientras recorría la senda de Los Cazadores, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

El accidente se produjo cuando varias piedras se desprendieron desde una cota superior y una de ellas impactó contra el montañero, que caminaba junto a otros dos senderistas, precipitándolo por una ladera de gran pendiente. El aviso se recibió a las 11:15 y, cuando los especialistas llegaron al lugar, únicamente pudieron confirmar el fatal desenlace. El cuerpo fue evacuado en helicóptero hasta la helisuperficie de Boltaña, donde esperaban los servicios funerarios para su posterior traslado al Hospital Provincial de Huesca.

Se trata del segundo fallecimiento registrado en la montaña oscense durante este fin de semana. El primero se conoció el sábado, cuando fue localizado sin vida un montañero burgalés de 63 años que había iniciado el pasado 21 de julio una travesía por las crestas de alta montaña entre el Pico Estatas y el Pico Cregüeña, en Benasque. El excursionista tenía previsto regresar a su domicilio el día 24, pero al no hacerlo sus familiares dieron la voz de alarma. Tras activar el dispositivo de búsqueda, los especialistas localizaron su cuerpo en la zona tras haberse precipitado durante la ruta.

Estos dos accidentes mortales marcaron un fin de semana especialmente intenso para los especialistas de montaña de la Guardia Civil. Entre el jueves 23 y el domingo 26 de julio han intervenido en 18 emergencias, para auxiliar a 37 personas.

Los avisos han estado motivados por fracturas, esguinces, heridas, golpes de calor, deshidrataciones, agotamiento, personas enriscadas, senderistas que no podían continuar la marcha e incluso un excursionista que quedó acorralado por perros pastores. Las actuaciones se desarrollaron en Benasque, Sallent de Gállego, Panticosa, Canfranc, Bielsa, Bisaurri, Broto, Boltaña y Torla, con afectados procedentes de Huesca, Burgos, Guipúzcoa, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Navarra, Vizcaya, Lérida, Castellón, Murcia, Palma de Mallorca y Francia.

En los distintos operativos participaron, según las características de cada emergencia, especialistas de los Greim de Benasque, Boltaña, Panticosa y Jaca, las Unidades Aéreas de Benasque y Huesca, personal sanitario del 061 y patrullas de la Guardia Civil que accedieron a algunos puntos en vehículos oficiales y continuaron la intervención a pie hasta alcanzar a los accidentados. Todos los avisos fueron recibidos a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón y la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca.

La primera intervención del fin de semana tuvo lugar el jueves 23 de julio a las 9:30, cuando una senderista de 55 años, vecina de la provincia de Barcelona, se lesionó un tobillo mientras recorría las inmediaciones del refugio de Respomuso, en Sallent de Gállego. La mujer no podía continuar la ruta y fue evacuada en helicóptero hasta la helisuperficie de Panticosa, donde una ambulancia la trasladó posteriormente al Hospital de Jaca.

Ese mismo día, a las 14:00, un senderista de 49 años y vecino de Guipúzcoa sufrió un esguince mientras realizaba una ruta por las inmediaciones del Pico Garmo Negro, en Panticosa. La lesión le impidió continuar la marcha, por lo que fue evacuado por los equipos de rescate hasta la helisuperficie de Panticosa.

La tercera intervención se produjo a las 16:04 y afectó a trece personas de entre 17 y 22 años, que quedaron enriscadas en las inmediaciones del Pico Collarada, en Canfranc. Al no poder continuar la actividad con seguridad, fueron evacuadas en varias rotaciones del helicóptero hasta la localidad de Villanúa.

La jornada del jueves concluyó con un cuarto rescate. A las 15:15, una senderista de 65 años, vecina de Huesca, sufrió una caída cuando caminaba por las inmediaciones del refugio de Cap de Llauset, en Benasque. El accidente le provocó una fractura de húmero y obligó a evacuarla hasta la helisuperficie de Benasque, desde donde una ambulancia la trasladó al Hospital de Barbastro.

El viernes 24 de julio comenzó con otro accidente de consideración. A las 12:50, una montañera francesa de 44 años cayó mientras progresaba por un terreno abrupto en el collado de Literola, en Benasque. Como consecuencia del accidente sufrió una fractura en un pie, además de heridas abiertas en las extremidades y en una ceja. Tras ser rescatada fue trasladada al centro de salud de esa localidad para recibir asistencia sanitaria.

Poco después, a las 13:20, una senderista de 48 años, vecina de Palma de Mallorca, tuvo que ser auxiliada cuando recorría la senda del Canal del Cinca, en Bielsa. La mujer sufrió un golpe de calor que le impidió continuar la actividad y fue evacuada hasta el campo de fútbol de Salinas de Bielsa, donde una ambulancia la esperaba para trasladarla al centro de salud de Lafortunada.

La última intervención del viernes se registró a las 18:10 en el barranco de Llosas, en Benasque. Un senderista de 18 años, vecino de Terrassa (Barcelona), tropezó durante la ruta y sufrió una herida abierta en la rodilla. Tras ser evacuado hasta la helisuperficie de Benasque, abandonó el lugar posteriormente por sus propios medios.

UN SÁBADO FRENÉTICO

La jornada del sábado 25 de julio concentró el mayor número de intervenciones. La primera se registró a las 9:00, cuando una senderista de 66 años, vecina de Barakaldo (Vizcaya), sufrió un esguince de tobillo tras tropezar mientras caminaba por las inmediaciones del refugio de Respomuso, en Sallent de Gállego. La mujer fue evacuada en helicóptero hasta la helisuperficie de Panticosa, donde quedó a disposición de los servicios sanitarios.

A esa misma hora, otro aviso movilizó a los equipos de rescate en el entorno del refugio de Bachimaña, también en Panticosa. Dos montañeros de 25 y 27 años, vecinos de Castellón y Murcia, debido a una deshidratación sufrían náuseas y desvanecimiento, lo que les impedía continuar la marcha por el GR-11. Ambos fueron evacuados en helicóptero hasta la localidad de Panticosa.

La siguiente actuación tuvo lugar a las 13:10 en Bisaurri, donde un ciclista de montaña de 40 años, vecino de Valencia, cayó durante un descenso por una senda de BTT y chocó contra un árbol. El accidente le provocó una fractura de hombro, por lo que fue evacuado en helicóptero hasta la helisuperficie de Castejón de Sos y posteriormente trasladado en ambulancia al Hospital de Barbastro.

Poco después, a las 15:00, un senderista de 39 años, vecino de Lérida, solicitó ayuda al quedar acorralado por perros pastores mientras realizaba una ruta en las inmediaciones del Pico Portalet, en Sallent de Gállego. Los especialistas consiguieron acceder hasta él y lo evacuaron hasta el lugar donde tenía estacionado su vehículo.

La sucesión de avisos continuó a las 17:20, cuando un senderista de 71 años, vecino de Zaragoza, sufrió un fuerte agotamiento y síntomas de deshidratación mientras recorría la ruta de Coda Sartén, en Boltaña. Incapaz de continuar la marcha, fue evacuado por los equipos de rescate hasta su vehículo particular.

Uno de los accidentes de mayor gravedad del fin de semana se produjo a las 18:00 en el barranco de Sorrosal, en Broto. Un barranquista de 33 años, vecino de Pamplona (Navarra), sufrió una fractura vertebral durante la actividad. Tras ser inmovilizado, fue evacuado en helicóptero hasta Broto y, desde allí, una ambulancia lo trasladó al Hospital San Jorge de Huesca.

La penúltima intervención comenzó a las 19:15 , cuando dos montañeros de 26 años, vecinos de la provincia de Barcelona, solicitaron ayuda durante una ascensión al Aneto. Uno de ellos había sufrido un esguince de rodilla tras una caída, por lo que ambos fueron evacuados hasta el refugio de La Renclusa. A primera hora del domingo, el herido fue trasladado en helicóptero hasta la helisuperficie de Benasque y posteriormente al centro de salud de la localidad.

El sábado concluyó con un operativo nocturno iniciado a las 22:30, después de que tres senderistas valencianos, de 59, 60 y 71 años, acumularan un retraso de unas ocho horas cuando realizaban la ruta circular entre los valles de Literola y Remuñé, en Benasque. Los especialistas localizaron al grupo durante la noche y evacuaron a sus integrantes hasta el lugar donde tenían estacionado su vehículo particular.

La última intervención del balance semanal, como ya se ha indicado, se ha producido este domingo 26 de julio, con el accidente mortal registrado en la senda de Los Cazadores, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.