Veinte rescates en una semana ponen a prueba a los equipos de socorro del Pirineo aragonés

Los especialistas auxiliaron a 26 personas tras caídas, fracturas, golpes de calor, agotamiento y otros accidentes

05 de Julio de 2026
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Veinte rescates en una semana ponen a prueba a los equipos de socorro del Pirineo aragonés. Imagen de archivo de un rescate en el Pico Petrechema.
Veinte rescates en una semana ponen a prueba a los equipos de socorro del Pirineo aragonés. Imagen de archivo de un rescate en el Pico Petrechema.

Veinte rescates en apenas una semana han vuelto a poner a prueba a los equipos de emergencia del Pirineo aragonés. Entre el 28 de junio y el 4 de julio, los especialistas auxiliaron a 26 personas en una intensa sucesión de actuaciones protagonizadas por montañeros, senderistas, escaladores, barranquistas y ciclistas. Las caídas, fracturas, golpes de calor, deshidrataciones, enriscamientos, lesiones y problemas físicos concentraron la mayor parte de las salidas, repartidas entre Benasque, Fanlo, Panticosa, Alquézar, Jaca, Canfranc, Formigal, Plan, Sallent de Gállego y Torla.

La jornada del 4 de julio concentró por sí sola la mitad de las actuaciones de toda la semana y dejó los accidentes de mayor gravedad. Un barranquista sufrió una posible fractura de fémur tras impactar contra una roca en el barranco del Vero, en Alquézar, mientras un senderista padeció la misma lesión después de precipitarse por un desnivel en el collado de Santa Isabel, en Plan. Ambos fueron evacuados al Hospital San Jorge de Huesca. Ese mismo día también fueron atendidos varios deportistas con posibles fracturas, luxaciones, roturas musculares y otras dolencias de consideración.

El primer aviso de la semana se produjo el 28 de junio, cuando dos escaladores sufrieron una caída vertical mientras ascendían por la Cresta de Salenques, en Benasque. Uno de ellos, un vecino de Consell (Mallorca) de 30 años, presentaba una posible fractura de tobillo, mientras su compañero, de 40 años y vecino de Granada, resultó ileso. Ambos fueron evacuados hasta la helisuperficie de Benasque y, tras recibir asistencia sanitaria, continuaron por sus propios medios.

Al día siguiente fueron necesarias dos nuevas actuaciones. Por la mañana, un senderista francés de 21 años se extravió mientras recorría la Faja de las Flores, en Fanlo, y no pudo seguir la marcha debido al agotamiento y la deshidratación. Horas después, otro ciudadano francés, de 68 años y vecino de Ousse, sufrió un tropiezo en el entorno del ibón de Anayet, en Formigal, que le provocó heridas sangrantes en la cabeza, por lo que fue trasladado al Hospital de Jaca.

La jornada del 30 de junio dejó tres nuevas actuaciones. La primera correspondió a dos montañeros franceses de 31 y 26 años en las inmediaciones del refugio de Góriz, donde uno de ellos sufrió una posible lesión de rodilla. Ambos fueron evacuados hasta su vehículo. Por la tarde, una senderista zaragozana de 19 años tuvo que abandonar la ruta que realizaba por el ibón de Sabocos, en Panticosa, después de sufrir un golpe de calor. Ya al anochecer, otros dos excursionistas franceses, de 35 y 68 años, fueron auxiliados en el pico Escuzama, en Fanlo, incapaces de continuar la marcha debido al agotamiento, siendo evacuados hasta la Pradera de Ordesa.

El 1 de julio los especialistas intervinieron en tres ocasiones. Un montañero zaragozano de 23 años sufrió un posible esguince de rodilla durante la ascensión al Aneto, siendo evacuado al Hospital de Barbastro. Poco después fue auxiliado un deportista de 68 años, vecino de Reus, que había quedado enriscado durante la subida al Turbón y resultó ileso. Ese mismo día también fue rescatada una senderista zaragozana de 19 años en las inmediaciones de la Gruta de Lecherines, en Canfranc, al no poder avanzar por una posible sobrecarga de rodilla. Viajaba acompañada por otra joven, que no sufrió lesiones, y fue trasladada al Hospital de Jaca.

La única actuación del 3 de julio tuvo lugar en el Garmo Negro, en Panticosa, donde una senderista madrileña de 46 años sufrió un posible esguince de rodilla que le impedía proseguir la ruta. Tras el rescate fue evacuada hasta su vehículo, en el Balneario de Panticosa.

El sábado 4 de julio comenzó con el auxilio a un montañero francés de 43 años que sufrió una posible luxación de hombro durante la ascensión al Aneto y fue trasladado al Hospital de Barbastro. Una hora más tarde, un ciclista francés de 73 años resultó herido mientras descendía en BTT por el pico La Raca, en Jaca, con una posible rotura fibrilar en el cuádriceps izquierdo, siendo evacuado al Hospital de Jaca.

La mañana continuó con el rescate de un escalador madrileño de 32 años que sufrió una posible fractura de peroné mientras progresaba por la Cresta de Salenques, también en Benasque, y fue trasladado al Hospital de Barbastro. Poco después, un barranquista barcelonés de 43 años sufrió una posible luxación de hombro en el barranco del Vero al evitar la caída de un compañero, por lo que fue evacuado al Hospital San Jorge de Huesca.

Durante las primeras horas de la tarde fueron auxiliados dos escaladores en la Cresta de Llosas. Uno de ellos, vecino de Alcobendas y de 54 años, presentaba un cuadro de agotamiento, mientras el segundo, de 28 años y residente en San Sebastián, resultó ileso. Minutos después también fueron rescatados dos senderistas oscenses, de 53 y 26 años, en la zona de la Cabaña del Turmo, donde el primero presentaba una posible lesión de rodilla y ambos pudieron regresar posteriormente por sus propios medios.

La intensa tarde prosiguió con el auxilio a dos montañeros vizcaínos de 31 años en la Aguja Ussel, en Sallent de Gállego, después de que una caída de piedras alcanzara a uno de ellos, que sufrió un posible esguince de tobillo. Tras la evacuación decidió desplazarse por sus propios medios hasta un centro hospitalario de Bilbao.

Las actuaciones de mayor gravedad llegaron al final del día. A las 18.00 horas un barranquista madrileño de 49 años sufrió un fuerte impacto contra una roca tras saltar a una poza en el barranco del Vero, en Alquézar, con una posible fractura de fémur. Apenas una hora y media después, un senderista zaragozano de 70 años cayó a distinto nivel mientras recorría el collado de Santa Isabel, en Plan, y también presentó una posible fractura de fémur. Ambos fueron evacuados al Hospital San Jorge de Huesca. La última salida se produjo a las 20.00 horas, cuando un excursionista barcelonés de 50 años sufrió una posible taquicardia en la Cola de Caballo, en Torla, siendo trasladado hasta Fiscal y posteriormente en una UVI móvil al Hospital de Barbastro.

En el conjunto de estas actuaciones participaron especialistas de los GREIM de Benasque, Boltaña, Panticosa, Jaca y Huesca, las Unidades Aéreas de Huesca y Benasque, además de personal sanitario del 061, ambulancias de Soporte Vital Básico, una UVI móvil y un vehículo del Ejército de Tierra. Todos los avisos fueron recibidos a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón y de la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca.