La Comarca de Sobrarbe avanza hacia el residuo cero con la puesta en marcha de la recogida orgánica en establecimientos, un nuevo servicio puerta a puerta, que se suma a las composteras domésticas y comunitarias, con 2 toneladas recogidas en marzo y 25 negocios ya adheridos
El Servicio de Residuos de la Comarca de Sobrarbe, en colaboración con el Ayuntamiento de Aínsa, ha puesto en marcha este nuevo servicio de recogida de materia orgánica dirigido a grandes generadores como bares, restaurantes y comercios.
Esta iniciativa tiene como objetivo principal reducir la cantidad de residuos que se envían al vertedero, favoreciendo su tratamiento dentro del propio territorio mediante sistemas de compostaje comunitario.
Durante la temporada baja, la recogida se realiza los lunes, miércoles y viernes en horario de 7.30 a 9.30, mientras que en temporada alta está previsto ampliar el servicio a una frecuencia diaria.

Los establecimientos adheridos separan la fracción orgánica -incluyendo restos de alimentos, corchos y palillos- y la depositan en cubos específicos proporcionados por el servicio. El equipo de recogida, formado actualmente por dos trabajadores y un refuerzo, se encarga de retirar los recipientes y sustituirlos por otros limpios.
En la actualidad, unas 25 empresas de Aínsa se han sumado a este programa. Solo en el mes de marzo ya se han recogido dos toneladas de biorresiduos, una cifra que se espera incrementar progresivamente con la incorporación de nuevos establecimientos, especialmente durante la temporada alta.
Todo el material recogido se traslada a composteras comunitarias, lo que permite su gestión local, reduce el impacto ambiental asociado al transporte y refuerza el compromiso del territorio con la sostenibilidad y la economía circular.
La Comarca de Sobrarbe señala que, con este nuevo paso, continúa avanzando en su apuesta por "la sostenibilidad y el cuidado del medioambiente, consolidando un modelo progresivo de gestión de biorresiduos”.
Este sistema se ha desarrollado en distintas fases: en primer lugar, con el reparto de composteras domésticas, que ya utilizan alrededor de 150 familias en la comarca; posteriormente, con la creación de más de 20 áreas de compostaje comunitario, a las que acuden más de 400 familias para depositar sus residuos orgánicos; y ahora, con la puesta en marcha de este servicio puerta a puerta dirigido a establecimientos, que amplía y refuerza el alcance del sistema.
Desde el Servicio de Residuos se destaca que “este modelo permite cerrar el ciclo de la materia orgánica en el propio territorio, reducir la dependencia de vertederos y avanzar hacia una gestión más eficiente, sostenible y adaptada a la realidad de la comarca”.