La Plataforma Sijena Sí, con la colaboración del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena y del Instituto de Estudios Sijenenses Miguel Servet, ha celebrado este sábado la jornada «90 años del arranque de las pinturas de Sijena: Memoria, Verdad y Justicia», un encuentro dedicado a reconstruir los hechos de octubre de 1936, revisar la documentación histórica y judicial y analizar los retos técnicos e institucionales que plantea la devolución de las pinturas murales a su emplazamiento original.
En octubre de 1936, tras el incendio del monasterio durante la Guerra Civil, Josep Gudiol impulsó el arranque de las pinturas de la Sala Capitular y su traslado fuera de Sijena. La operación, presentada durante décadas como una actuación de salvamento, dio origen a una prolongada controversia sobre la legitimidad de la extracción y la custodia de las obras. Noventa años después, el conflicto sigue pendiente de resolución material: el Tribunal Supremo confirmó el 27 de mayo de 2025 la obligación del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) de devolver las pinturas, cuya restitución continúa a la espera de la ejecución efectiva de la sentencia.
La jornada ha comenzado en la Casa de Miguel Servet de Villanueva de Sijena, con las palabras de bienvenida del alcalde de la localidad, José Jaime Castellón, y de Juan Yzuel, coordinador de la Plataforma Sijena Sí.
Yzuel ha explicado que la convocatoria responde a una triple finalidad: preservar la memoria de lo sucedido en 1936, defender la verdad histórica frente a las interpretaciones interesadas que circulan actualmente, especialmente en las redes sociales, y dar a conocer la documentación que ha permitido fundamentar las reclamaciones judiciales de Sijena.
Asimismo, ha subrayado que las sentencias favorables obtenidas durante estos años deben traducirse ahora en hechos y en la restitución efectiva de las obras.
La documentación histórica sobre el arranque de las pinturas
La primera ponencia, titulada «El arranque de las pinturas y el papel de Josep Gudiol», ha corrido a cargo de Ildefonso Salillas, exalcalde de Villanueva de Sijena e impulsor de los procedimientos judiciales que condujeron a la reclamación de las obras.
Salillas ha presentado una amplia documentación procedente de archivos, entre ella documentos de la Generalitat de Cataluña, que permiten reconstruir las circunstancias de la extracción y el posterior recorrido de las pinturas. Según ha expuesto, estos testimonios documentales cuestionan la legitimidad de una operación realizada sin las autorizaciones que habrían sido necesarias y muestran las dificultades que marcaron la custodia, exposición y traslado de las obras durante las décadas siguientes.
El ponente también ha repasado los reiterados requerimientos y advertencias relativos al carácter de depósito de las pinturas, así como las vicisitudes administrativas que precedieron al actual litigio. A partir de la documentación histórica, ha abordado igualmente los numerosos traslados y reinstalaciones a los que han sido sometidas las pinturas a lo largo del tiempo.
Este recorrido permite cuestionar los argumentos que presentan su traslado de regreso a Sijena como una operación técnicamente imposible y pone de relieve la necesidad de valorar las condiciones concretas de conservación y los medios disponibles para llevarlo a cabo.
Los retos técnicos de la restitución
A continuación, Alfonso Monforte, especialista en restauración con una amplia trayectoria en intervenciones sobre conjuntos monumentales, ha desarrollado la ponencia «Los conjuntos murales del monasterio de Sijena: el camino técnico hacia la reinstalación».
Monforte ha centrado su intervención en las posibilidades que ofrecen los conocimientos, las técnicas y los materiales actuales para abordar una restitución rigurosa. Ha defendido que el objetivo no debe limitarse a resolver el traslado de la manera más sencilla o convencional, sino a plantear una intervención de máxima calidad, adaptada a las características excepcionales del conjunto.
En este sentido, ha señalado la oportunidad de convertir la recuperación de las pinturas en un referente de excelencia en conservación y restauración del patrimonio histórico-artístico.

Olloqui: «Los aragoneses vamos a recuperar las pinturas murales»
La última intervención ha correspondido a Pedro Olloqui, director general de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, con la ponencia «Aragón y Sijena, una historia y un proyecto indivisibles».
Olloqui ha expresado su firme convencimiento de que «los aragoneses vamos a recuperar las pinturas murales del Monasterio de Sijena» y ha defendido que «no hay otro camino que la recuperación de nuestros derechos culturales con el regreso de las pinturas».
El director general ha recordado que hace noventa años, según sus palabras, «trabajadores de las instituciones catalanas arrancaron del Monasterio de Sijena, con ánimo apropiatorio, los conjuntos murales del monasterio». Una actuación que, a su juicio, dio comienzo a una reivindicación histórica para lograr el retorno de un patrimonio que «nunca debió de salir de Aragón».
En este sentido, ha destacado que durante prácticamente un siglo «toda la sociedad aragonesa se ha mantenido unida y activa en esta reivindicación» y ha insistido en que el regreso de las obras constituye una cuestión de reparación de los derechos culturales de Aragón.
Olloqui ha asegurado que el Gobierno de Aragón mantendrá su compromiso con la recuperación de este patrimonio y ha denunciado lo que considera una actitud de bloqueo por parte de determinados sectores políticos catalanes. «Vamos a continuar en esta lucha», ha afirmado, al tiempo que ha señalado que «sectores independentistas de la sociedad catalana están dificultando la vuelta y el cumplimiento de las sentencias».
Frente a estas dificultades, ha defendido la unidad de los aragoneses como elemento fundamental para conseguir la restitución de unas obras «cargadas de significado y de simbolismo».
El director general ha destacado también el extraordinario valor de las pinturas de la Sala Capitular, no solo por su calidad artística, sino por su significado histórico y su contribución a comprender el papel de Aragón en la historia europea.
En su intervención, ha vinculado el conjunto artístico con el legado de la Corona de Aragón, al considerar que «representa el esplendor de la Corona de Aragón en la construcción de la idea de España». Asimismo, ha afirmado que «Aragón es la cuna de España y Sijena es el símbolo del esplendor de la Corona de Aragón».
Olloqui ha señalado que se está trabajando en un primer Plan Director que permita ordenar y coordinar las actuaciones necesarias para la recuperación y conservación del conjunto monumental.
En relación con la ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo, ha manifestado la disposición del Gobierno de Aragón a recurrir, si fuera necesario, a la ejecución subsidiaria, de modo que los técnicos aragoneses puedan intervenir si persiste la falta de cumplimiento por parte del MNAC y se dan las condiciones legales para ello.
También se ha referido a la próxima recuperación de las pinturas profanas procedentes del monasterio, para las que ya existe una propuesta arquitectónica de instalación. El proyecto, elaborado por Luis Franco, Mariano Pemán y Sergio Sebastián —arquitectos reconocidos recientemente por distintos galardones relacionados con su trayectoria—, contempla su adecuada integración en el monasterio.
El director general ha concluido reiterando que el regreso de las obras religiosas y profanas es una cuestión «de reparación y de justicia, porque el futuro de los aragoneses queremos emprenderlo desde nuestra historia y nuestro patrimonio».

La esperanza de Sijena, símbolo de un futuro compartido
Concluidas las ponencias, los participantes se han desplazado hasta la Sabina del Centenario, situada en el entorno del monasterio. El árbol fue plantado por niños de la zona en 2023, con motivo del centenario de la declaración de Sijena como Monumento Nacional, aprobada mediante Real Orden el 28 de marzo de 1923.
Ante la sabina, los asistentes han recordado el significado de este pequeño árbol como símbolo de esperanza, arraigo y continuidad. Su crecimiento lento, pero constante, evoca también el largo camino recorrido por quienes llevan años trabajando para recuperar el patrimonio de Sijena y devolver al monasterio el protagonismo que merece. Allí han cantado el himno «Sijena Sí».
La jornada ha terminado con un acto simbólico en la Sala Capitular del Real Monasterio de Sijena, el espacio del que fueron arrancadas las pinturas hace noventa años. Allí se ha cantado la Albada, de José Antonio Labordeta, una canción profundamente vinculada al sentimiento aragonés y a la memoria de las personas, las obras de arte y los bienes culturales que han tenido que abandonar Aragón.
El canto ha servido como expresión colectiva de una esperanza compartida: que las pinturas murales regresen pronto a su lugar de origen y que su restitución permita recuperar no solo una parte esencial del patrimonio artístico aragonés, sino también la integridad histórica, cultural, espiritual y simbólica del monasterio.