El movimiento Vivienda Digna del Pirineo ha remitido a los partidos políticos que concurren a las elecciones autonómicas de Aragón un documento con propuestas concretas en materia de vivienda, con el objetivo de situar en el centro del debate político una problemática que ya es estructural en el conjunto del Estado y que se agrava de forma alarmante en Aragón, especialmente en el Pirineo, como consecuencia de la turistificación y las dinámicas de especulación inmobiliaria.
En concreto, señala que en el Pirineo aragonés esta crisis se ve especialmente agravada por la "turistificación, el uso intensivo de viviendas como alojamientos turísticos y la proliferación de segundas y terceras residencias". Esta dinámica ha provocado una "reducción drástica del alquiler de larga duración y de la oferta de vivienda para la población local, generando una subida sostenida de precios, la expulsión de población residente y graves dificultades para atraer y mantener trabajadores esenciales en sectores como la sanidad, la educación, los cuidados o el comercio local".
Desde Vivienda Digna del Pirineo advierten de que este modelo está conduciendo a un "territorio desequilibrado, con municipios de actividad económica estacional y sin base social estable". Subrayan, además, que esta situación no es inevitable y que "existen herramientas legales y políticas públicas contrastadas que no se están aplicando".
Entre ellas, destacan la Declaración de Zonas de Mercado Residencial Tensionado, prevista en la Ley estatal de Vivienda, que permitiría regular precios, proteger el alquiler residencial y ampliar el parque público. Sin embargo, denuncian que "el Gobierno de Aragón no ha impulsado hasta ahora medidas contundentes en esta dirección, pese a que numerosos municipios cumplen los criterios establecidos por la ley y pueden solicitar dicha declaración".
Ante este escenario, el movimiento ha trasladado a los partidos un paquete de medidas concretas, "basadas en evidencia empírica, en el análisis de observatorios de vivienda y en modelos europeos de referencia, como el de Viena, sustentado en vivienda pública municipal (Gemeindebau), cooperativas y asociaciones de vivienda sin ánimo de lucro (Limited-Profit Housing Associations) y un fuerte liderazgo público a través del Wohnfonds Wien. Estas medidas no son propuestas utópicas, sino políticas que ya se aplican en otros países de la Unión Europea y cuya eficacia para mejorar el acceso a la vivienda y garantizar estabilidad residencial está ampliamente demostrada".
Las propuestas incluyen:
· Ampliar el parque de vivienda pública en alquiler a perpetuidad, mediante bolsas de vivienda pública que alcancen al menos el 20 % del parque residencial, priorizando la compra y rehabilitación frente a la nueva construcción.
· Declarar como zonas de mercado residencial tensionado a los municipios que así lo soliciten, en aplicación de la Ley estatal de Vivienda.
· Reestructurar los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU) y establecer moratorias a las modificaciones parciales que favorezcan la especulación inmobiliaria.
· Impulsar programas públicos de mediación en el alquiler, que ofrezcan garantías a propietarios y seguridad a inquilinos, con el objetivo de movilizar vivienda vacía hacia el alquiler de larga duración.
· Promover cooperativas y asociaciones de vivienda sin ánimo de lucro como alternativa estable y asequible al mercado especulativo.
· Controlar de forma efectiva el uso turístico y el fraude en los alquileres, dotando a los ayuntamientos de herramientas y recursos para su supervisión.
· Implantar tasas turísticas, destinando de forma finalista los recursos recaudados a políticas públicas de vivienda.
· Crear oficinas de vivienda a nivel municipal y/o comarcal que centralicen la gestión, la información y el acompañamiento en materia de vivienda.
El movimiento interpela directamente a los partidos políticos y a la ciudadanía: “El derecho a la vivienda debe ser un criterio central a la hora de pedir el voto. No sirven promesas vacías ni modelos caducos. Necesitamos compromisos concretos, medidas aplicables y políticas basadas en la evidencia si se quiere garantizar el futuro del Pirineo como un territorio vivo y habitable.”
Finalmente, Vivienda Digna del Pirineo hace un llamamiento a la organización colectiva, vecinal, local y regional para "exigir medidas urgentes que garanticen el derecho a la vivienda y frenen la expulsión residencial en el Pirineo aragonés".