Las imágenes que se pueden ver en el vídeo fueron tomadas por un vecino de Huesca durante un viaje en el AVE en el trayecto entre Madrid y Zaragoza hace aproximadamente un año. Decidió grabarlas al quedar sorprendido por lo mucho que se movía el tren, una sensación que le resultó inusual en un servicio de alta velocidad y que quiso documentar para compartirla.
El material, captado de forma espontánea, refleja una percepción subjetiva del viaje y no consta que se produjera incidencia técnica alguna. Aun así, el testimonio visual se suma al debate sobre la seguridad percibida por los usuarios del ferrocarril.
El vecino ha explicado que el suceso duró aproximadamente un minuto y medio. "Venía de Córdoba, el tren empezó a vibrar y saqué el móvil y lo grabé porque me asusté, era algo inusual. La gente murmuraba, te daba “yuyu” y más ahora, después de todo lo que se ha sabido, que en esa línea (la del accidente) había vibraciones similares a estas".
El 18 de enero de 2026, un tren de alta velocidad Iryo que iba de Málaga a Madrid descarriló en Adamuz (provincia de Córdoba) e invadió la vía opuesta, colisionando con un tren Alvia que circulaba de Madrid a Huelva. El suceso constituye uno de los accidentes ferroviarios más graves de España en años, con al menos 42 fallecidos y numerosos heridos mientras continúa la investigación sobre sus causas.