El Balance Agrario de 2025 de Uaga es concluyente: un buen comportamiento general en los distintos sectores, una Producción Final Agraria en Aragón en 2025 que se sitúa en 6.034.873.308 euros, lo que supone una disminución del 0,44 %, una mala evolución de precios y costes, y el movimiento especulativo de compra de explotaciones acompañado de pérdida de profesionales.
2025 ha destacado por unas condiciones climáticas favorables en Aragón, con precipitaciones abundantes en el pasado invierno y dotaciones de riego suficientes para finalizar los cultivos. Sin embargo, el contraste aparece en los daños producidos por las tormentas estivales, tanto por las inundaciones que han sufrido los cultivos de algunas zonas, como por las granizadas que se han repartido por toda la geografía aragonesa.
Uno de los datos destacados por UAGA es el del récord por los 93 millones de euros pagados en indemnizaciones en siniestros agrícolas y ganaderos.
En cereal de secano, "en Aragón estamos viviendo una de las peores situaciones de la historia, a pesar de las buenas producciones" por la climatología favorable, ya que los precios de venta son muy bajos y los costes de producción continúan elevadísimos.
Catalogan la actual como una “agricultura defensiva”: en símil futbolístico, "estamos encerrados en nuestra propia área, sin atacar, con la única aspiración de empatar el partido, sin intentar meter un gol y lo más fácil es que perdamos de penalti en el último minuto". Trasladado a la realidad de las explotaciones cerealistas, se invierte lo mínimo, sin planes racionales de abonado, sin suplementar los nutrientes necesarios, comprometiendo cosechas futuras, disminuyendo la fertilidad de los suelos y rebajando los niveles de materia orgánica de los suelos aún más si cabe.
En cuanto a la campaña de fruta 2025, en Aragón es satisfactoria en producción y aún más positiva en el ámbito comercial comparada con 2024, si bien las ganancias varían considerablemente por comarca, tipo de fruta y grado de profesionalización en la comercialización. Las condiciones de cultivo han sido propicias, con una oferta europea contenida y precios en origen más altos que el ejercicio previo. Sin embargo, el alza de los gastos fijos y las dificultades en la gestión de ventas han restringido los beneficios para una parte significativa del sector.
En frutos secos destaca el aumento continuo de la superficie de almendro en regadío mantenido en los últimos años, y el aumento significativo de la superficie de pistacho respecto al año anterior.
Alude también al viñedo, la vendimia 2025 en Aragón ha destacado por unas condiciones climáticas favorables, con lluvias primaverales y temperaturas moderadas que impulsaron un envero temprano y uvas de excelente calidad y sanidad. Señalar que continúa disminuyendo ligeramente cada año la superficie de viñedo, con una reducción del 16% en los últimos 14 años. También continúa descendiendo de manera generalizada, tanto en Aragón como en el resto de España, el consumo de vino por persona y año.
Respecto al olivar, siguen disminuyendo el número de hectáreas en secano, debido a la falta de rentabilidad, y aumentando en regadío debido a la nueva olivicultura que poco a poco se abre camino, con mayor mecanización y más producción que el olivar tradicional. La campaña de producción de aceite en 2025 en Aragón se caracteriza por una recuperación notable tras la crisis de sequía del año anterior, con una producción estimada en 11.658 toneladas de aceite, un aumento del +58% respecto a las 7.200 toneladas de 2024/25.
VALOR DE LAS PRODUCCIONES
El valor de la Producción Final Agrícola de este año 2025 en Aragón asciende a 1.632.891.271 euros, incorpoadas las indemnizaciones por siniestros agrícolas pagadas por Agroseguro. En comparación con la producción final agrícola de 2024 (1.774.506.346 euros) supone una disminución de un 8%, debido al bajo precio de los cereales y algunos cultivos forrajeros. El aumento de las producciones en el sector agrícola sigue lastrado por los bajos precios que percibe el agricultor, por lo que el valor de la Producción Final Agrícola ni siquiera supera al de 2024. Además, se mantienen los altos costes de producción que iniciaron la subida en el comienzo de la guerra de Ucrania a principios de 2022.
La Producción Final Ganadera en 2025 se ha visto incrementada ligeramente un 2,6% con una valoración final de 4.401.982.037 euros. Todos los subsectores han sufrido un incremento positivo de su producción final, menos el cunícola que sigue inmerso en una continua crisis de rentabilidad.
El sector porcino es uno de los principales motores de la economía aragonesa, si bien este año no ha reflejado una repercusión tan favorable debido principalmente a precios por debajo del año 2024. Así, mientras se espera una estimación de crecimiento del 4% en porcino, en vacuno este incremento puede llegar al 23%, y al 30% para la producción de huevos, todo ello influenciado por un incremento sobresaliente de los precios de estos productos. El sector ovino también obtendrá en una primera estimación un incremento de su valor en un 10%.
A nivel sanitario, el año ha sido muy complicado en los sectores ganaderos, sobre todo en el último trimestre con la aparición de focos de las enfermedades Peste Porcina Africana, Influenza Aviar, Lengua Azul, Enfermedad Hemorrágica del vacuno y la Dermatosis Nodular también en el vacuno. Todo ello puede repercutir negativamente en las producciones finales de las diferentes ganaderías.
Teniendo en cuenta los datos anteriores, la Producción Final Agraria en Aragón en 2025 se sitúa en 6.034.873.308 euros, lo que supone una disminución del 0,44 % respecto al año 2024 (6.061.374.548 €). La producción final agraria en Aragón depende en un 27 % de la actividad agrícola, mientras que el 73 % restante viene de la actividad ganadera.
PLAN ESTRATÉGICO DE LA PAC
2025 ha sido el tercer año de aplicación del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común, sin grandes cambios que destacar con respecto a la campaña anterior, por lo que se suponía que todos los agentes del sector implicados, es decir, administración autonómica, entidades colaboradoras y los propios agricultores, acumulaban la experiencia necesaria para el desarrollo normal de la misma.
El inicio del periodo de solicitud PAC vino marcado por el retraso en la puesta en marcha del programa informático y también en la corrección de algunos fallos del mismo, que no se ejecutaron hasta el mes de abril. Todo el año 2025 ha estado condicionado por la recurrente falta de personal en el Departamento de Agricultura (problema aún sin resolver, particularmente en algunas OCAs de la provincia de Teruel) que retrasa y dificulta la resolución de todo tipo de problemas en la gestión de la PAC, desde una simple consulta telefónica, hasta la validación de controles administrativos para poder pagar el anticipo, o la resolución de las alegaciones al SIGPAC en un plazo razonable. Esta misma dinámica, de retrasos injustificados en la tramitación y falta de personal, se repite en unas ayudas tan importantes para el sector como son la incorporación de jóvenes y la modernización de explotaciones.
Desde el punto de vista de la contratación laboral 2025 ha sido uno de los mejores en estos últimos 5 años, llegando a 26.000 personas contratadas de media en el mes de junio.
Por otro lado, el nuevo Marco Financiero Plurianual propuesto el pasado mes de julio por la Comisión Europea supone una amenaza directa para el sector agrario, no solo por la reducción de presupuesto de la PAC, sino también por la renacionalización de la Política Agraria “Común” y el cambio en la estructura de la gobernanza.
La agricultura y la ganadería ejercidas directamente por hombres y mujeres favorecen el asentamiento de población en el medio rural, al tiempo que es una garantía de continuidad de prácticas sostenibles medioambientalmente y de la producción de alimentos de calidad. Es primordial tener un tejido productivo equilibrado para ser autosuficientes y satisfacer las necesidades básicas de alimentación de la población.
Sin embargo, las amenazas para la supervivencia del modelo y continuidad de la explotación agraria familiar son cada vez mayores, como ya alertó COAG en 2019 al denunciar la “uberización del campo”. Si el nuevo modelo de oligopolios empresariales se impone en el sector, iremos hacia una agricultura sin agricultores. La brutal reconversión que se vislumbra convertirá a los profesionales autónomos e independientes en “asalariados” de las grandes corporaciones agroalimentarias, como está pasando en otras partes del mundo, por ejemplo, en Argentina y Brasil.
Las últimas crisis de precios en los sectores de fruta y vino tienen mucho que ver con los síntomas de este cambio de modelo y los más perjudicados por la “uberización del campo” son los agricultores más profesionalizados, las “pymes del agro”, los que no tienen otra fuente de ingresos.
PROCESOS ESPECULATIVOS
La compraventa de fincas rústicas ha experimentado un aumento significativo. Un proceso de especulación que perjudica principalmente a las pequeñas y medianas explotaciones, que carecen de recursos para competir con los grandes inversores. Ese auge en las ventas de tierra está liderado por fondos de inversión especulativos que buscan cultivos atractivos como los leñosos y la puesta en marcha de proyectos relacionados con las energías renovables y con los centros de datos, y para ello están acaparando las mejores fincas de regadío con el beneplácito del Gobierno autonómico.
A pesar de la subida en un 12,9% de la renta agraria en 2025 respecto a 2024 (datos del Ministerio de Agricultura), el inicio de la reconversión en el sector queda de manifiesto también en la alarmante pérdida de agricultores y ganaderas profesionales. Una cifra que ha caído en picado desde 2018, cuando había registrados 18.904 autónomos, lo que significa la desaparición de 1.896 agricultores y ganaderos en apenas siete años, 729 profesionales menos en los dos últimos años.