La villa de Bolea ha inaugurado una escultura conmemorativa de la XXV edición de la Feria de la Cereza, una obra donada por la empresa arraigada en Huesca Gaypu, cuya historia está estrechamente ligada a la localidad por el origen y residencia de sus fundadores.
El acto ha servido para reconocer y poner en valor una feria que se ha convertido en una de las principales señas de identidad del municipio, dentro de la multitud de recursos para convertirla en un destino turístico relevante.
Durante su intervención, la alcaldesa de La Sotonera, Maribel Bailo, recordaba también la importancia que el cultivo de la cereza ha tenido para la economía local y realizó una llamada a las nuevas generaciones para que vean en este producto no solo una tradición, sino también una oportunidad de futuro.
La jornada, enmarcada en la programación previa a la celebración de la Feria que tendrá lugar el día 14 de junio, se completaba con una visita a la exposición “Cerezas en la historia del arte”, que, ubicada en uno de los edificios rehabilitados con fondos Next Generation, podrá visitarse durante todo el mes de junio.
La muestra propone un recorrido por la presencia de este fruto en distintas manifestaciones artísticas a lo largo de la historia y permite, al mismo tiempo, dar a conocer a vecinos y visitantes este nuevo espacio cultural.

La programación de la XXV edición continuará el próximo domingo con la celebración de la Feria de la Cereza, una cita que comenzó su andadura en el año 2000 y que tiene sus raíces en el Día de la Cereza celebrado en el año 1993.