La Unión General de Trabajadores de Aragón (Uaga-Coag) ha presentado el Balance Agrario que resume en bajos precios, tormentas que golpean al campo y buenos rendimientos, con una Producción Final Agraria de 4.401 millones de euros de la ganadería, el 73 % del total del sector, donde la agrícola asciende a 1.632 millones de euros. En conjunto, 6.034 millones, un 0,44 % menos que el año precedente por los reducidos precios del cereal y el estancamiento del porcino. Con todo, su secretario general, José María Alcubierre, sostiene que "lo más duro para UAGA es la pérdida de 385 personas que han dejado la actividad agraria, un 11% más que el año pasado. Escasamente 17.000 profesionales en toda la comunidad".
Uaga-Coag ha presentado el balance agrario con la palabra de José María Alcubierre, secretario general, Estrella Morata, de Zaragoza, Alberto Escura, de Teruel, y Óscar Moret, de Huesca. En el resumen, un 2025 con condiciones climáticas favorables en la mayor parte de Aragón, con precipitaciones copiosas en invierno, riego suficiente para garantizar los cultivos y el contraste de las tormentas de verano, las inundaciones y las granizadas. Año récord, con 93 millones, en indemnizaciones en siniestros agrícolas y ganaderos.
COYUNTURA DELICADA EN CEREAL SECANO
Por sectores, explicita el sindicato agrario la delicadeza de la coyuntura en cereal de secano porque las buenas producciones han sido contrarrestadas por unos precios "muy bajos y los costes de producción continúan elevadísimos", lo que propicia una “agricultura defensiva”. En términos futbolísticos, "estamos encerrados en nuestra propia área, sin atacar, con la única aspiración "de empatar el partido, sin intentar meter un gol y lo más fácil es que perdamos de penalti en el último minuto". Inversiones mínimas en las explotaciones cerealistas, sin planes racionales de abonado, sin suplementar nutrientes, comprometiendo cosechas futuras, disminuyendo la fertilidad de los suelos y rebajando los niveles de materia orgánica.
El panorama varía en la campaña de fruta, satisfactoria y más positiva en el ámbito comercial comparada con 2024, si bien las ganancias varían por comarca, tipo de fruta y grado de profesionalización en la comercialización. Las condiciones de cultivo han sido propicias, con una oferta europea contenida y precios en origen más altos que el ejercicio previo. Sin embargo, el alza de los gastos fijos y las dificultades en la gestión de ventas han restringido los beneficios para una parte significativa del sector.
En frutos secos destaca el aumento continuo de la superficie de almendro en regadío mantenido en los últimos años, y el aumento significativo de la superficie de pistacho.
La vendimia 2025 en Aragón ha destacado por unas condiciones climáticas favorables, con lluvias primaverales y temperaturas moderadas que impulsaron un envero temprano y uvas de excelente calidad y sanidad. Desciende ligeramente cada año la superficie de viñedo, con una reducción del 16% en los últimos 14 años. También continúa cayendo de manera generalizada, tanto en Aragón como en el resto de España, el consumo de vino por persona y año.
En olivar, descenso del número de hectáreas en secano, debido a la falta de rentabilidad, y aumento en regadío debido a la nueva olivicultura que poco a poco se abre camino, con mayor mecanización y más producción que el olivar tradicional. La campaña de producción de aceite revela una recuperación notable tras la crisis de sequía del año anterior, con una producción estimada en 11.658 toneladas de aceite, un aumento del +58% respecto a las 7.200 toneladas de 2024/25.
PRODUCCIÓN FINAL
El valor de la Producción Final Agrícola de este año 2025 en Aragón asciende a 1.632.891.271 euros, incluyendo las indemnizaciones por siniestros agrícolas pagadas por Agroseguro. En comparación con la de 2024 (1.774.506.346 euros) disminuye un 8%, debido en gran parte al bajo precio de los cereales y algunos cultivos forrajeros. El aumento de las producciones en el sector agrícola sigue lastrado por los bajos precios que percibe el agricultor, por lo que el valor de la Producción Final Agrícola ni siquiera supera al del año 2024. Además, se mantienen los altos costes de producción que iniciaron la subida en el comienzo de la guerra de Ucrania a principios de 2022.
La Producción Final Ganadera en 2025 ha crecido un 2,6% con una valoración final de 4.401.982.037 euros. Todos los subsectores han sufrido un incremento positivo de su producción final, menos el sector cunícola que sigue inmerso en una continua crisis de rentabilidad.
El sector porcino sigue siendo uno de los principales motores de la economía aragonesa, si bien este año no ha reflejado una repercusión tan favorable debido principalmente a precios por debajo del año 2024. Mientras se espera una estimación de crecimiento del 4% en porcino, en vacuno este incremento puede llegar al 23%, y al 30% para la producción de huevos, todo influido por un aumento sobresaliente de los precios de estos productos. El sector ovino también obtendrá en una primera estimación un incremento de su valor en un 10%.
Otra cuestión es la de las dificultades sanitarias con el último trimestre con la aparición de focos de las enfermedades Peste Porcina Africana, Influenza Aviar, Lengua Azul, Enfermedad Hemorrágica del vacuno y la Dermatosis Nodular también en el vacuno, que puede redundar negativamente en las producciones finales de las diferentes ganaderías.
La Producción Final Agraria en Aragón en 2025 se sitúa en 6.034.873.308 euros, lo que supone una disminución del 0,44 % respecto al año 2024 (6.061.374.548).
AYUDAS DE LA PAC
En cuanto a la gestión de las ayudas de la PAC, 2025 ha sido el tercer año de aplicación del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común, sin grandes cambios respecto a la campaña anterior, por lo que se suponía que todos los agentes del sector implicados, es decir, administración autonómica, entidades colaboradoras y los propios agricultores, acumulaban la experiencia necesaria para el desarrollo normal de la misma.
Afirma Uaga-Coag que el inicio del periodo de solicitud PAC vino marcado por el retraso en la puesta en marcha del programa informático y también en la corrección de algunos fallos del mismo, que no se ejecutaron hasta el mes de abril. Agrega que todo 2025 ha estado condicionado por la recurrente falta de personal en el Departamento de Agricultura (problema aún sin resolver, particularmente en algunas OCAs de la provincia de Teruel) que retrasa y dificulta la resolución de todo tipo de problemas en la gestión de la PAC, desde una simple consulta telefónica, hasta la validación de controles administrativos para poder pagar el anticipo, o la resolución de las alegaciones al SIGPAC en un plazo razonable.
Esta misma dinámica, de retrasos injustificados en la tramitación y falta de personal, se repite en unas ayudas tan importantes para el sector como son la incorporación de jóvenes y la modernización de explotaciones, asegura Uaga.
BUEN AÑO EN CONTRATACIÓN
Desde el punto de vista de la contratación laboral 2025 ha sido uno de los mejores en estos últimos 5 años, llegando a 26.000 personas contratadas de media en junio.
Ha aludido Uaga al Marco Financiero Plurianual propuesto el pasado mes de julio por la Comisión Europea, que supone una amenaza directa para el sector agrario, no solo por la reducción de presupuesto de la PAC, sino también por la renacionalización de la Política Agraria “Común” y el cambio en la estructura de la gobernanza. "Es necesario recordar, una vez más, que la agricultura y la ganadería ejercidas directamente por hombres y mujeres favorecen el asentamiento de población en el medio rural, al tiempo que es una garantía de continuidad de prácticas sostenibles medioambientalmente y de la producción de alimentos de calidad. Es primordial tener un tejido productivo equilibrado para ser autosuficientes y satisfacer las necesidades básicas de alimentación de la población".
Aduce Uaga-Coag que "las amenazas para la supervivencia del modelo y continuidad de la explotación agraria familiar son cada vez mayores, como ya alertó COAG en 2019 al denunciar la “uberización del campo”. Si el nuevo modelo
de oligopolios empresariales se impone en el sector, iremos hacia una agricultura sin agricultores. La brutal reconversión que se vislumbra convertirá a los profesionales autónomos e independientes en “asalariados” de las grandes
corporaciones agroalimentarias, como está pasando en otras partes del mundo, por ejemplo, en Argentina y Brasil".
Las últimas crisis de precios en los sectores de fruta y vino tienen mucho que ver con los síntomas de este cambio de modelo y los más perjudicados por la “uberización del campo” son los agricultores más profesionalizados, las “pymes del agro”, los que no tienen otra fuente de ingresos, agrega el sindicato.
FONDOS DE INVERSIÓN
Un fenómeno imparable matiza el aumento de la compraventa de fincas rústica, que no es sino "un proceso de especulación que perjudica principalmente a las pequeñas y medianas explotaciones". "Ese auge en las ventas de tierra está liderado por fondos de inversión especulativos que buscan cultivos atractivos como los leñosos y la puesta en marcha de proyectos relacionados con las energías renovables y con los centros de datos, y para ello están acaparando las mejores fincas de regadío con el beneplácito del Gobierno autonómico".
Pese al incremento del 12,9% de la renta agraria en 2025 respecto a 2024 (según datos del Ministerio de Agricultura), el inicio de la reconversión en el sector queda de manifiesto también en la alarmante pérdida de agricultores y ganaderas profesionales. Una cifra que ha caído en picado desde 2018, cuando había registrados 18.904 autónomos, lo que significa la desaparición de 1.896 agricultoras/es y/o ganaderos/as en apenas siete años, 729 profesionales menos en los dos últimos años.