Pilar y Víctor recorren cada día el espacio donde están las ovejas, porque es fundamental en todo el proceso. “No se puede entender el mundo ganadero sin el pastor. Es la esencia de nuestra vida rural, un oficio que dignifica nuestra profesión, mantiene vivo nuestro territorio y da sentido a los pueblos”.
Val de Cinca ha recibido esta mañana a dos centenares de invitados en el Salón de L’Urmo de Fonz y posteriormente en la propia quesería, en una mañana de parabienes y de conocimiento con Víctor y Pilar Febas como anfitriones. Entre ellos, la alcaldesa de la preciosa localidad de los palacios renacentistas, María Clusa, y la vicepresidenta de la Diputación Celsa Rufas. El 25 aniversario era un motivo para echar la vista atrás, mirar hacia adelante y aplaudir como se merece la familia Febas.
Una nutrición equilibrada y de calidad es la esencia de este proyecto que emprendieron y transformaron Pilar Febas hace veinticinco años. La formación de veterinaria de Pilar favorece un control exhaustivo, “prevenir es la base para que el rebaño crezca sano”…
Y luego llega “la magia”. En la quesería, se transforma con paciencia marcando los tiempos que define la tradición. “Cuidamos cada gesto en la mesa de trabajo. Trabajar en equipo es el secreto”, para que cada pieza alcance el punto óptimo para que sólo lo mejor llega a los clientes. “Con pasión y acompañada de un buen equipo todo es posible”.
“Somos lo que hacemos y hacemos lo que somos. Somos de aquí, de nuestras raíces, y este es nuestro mejor legado”. Es la base “del trabajo bien hecho”, afirman los hermanos.
La alcaldesa de Fonz, María Clusa, ha afirmado que los Febas son gente con la que se puede contar siempre. “Habéis trabajado muchísimo”. A Pilar Febas ha reconocido el esfuerzo, preparación y valentía en un mundo masculino, “eres un ejemplo de ser mujer, de vivir en un pueblo y tener grandes sueños. Ojalá haya más niñas y jóvenes que se fijen en ti y busquen los que se propongan”. Ha reivindicado el estatuto de la mujer rural como hay en otras comunidades.
La primer edil ha incidido en la importancia del emprendimiento agroalimentario para el sostenimiento de los pueblos. Ha valorado de Víctor su papel en la explotación, con un trabajo denodado e inagotable. “Hablas de que el mayor tesoro que tienes para poder dedicar tu tiempo en aquello que te hace feliz”, ha concluido en alusión a Pilar. “Si miráis atrás, habrá momentos duros y noches sin dormir, y renuncias, pero también mucha satisfacción, orgullo y felicidad. Ojalá encontréis un ratito para mirar atrás y veais lo que habéis ganado”. “Que os queden muchos sueños por cumplir y podáis disfrutarlo”, ha deseado finalmente.

Un video ha sucedido al discurso de la regidora, que incide en la palabra que representa la ejecutoria de Val de Cinca: “Pasión”. Por la tierra, la familia, los animales y su alimentación, por los productos, por el trabajo.
LA JORNADA TÉCNICA
La jornada técnica ha comenzado con una mesa redonda con Fernando Carrera, presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Huesca, José María González, Delia Lacasta y Víctor Febas, dirigida por el periodista de Aragón TV Chema Paraled, director del programa Tempero.
Fernando Carrera ha recordado que conoció a Pilar Febas cuando hacía sustituciones en “la zona de Fribin” y le contó la idea para el proyecto. El Colegio precisamente le propuso para el premio de la Alianza Agroalimentaria, por “lo bien que lo está haciendo y por la defensa del queso artesano, con rebaño propio, sabe cómo tienen que estar los animales para que el producto salga en perfectas condiciones”. “El producto final que tiene es perfecto”, ha asegurado Carrera, que ha enmarcado la actividad de Val de Cinca
Delia Lacasta, veterinaria y profesora en la Facultad zaragozana, ha explicado el servicio de rumiantes que dirige (SCRUM). Se creó hace trece años, “los tres fundadores veníamos del campo y teníamos claro que como servicio público queríamos devolver al campo todo lo que nos había dado, que es la base y el conocimiento” para aportar un servicio clínico de forma gratuita por la colaboración de los colegios de veterinarios y 25 patrocinadores externos. “Cualquier cosa que necesitamos en la granja la tenemos de forma gratuita” y de paso se favorece la docencia a los estudiantes. Al final de la mesa redonda, ha protagonizado otros momentos de la velada al entregar dos libros a la Biblioteca de Fonz para el club de lectura, firmados por Luis Miguel Ferrer, uno de los artífices del SCRUM.
Chema González, veterinario, ha visto crecer Val de Cinca. “Toda la gente que está aquí es porque cree que lo ha hecho muy bien. Empezamos incluso antes del principio, y hemos vivido muchas cosas buenas y malas”. “Cuando se dice que Pilar tiene ideas, no sabéis la máquina de ideas que es Víctor”. Empezaron con cien “corderitas” y a partir de ahí empezó a funcionar. “Es una granja increíble, un ejemplo”. Se puso a trabajar sin tener el reconocimiento, pero los animales “han desarrollado un potencial increíble”. En la encrucijada, decidieron convertirse en otra cosa, en la producción de un queso artesano en lugar de crecer cuantitativamente. “Muchas granjas se hacen enormes y empieza a perder el acercamiento al animal”, al contrario que Val de Cinca. “Han sabido transmitir creando algo especial” y, de paso, han contribuido a la vertebración del territorio.
Víctor Febas, a su vez, ha recogido con naturalidad todos los elogios. “El día a día en una explotación ganadera es muy dura, y en el ordeño más. No hay dos días iguales”, pero están rodeados de “gente buena y que nos apoyan”. Fundamental la rutina, pero también el asesoramiento en el día a día de los profesionales.
EMPRESAS FAMILIARES
Segunda mesa en torno a las empresas familiares. Josep Ametller cuenta con 180 tiendas repartidas por distintas ciudades. Proceden del mundo rural en el Penedés, dedicadas ocho generaciones al cultivo de la viña, quince hectáreas. Comenzaron en el mercado ambulante en Villafranca del Penedés. Con su hermano Jordi, salto al mercado municipal hace 25 años. Luego, una tienda grande la expansión permanente, y, pese a todo, no quieren cambiar el espíritu. Compran a pymes porque “detrás hay alma y se materializa en un producto tradicional” como Val de Cinca, a la que ha planteado más producción porque quieren más leche. “Esto es, más ovejas”, porque “es posible escalar sin perder la esencia”.
Agustín Cabrero, de Cabrero e Hijos, con su enseña Supermercados Altoaragón, forma la cuarta generación desde la apertura en 1914. Tiene 15 supermercados y cuatro cash&carry. Defensa del producto local con proveedores del territorio. “Es la manera que tenemos de diferenciarnos por servicio, calidad, producto fresco” de las grandes cadenas. Ha reconocido las dificultades de proveerse con pequeños productores, pero ha explicado que la dinámica y las tecnologías favorecen la resolución de problemas. Y ha recordado la introducción en sus establecimientos de los quesos y yogures de Val de Cinca. “Cuando los pruebas, repites”.

David Mairal, de Julián Mairal S.L. de Barbastro, enfocada a la distribución, empresa familiar, representa a la tercera generación. Fabricantes de producto cárnico y, paralelamente, venden otros productos a través de la distribuidora en la que se encuentran los queos de Val de Cinca ”Hemos abierto a la hostelería porque la gastronomía es un nicho importante para el negocio”, y ha aludido a la Gala Michelín que es “el mejor escaparate que puede tener un productor local".
Eduardo Castillo, de Val de Cinca, ha expuesto su experiencia cuando comenzaron a vender sus propios productos, con rutas para fidelizar a los clientes. Entre ellos, los restaurantes con Estrella Michelín.
EMBAJADORES DE VAL DE CINCA
Pilar Febas ha utilizado en el inicio de la tercera mesa redonda, sobre redes sociales y televisión, una negativa de oxímoron. “Ser pequeño y a la vez grande es imposible”. De ahí su reparto entre leche y productos finales, “como no podemos producir más nos centramos en el kilómetro 0”.
Ha explicado, con el ejemplo de Carlos Catalá con el que contactó a través de Instagram, que las redes sociales son muy importantes para promocionar el producto. “Por eso quería hacer esta mesa de los embajadores”, como el propio Catalá que perdió en la dana todo y se ha recuperado con formatos como una máquina expendedora.
Álvaro Estallo, periodista alimentario en Tempero, ha expuesto que una explotación como Val de Cinca “es una verdadera bendición, porque podemos hacer reportajes sobre una explotación que tiene que ver con nuestros contenidos, cien por ciento desde el punto de vista veterinario o gastronómico, o desde los premios como el de la Alianza Agroalimentaria”.
Carlos Catalá, propietario de una carnicería en Aldaya, en Valencia, ha explicado que es un comercio local, de proximidad, familiar, ya tres generaciones, sus abuelos ganaderos que fueron de Teruel hasta el destino definitivo. Su padre dio un vuelco con los elaborados y, cuando Carlos estudió Cocina, llegó el momento decidir porque no se veía relevo. Montó su propia tienda además de la de sus padres. De cada desgracia, como la pandemia, surgió una oportunidad de negocio y la rueda fue abriéndose. “El comercio de proximidad es saber lo que estás vendiendo. Odio la deshumanización de todo, a veces ves a los clientes como número. Yo no tengo estudios, sino pasión y ganas de trabajar”. Las redes sociales aportan la oportunidad de “abrirte al mundo y crecer”.
Josetxo Souto y Ramón Aso, chefs del Restaurante Callizo de Aínsa, con Estrella Michelín, son grandes prescriptores de los productos de Val de Cinca. “Veinte años de relación y, dentro de las empresas que trabajamos, le tenemos un cariño especial porque nos presentó el producto con esa cercanía y nos hizo enamorarnos. Todo fueron facilidades y trabajamos desde el principio. Muchas recetas son equilibrios entre nata y leche, los cocineros miramos por la salud de nuestros clientes. Fue pionera y nos abrió la mente a trabajar con los productores”. Alusión al Nube de Fonz, que llevaron a Madrid Fusión maridado con trufa negra. “Cada vez Huesca va más unido a los productores”.
La gran sorpresa ha sido la presentación de la mascota de Val de Cinca, una oveja llamada Quintina porque los Febas pertenecen a la familia Quintín de Fonz. “No haremos más leche, pero tendremos mascota”, ha bromeado Pilar. Su hija, Lucía, ha manifestado su orgullo por la familia que tiene.
Tras la jornada técnica, visita a la Quesería Val de Cinca para dar paso a una comida de ternasco asado elaborada a la brasa por personal del Grupo Pastores. Un brindis final y el anhelo de una larga vida a Val de Cinca.