La movilización de la ciudadanía ha sido presentada como el factor decisivo de los avances laborales y sociales logrados en España durante el acto central de la campaña autonómica de Izquierda Unida–Movimiento Sumar celebrado en Huesca, donde la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha situado a los votantes en el centro del cambio político, ha defendido la reforma laboral y la subida del salario mínimo y ha llamado a acudir a las urnas para proteger la vivienda y los servicios públicos. El discurso ha vinculado el momento político aragonés con una disputa de alcance internacional frente al neoliberalismo y los discursos de odio.
El acto se ha celebrado en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner, con un aforo prácticamente completo y una notable presencia de militancia y simpatizantes. En la convocatoria han intervenido Marta Abengochea, candidata de la coalición, Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia de IU, Vicente Guerrero, cabeza de lista por Huesca, Pilar Callén, responsable de esta fuerza en el Alto Aragón, y Laura Vergara, próxima diputada al Congreso por Sumar.

La vicepresidenta ha abierto su discurso con una mirada al contexto internacional, alertando del avance de la extrema derecha y de la influencia de grandes poderes económicos en la toma de decisiones políticas. Con referencias al presidente estadounidense, Donald Trump, y a las dinámicas globales de desigualdad, ha situado el debate en un marco amplio al afirmar: “La disputa hoy es la democracia”.
Según ha señalado, la acción del Gobierno de coalición ha servido para frenar recetas neoliberales que, durante décadas, se presentaron como inevitables.
La intervención ha recuperado el 23 de julio como una fecha clave, al impedir un gobierno del Partido Popular con Vox y frenar la llegada de Alberto Núñez Feijóo al Ejecutivo. Díaz ha subrayado el papel determinante del electorado en aquella jornada. “Fuisteis vosotras las que impedisteis que Feijóo gobernara con Abascal”, ha recordado.
La reforma laboral ha sido uno de los pilares del discurso, presentada como una ruptura con más de medio centenar de reformas anteriores que no lograron reducir la precariedad. Díaz ha rechazado atribuir ese cambio a decisiones individuales y ha reivindicado la presión social y sindical como motor del avance. “No somos los políticos quienes ganamos los derechos: sois vosotros y vosotras”, ha enfatizado.

Los datos de empleo han reforzado ese planteamiento, con referencias al récord de ocupación y a la reducción de la temporalidad por debajo de la media europea. Frente a los augurios de colapso que acompañaron estas medidas, la ministra ha sostenido: “Nos decían que no había alternativa, y les hemos demostrado que no tenían razón”.
El Salario Mínimo Interprofesional ha ocupado un bloque específico de la intervención, tanto por su incremento como por la corrección de prácticas empresariales que neutralizaban su impacto. Díaz ha defendido el fin de la compensación y absorción de complementos salariales como un cambio estructural que permite que las subidas lleguen realmente a las nóminas.
La crítica al Partido Popular ha sido especialmente dura en materia de pensiones, tras el reciente rechazo del real decreto que contemplaba una subida de 50 euros al mes. Díaz ha señalado el impacto directo de esa decisión en Aragón y ha acusado a los populares de actuar con plena conciencia del daño social: “Este es el Partido Popular que quiere causar daño”.

La vicepresidenta ha garantizado una respuesta desde el Ejecutivo, reafirmando el compromiso con la protección social y anticipando medidas para revertir esa situación. En ese contexto, ha afirmado de forma clara: “Lo vamos a arreglar”.
La política migratoria ha formado parte del núcleo social del discurso, con la defensa de la regularización de personas inmigrantes como una medida que fortalece a la clase trabajadora en su conjunto. Díaz ha subrayado que “cuantos más derechos tienen los migrantes, más derechos tenemos todos”, y ha acusado al Partido Popular y a Vox de mantener una visión clasista.
La ministra ha rechazado la polarización como estrategia política, defendiendo la confrontación entre modelos a través de hechos y políticas públicas que mejoren la vida cotidiana. Según ha señalado, la ampliación de derechos es la respuesta más eficaz frente a los discursos de odio.
La vivienda ha sido identificada como el principal factor de desigualdad en la actualidad, con una defensa clara del derecho a un hogar digno frente a su consideración como un bien de inversión. Díaz ha reclamado la prórroga de los contratos de alquiler, la congelación de las rentas y la aplicación efectiva de la ley de vivienda.

La vicepresidenta ha dirigido críticas directas al presidente aragonés, Jorge Azcón, al que ha acusado de negarse a aplicar la ley estatal de vivienda y de permitir que los precios sigan subiendo en la comunidad. En este punto, ha advertido: “Da igual subir el salario mínimo si la gente no puede pagar un alquiler”.
El modelo de infraestructuras ha ocupado también una parte relevante del discurso, con una crítica a la priorización de la alta velocidad frente a los servicios de cercanías. Díaz ha defendido el transporte ferroviario de proximidad como una herramienta clave para la cohesión territorial y la vida cotidiana de la población trabajadora, resumida en la consigna “más cercanías y menos alta velocidad”, y ha recalcado su estupor ante el hecho de que Huesca con cuente con ese servicio.
En el tramo final, Díaz ha apelado directamente a la ciudadanía aragonesa, llamando a la movilización electoral y a la implicación activa en los últimos días de campaña. "A veces la esperanza es un voto". Además, ha insistido en que los avances logrados pertencen a quienes los sostienen con su participación. "La llave sois vosotros y vosotras”.

OTRO PIRINEO ES POSIBLE
La candidata de Izquierda Unida–Movimiento Sumar a la presidencia de Aragón, Marta Abengochea, ha defendido en Huesca un proyecto político centrado en lo público y en la recuperación del papel de la gente trabajadora en las instituciones. En su intervención, ha planteado una alternativa al modelo de las derechas basada en la igualdad, la justicia social y la defensa del territorio, con un mensaje que ha resumido el horizonte de su candidatura: “Soñar otro Aragón es posible.”
La vivienda ha ocupado un lugar central del discurso, con referencias concretas a la situación que se vive en municipios turísticos del Alto Aragón. Abengochea ha relatado su presencia en Jaca junto a familias afectadas por desahucios y ha defendido la necesidad de aplicar la ley estatal, declarar zonas tensionadas y frenar el encarecimiento de los alquileres. Ha subrayado que el acceso a un hogar debe ser una prioridad institucional frente a la especulación inmobiliaria.
La sanidad ha sido uno de los ámbitos más criticados por la candidata, que ha denunciado el deterioro deliberado del sistema público en Aragón. Según ha señalado, la acumulación de plazas sin cubrir y los procesos de estabilización interminables generan colapso y abren la puerta a la privatización. En el caso del Alto Aragón, ha puesto como ejemplo la falta de cobertura suficiente de la UVI móvil en la Jacetania, una carencia que ha vinculado directamente a la falta de voluntad política.

La despoblación ha sido abordada desde la pérdida de servicios públicos en el medio rural. Abengochea ha cuestionado los discursos que hablan de libertad de elección sin garantizar derechos básicos y ha defendido que solo la red pública asegura sanidad, educación y cuidados en pueblos y barrios donde la iniciativa privada no llega. En este contexto, ha vinculado la cohesión territorial con la defensa de lo común.
La situación de la juventud y la atención a la salud mental han aparecido ligadas a la precariedad, la incertidumbre y la falta de expectativas de futuro. La candidata ha alertado del aumento de la pobreza infantil, de la escasez de plazas en la universidad pública y en la formación profesional, y ha defendido que la atención psicológica debe ser un derecho accesible.
El Pirineo ha cerrado la intervención como eje territorial y político. Abengochea ha rechazado los macroproyectos impuestos sin planificación ni diagnóstico y ha defendido un modelo basado en la economía real, la ganadería extensiva y un turismo compatible con la vida en el territorio. En ese marco, ha reivindicado un futuro distinto para la montaña aragonesa con una afirmación rotunda: “Soñar otro Pirineo es posible".

SIRA REGO, UNIDA A HUESCA
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha defendido la necesidad de reforzar la movilización social frente a un modelo político y económico que, a su juicio, prioriza los beneficios privados sobre los derechos colectivos. Su intervención ha situado a Aragón como un territorio clave en la defensa de lo público y en la resistencia frente a las desigualdades que afectan de forma directa a pueblos y ciudades.
Rego ha subrayado su vinculación con la provincia de Huesca, donde participó en las protestas celebradas en Anayet, para defender la preservación del entorno frente al proyecto de Canal Roya.
La ministra ha denunciado las consecuencias de un modelo económico depredador que, según ha señalado, se traduce en precariedad laboral, crisis de vivienda y deterioro de los servicios públicos. En el ámbito autonómico, ha cargado contra las políticas de la derecha en Aragón, a las que ha acusado de facilitar el expolio de recursos y de profundizar las desigualdades entre el medio urbano y los pueblos.

Se ha referido a la situación de la vivienda en Huesca y en sus municipios, y al respecto ha considerado que el acceso a un hogar se ha convertido en un factor de inseguridad vital para amplias capas de la población. Rego ha vinculado esta realidad con la mercantilización del territorio y con la falta de políticas públicas que frenen la especulación y protejan a la población joven y trabajadora.
El discurso ha concluido con una apelación clara a la organización colectiva y a la esperanza como motor político, defendiendo la participación activa como única vía para construir una alternativa justa y duradera.

MODELO TERRITORIAL
El cabeza de lista de Izquierda Unida–Movimiento Sumar por el Alto Aragón, Vicente Guerrero, ha centrado su intervención en la necesidad de recuperar una voz propia para la provincia en las Cortes de Aragón, vinculando esa representación a la defensa de los servicios públicos y del territorio. Guerrero ha subrayado que la candidatura nace del trabajo constante en los pueblos y del contacto directo con la ciudadanía, recordando que “recorremos los pueblos del Alto Aragón siempre que es necesario”.
Guerrero ha defendido la movilización social como base de la acción política, destacando el trabajo conjunto con plataformas vecinales y colectivos del territorio. Ha explicado que el programa se construye desde abajo, incorporando las demandas de asociaciones y movimientos sociales, y ha resumido ese enfoque con una consigna clara: “Esta candidatura es colectiva”.
La vivienda ha sido señalada como el principal problema detectado durante la campaña en la provincia, desde las cabeceras de comarca hasta los pequeños municipios del Pirineo. Guerrero ha denunciado el encarecimiento de los alquileres, la proliferación de segundas residencias y la expulsión de población trabajadora de sus propios pueblos, afirmando que "es necesario intervenir de forma decidida el mercado inmobiliario”.

El candidato ha vinculado la despoblación a la pérdida de servicios públicos esenciales, especialmente en sanidad y educación. En este ámbito, ha reclamado una sanidad cien por cien pública, con atención primaria reforzada, hospitales comarcales con todas sus plazas cubiertas y ambulancias operativas las veinticuatro horas. En referencia a la UVI móvil de la Jacetania, ha exigido una solución inmediata con una petición directa.
Guerrero ha subrayado que la candidatura se encuentra muy cerca de recuperar representación en las Cortes de Aragón, una presencia que el Alto Aragón perdió en 2015 y que considera clave para trasladar al Parlamento las demandas del territorio. Ha explicado que las encuestas sitúan a Izquierda Unida–Movimiento Sumar a escasa distancia de obtener escaño por la provincia de Huesca, lo que permitiría volver a tener voz propia en la Cámara autonómica y reforzar la defensa del modelo territorial. En ese contexto, ha pedido un último esfuerzo de movilización. “Nos faltan muy pocos votos y vamos a conseguirlo”.
El discurso ha concluido con una defensa del modelo territorial para el Alto Aragón, con un rechazo explícito a los proyectos de especulación inmobiliaria y al despliegue desordenado de energías renovables que no revierten en el territorio. Guerrero ha defendido un desarrollo sostenible que ponga en el centro a quienes viven y trabajan en la provincia y ha advertido de que “no estamos dispuestos a repetir el expolio energético”, en referencia a los macroproyectos impuestos sin consenso social.

CANDIDATURA FEMINISTA
La responsable de Izquierda Unida en el Alto Aragón, Pilar Callén, ha abierto el acto con una intervención centrada en el reconocimiento del trabajo colectivo que sostiene el proyecto político de la coalición. Ha agradecido de forma expresa la labor de la militancia, de las asociaciones vecinales, feministas, sindicales y medioambientales, así como de los colectivos que trabajan con mayores, infancia, personas con discapacidad y población migrante. Callén ha subrayado que la política solo tiene sentido cuando se apoya en ese tejido social y ha afirmado que “sin vosotras empujando, la política no tiene sentido”.

En su intervención, Callén ha reivindicado el carácter feminista de la candidatura y ha recordado a las mujeres asesinadas por la violencia machista en el último mes, situando la defensa de la vida y la igualdad como ejes irrenunciables del proyecto político. Ha señalado que Izquierda Unida–Movimiento Sumar seguirá trabajando contra todas las violencias machistas porque, según ha expresado, “nos importa la vida, en mayúsculas”. También ha defendido un Aragón comprometido con la paz, la justicia internacional y la defensa del territorio, con referencias explícitas a la protección de la montaña y de espacios como Anayet.

La futura diputada en el Congreso por Sumar, Laura Vergara, ha intervenido apelando a la responsabilidad política que supone la cita electoral del 8 de febrero y al papel que jugará Aragón en la defensa de los derechos sociales. Vergara ha señalado que ese día no solo se vota, sino que se decide el modelo de comunidad, y ha advertido de que “vamos a decidir quién va a universalizar los derechos sociales y quién los va a intentar privatizar”.
La candidata ha defendido que su labor parlamentaria estará vinculada de forma permanente al territorio y a los movimientos sociales, subrayando que el trabajo institucional debe hacerse con y desde Aragón. En ese marco, ha reivindicado la unidad entre Izquierda Unida y Movimiento Sumar como una herramienta para poner la vida, las personas y el territorio en el centro de las políticas públicas, y ha afirmado que “cuanto más fuertes sean aquí, más nos vamos a poder apoyar desde fuera”, en referencia a la relación entre la acción en las Cortes y el trabajo social.