Un grupo de usuarios habituales de la piscina municipal Ruiseñor ha presentado ante el Ayuntamiento de Huesca una reclamación en la que solicita que se adopten medidas para corregir las deficiencias que, según aseguran, se repiten cada temporada. Entre las cuestiones que consideran prioritarias figuran la falta de barandillas en dos escaleras de acceso, el deterioro de distintos elementos de las instalaciones, una posible fuga de agua y las condiciones de limpieza y mantenimiento. El escrito está fechado el 27 de agosto de 2026 y ha sido dirigido al Área de Deportes y a la concejalía competente.
Los firmantes también cuestionan el calendario de funcionamiento de la piscina. Según exponen, las instalaciones permanecieron cerradas durante las fiestas de San Lorenzo, coincidiendo con una ola de calor, y abrieron aproximadamente 15 días más tarde que otras piscinas públicas, mientras que el cierre de temporada también se produce antes. Consideran que esta situación perjudica especialmente a los abonados de verano que no pueden desplazarse a otros recintos, "sobre todo en el caso de las personas mayores". El escrito plantea que, ante el aumento de la duración de los periodos de calor, podría adelantarse la apertura y prolongarse la temporada durante septiembre.
La reclamación recoge asimismo el deterioro progresivo de los vestuarios, para los que los usuarios aseguran que no se han observado mejoras o actuaciones de mantenimiento suficientes. A ello añaden problemas con el agua de las duchas, que, según describen, sale "ardiendo o rápidamente fría" y cambia de temperatura cuando hay varios usuarios, circunstancia que consideran molesta y que, además, puede provocar un desperdicio innecesario de agua.
En materia de seguridad, los usuarios señalan que la escalera de acceso al vaso grande carece de barandilla y que tampoco dispone de este elemento la escalera principal de acceso a las instalaciones. Consideran que ambas situaciones constituyen un riesgo para los bañistas y usuarios, especialmente teniendo en cuenta la edad de parte de quienes utilizan la piscina. En este punto, el escrito reconoce la ayuda que prestan los trabajadores situados en la entrada a las personas que necesitan asistencia.
Los firmantes plantean además la necesidad de un refuerzo de la vigilancia, aunque precisan que los socorristas tienen asignadas funciones relacionadas con el servicio de salvamento y no de seguridad. La reclamación alude a situaciones con personas "conflictivas o molestas" que, según sostienen, llegan a amenazar a los socorristas, y plantea que deberían existir medidas específicas para estos casos.
Otro de los aspectos señalados es el pavimento del recinto. Los usuarios indican que fue reparado hace unos años, pero continúa sin pulir, lo que, según su valoración, dificulta caminar descalzo sin riesgo de lesionarse.
La limpieza constituye igualmente uno de los motivos de queja. El documento sostiene que las piscinas y los vestuarios presentan un grado de suciedad creciente y que las tareas que se realizan no resultan, a juicio de los usuarios, suficientes o adecuadas. Añaden que esta cuestión ya habría sido planteada en ocasiones anteriores y que no han apreciado mejoras al respecto.
La reclamación incluye también el estado de las sillas adaptadas, destinadas a personas que necesitan este tipo de equipamiento. Los firmantes aseguran que se encuentran deterioradas y consideran imprescindible que sean elementos robustos y se mantengan en perfecto estado debido a su utilización por personas con necesidades específicas.
El césped es otro de los puntos incluidos en el escrito. Los usuarios señalan especialmente el área situada junto a la avenida Pirineos, entre el vaso grande y el mediano, donde describen zonas embarradas y con poco césped.
Por otra parte, la reclamación recoge que "se comenta que se ha detectado una fuga de agua en el vaso mediano". Los firmantes consideran que, de confirmarse, debería solucionarse con carácter urgente, especialmente en un contexto que califican de escasez hídrica. Al estar formulada en esos términos, la existencia de la fuga aparece en el documento como una circunstancia comunicada por los usuarios y no como una comprobación oficial del Ayuntamiento.
Finalmente, los firmantes solicitan al Ayuntamiento de Huesca que adopte las medidas oportunas para subsanar las deficiencias expuestas y garantizar la seguridad, la higiene y la calidad del servicio que se presta en la piscina municipal Ruiseñor.