El grupo municipal de VOX en Huesca ha registrado una moción para su debate en el próximo pleno municipal con el objetivo de garantizar la seguridad estructural de los edificios más antiguos de la ciudad y "reforzar el rigor técnico en la aceptación de las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE)", señala.
La propuesta plantea la elaboración y ejecución de un plan municipal de inspección estructural dirigido a todos los edificios del término municipal que cuenten con estructura de hormigón armado y una antigüedad igual o superior a 50 años, "una tipología muy extendida en Huesca y construida bajo normativas hoy claramente superadas", apunta.
Desde VOX se recuerda que "el hormigón armado no es un material eterno y que, con el paso de las décadas, puede presentar procesos de degradación que comprometan la seguridad si no se evalúan adecuadamente". En este sentido, el grupo municipal advierte de que "muchas ITE realizadas en edificios antiguos se han limitado a inspecciones visuales, sin un análisis real de los elementos estructurales, pese a lo cual han sido aceptadas por el Ayuntamiento".
La moción recoge, por un lado, que a partir de ahora, el Ayuntamiento deberá exigir el cumplimiento estricto e íntegro de los requisitos legales de la ITE, y no admitir informes que no analicen expresamente la estructura resistente o que se basen únicamente en comprobaciones visuales cuando estas resulten insuficientes por la antigüedad o tipología del edificio.
Por otro lado, la propuesta incluye una revisión extraordinaria y acotada en el tiempo para los edificios de más de 50 años que ya dispongan de ITE favorable pero no tengan que pasar una nueva inspección en los próximos 24 meses. "En estos casos, se revisará si la ITE fue realizada con criterios estructurales adecuados y, si no fue así, se exigirá su complemento mediante catas, ensayos o estudios técnicos", señala.
VOX subraya que la obligación de realizar las pruebas técnicas corresponde a los propietarios, tal y como marca la legislación vigente, pero considera "imprescindible que el Ayuntamiento habilite una línea específica de ayudas o mecanismos de apoyo económico para facilitar que las comunidades de vecinos puedan afrontar estos costes sin retrasar actuaciones necesarias", apunta.
“El objetivo no es alarmar, sino prevenir. La seguridad de los vecinos y la responsabilidad institucional exigen rigor técnico, planificación y anticipación”, señalan desde el grupo municipal de VOX, que insiste para finalizar en que "mirar hacia otro lado hoy puede suponer un coste mucho mayor mañana, tanto en términos económicos como de seguridad".