El episodio de viento y nieve que afecta este domingo al Pirineo oscense está provocando incidencias tanto en las estaciones de esquí como en varias carreteras. Las fuertes rachas previstas con aviso naranja y las nevadas registradas han condicionado la actividad en las estaciones y han obligado al uso de cadenas o neumáticos de invierno en varias vías.
En las estaciones de esquí del Pirineo el fuerte viento ha condicionado la actividad. La estación de Cerler permanece cerrada este domingo debido a las condiciones meteorológicas adversas, con previsión de apertura pendiente de la evolución del tiempo. La velocidad máxima en la mañana de este domingo ha sido de 114 kmh, con una racha registrada de 152 kmh, según ha recogido la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet)

En el valle de Tena, la estación de Panticosa también está cerrada durante el día por el mismo motivo. El viento en esta zona ha alcanzado los 63 km/h, con una racha de 112. En Formigal, la conexión entre Sextas y Anayet se está realizando mediante servicio de autobús, ya que el viento impide el funcionamiento habitual de algunos remontes. En esta estación permanecen abiertos nueve remontes y 26 pistas.
Por su parte, en Astún y Candanchú la apertura es parcial debido igualmente a las condiciones meteorológicas adversas y podría variar a lo largo de la jornada en función de cómo evolucionen el viento y la visibilidad en las zonas de mayor altitud.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene activado en el Pirineo aviso naranja entre las 7.00 y las 16.00 horas por rachas que pueden alcanzar los 100 kilómetros por hora e incluso llegar puntualmente a los 120 en zonas de alta montaña.
A las dificultades provocadas por el viento se suman además las nevadas registradas durante la madrugada, que han complicado la circulación en varias carreteras del Pirineo. En distintos tramos de vías de montaña se mantiene la obligación de utilizar cadenas o neumáticos de invierno. Entre los puntos afectados figuran accesos a zonas como Cerler, el Portalet, Baños de Panticosa, el valle de Benasque o el entorno de Parzán y la N-230 entre Ginaste y Aneto.